En 2009 llegará la vacuna contra el HPV a Bolivia; será gratuita
La vacuna contra el virus del papiloma humano (HPV, por sus siglas en inglés), la cual previene el cáncer de cuello uterino, llegará a comienzos de 2009 a Bolivia y será aplicada con carácter gratuito a adolescentes de cuatro regiones del país, según lo confirmaron fuentes del Ministerio de Salud.
De acuerdo con un informe del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) hecho público la semana pasada, cada día dos mujeres bolivianas mueren por cáncer cérvico-uterino y anualmente el número asciende a alrededor de 800. Esta cifra ubica a Bolivia como el país latinoamericano con el mayor índice de muertes por este tumor.
Para combatir esta trágica realidad, el Gobierno boliviano hizo gestiones desde hace más de un año para que la vacuna contra el HPV llegara al país y estuviera al alcance de las mujeres. Finalmente, el responsable nacional de cáncer y anticoncepción del Ministerio de Salud, Adolfo Zárate, confirmó a La Prensa que para fin de año Bolivia recibirá una donación de 10.000 unidades de esta vacuna, de la línea Gardasil e industria farmacéutica Merck, de origen estadounidense.
“Éste es un primer stock que llegará máximo hasta fines de diciembre, pero se prevé que en los siguientes dos años lleguen 20.000 unidades más, es decir que cada año tengamos un número similar al actual”.
Las primeras dosis de esta vacuna, que será aplicada a partir del segundo semestre de 2009, llegarán a 3.333 niñas vírgenes de entre nueve y 13 años. A cada una de ellas se le administrarán tres dosis con intervalos de dos meses.
Según el director nacional de Salud, Igor Pardo, “para que la vacuna tenga buenos resultados debe ser aplicada a mujeres que no hayan tenido ningún contacto sexual”, por eso en el proyecto se indica que las beneficiadas serán niñas de las mencionadas edades.
“La vacuna puede ser colocada a mujeres que tengan arriba de 20 años, pero el beneficio ya va a ser mínimo para ellas”, sostiene Zárate, quien da a conocer que en enero de 2009 se comenzará a realizar estudios en las cuatro regiones en las que se aplicará la vacuna: El Alto, Tarija, Chuquisaca y Cochabamba.
Se eligió estos lugares, explica Zárate, porque el proyecto ganador sobre la necesidad de usar esta vacuna es del CIES, una organización no gubernamental que trabaja en salud sexual y reproductiva. Por otro lado, las vacunas necesitan refrigeración y los lugares elegidos cuentan con los congeladores apropiados.
Si bien se han definido las ciudades donde será aplicada la vacuna, las zonas aún no, pues para ello se necesita un estudio previo de la población y de las cepas (tipo de virus) que existen en cada región.
En el mundo hay alrededor de 80 tipos de cepas del papilomavirus, pero en Bolivia hasta el momento no hay un estudio concluyente sobre ello, aunque, según dice Zárate, se está realizando una investigación sobre el particular, a fin de definir cuáles afectan más a las bolivianas.
Las vacunas que serán aplicadas en el país son aptas para combatir cuatro cepas del HPV: 6, 11, 16 y 18, relacionadas con lesiones de cuello uterino, cáncer cervical o lesiones genitales externas, como verrugas.
Aunque el virus es transmitido por contacto sexual, no se puede establecer cuándo ocurrió la infección. Casi todas las mujeres son infectadas por HPV en algún momento de sus vidas, pero no todas desarrollan cáncer.
Concienciación
La introducción de la vacuna requiere concienciar a los padres sobre la importancia de ésta para sus hijas, según Igor Pardo. En virtud de esto, la dirección a su cargo elaborará un Programa de Sensibilización para los padres. “En el altiplano, por ejemplo, será más difícil (trabajar), porque los papás son un poco más cerrados de carácter”.
El programa empezará entre abril y mayo de 2009, y la aplicación de la vacuna, en el segundo semestre. Sus resultados serán conocidos en 15 o 20 años.
Después de las primeras experiencias, el Gobierno boliviano tratará de incorporar esta vacuna a su cobertura de salud, de manera que siga siendo administrada y con carácter gratuito.
“Estamos viendo si esto será sostenible para el país, porque tiene costo. Ahora es donación —indica Zárate—, pero con el tiempo, el Estado boliviano tendrá que comprarla para que siga siendo gratuita”.
