Volver a La Prensa
Edición Semanal
 
La Paz - Bolivia
Sábado, 10 de enero de 2009
SUPLEMENTO
Edición
Malos hábitos alimenticios
Menopausia