Ciertamente, la vacuna es cara; su costo fluctúa entre 400 y 500 dólares para quien quiera obtenerla de una industria farmacéutica que la importe. María (nombre ficticio), de 41 años, quien padece esta enfermedad desde hace dos años, asegura que si la vacuna hubiese llegado cuando era niña, ella se la habría hecho colocar. “Estoy segura de que si mis padres se hubiesen enterado de que esta vacuna iba ayudar a mi salud en un futuro y que se iba a aplicar gratuitamente, me la habrían hecho poner”.
Además del sufrimiento que provocan sus dolores, ella padece una angustia que es mayor: “Tengo miedo de no estar cuando mis cinco hijos me necesiten”. María sufre también por el dinero que necesita para sostener su tratamiento.
“Me hacen quimioterapia, que es muy cara, gasto alrededor de 600 bolivianos por sesión. Ya me hicieron cuatro y necesito cuatro más. Ahora me arrepiento, debería gastar 10 o 20 bolivianos en los exámenes de Papanicolau y no los 2.400 que ya terminé en la quimioterapia”.
La oncóloga del Hospital de Clínicas Ruth Calderón asegura que este tumor se puede prevenir siempre y cuando la mujer se someta a sus controles cada año, particularmente el Papanicolau.
“A partir de los 25 años, toda mujer debe hacerse sus chequeos ginecológicos”.
Precisamente fue a través de un Papanicolau como Victoria, de 42 años, descubrió que padecía cáncer cérvico-uterino. Entonces ella vivía en Argentina, donde se hizo el tratamiento con 30 sesiones de radioterapia. Aquí, el próximo mes comenzará la quimioterapia.
El jefe del área de Oncología de dicho nosocomio, Luis Medina, asegura que el cáncer de cuello uterino es una de las principales afecciones que tienen las mujeres hoy en día.
“En consulta —indica Medina—, de diez pacientes mujeres que atiendo, cinco son portadoras de cáncer de cuello cervical. La edad de las pacientes oscila entre los 35 y 50 años”.
El desarrollo del cáncer cervical
Los cánceres cervicales comienzan en las células de la superficie del cuello uterino, de las cuales existen de dos tipos: escamosas y columnares. La mayoría de los cánceres de cuello uterino provienen de las células escamosas.
Según la oncóloga Ruth Calderón, “el desarrollo del cáncer de cuello uterino es muy lento, comienza como una afección precancerosa llamada displasia, la cual se puede detectar por medio de una prueba de Papanicolau y es tratable”.
Los cambios precancerosos que no se han detectado oportunamente pueden terminar en cáncer de cuello uterino y diseminarse a la vejiga, los intestinos, los pulmones y el hígado.
En la mayoría de los casos no presenta síntomas, sin embargo hay algunos signos de alerta: secreción vaginal continua, que puede ser pálida, acuosa, rosada, marrón o de olor fétido; sangrado vaginal anormal y periodos menstruales abundantes y que duran más de lo usual.
Alimento
El factor nutricional es muy importante para la población femenina. Una dieta equilibrada hará que la mujer con buenos índices de vitaminas, proteínas y minerales en su cuerpo no sea terreno fértil para afecciones oncológicas. Se recomienda consumir verduras y frutas.
Protección
Es aconsejable que tanto la mujer como el varón tengan relaciones sexuales con una pareja estable. Además es necesario que utilicen una barrera de protección, como el condón, para que con él se evite un contacto con el papilomavirus, pues éste pasa a otro vía sexual.
Prueba
A partir de los 25 años, las mujeres tienen mayor riesgo de tener un tumor cervical, por eso es necesario que asistan a un centro de salud para hacerse una prueba de Papanicolau. Ahí se detectará alguna alteración en el cuello uterino.
Consulta
Si una mujer tiene secreciones o algún flujo vaginal, debe consultar a su ginecólogo, pues posiblemente tenga una infección, la cual, si se trata adecuadamente, no va a ser un factor de riesgo; de lo contrario posibilitará el brote del tumor maligno.
El HPV
Vacuna Este inyectable, en el extranjero, cuesta alrededor de 500 o 700 dólares. En El Salvador y Perú ya se lo administra.
Casos El Hospital de Clínicas de La Paz recibe al año alrededor de 600 pacientes nuevas con cáncer de cuello uterino.
Tratamiento Si el cáncer es leve, se puede hacer cirugía; si está avanzado, radioterapia; si es muy grave, quimioterapia.
Seguro El condón no es totalmente efectivo para prevenir, porque no cubre toda el área donde se manifiesta el virus, pero ayuda.
Transmisión Se puede trasmitir también por contacto directo con lesiones o piel genital y perianal infectada.
Síntomas Cuando el mal está avanzado, la mujer tiene síntomas de pérdida de apetito, cambios de peso, fatiga y dolor vaginal.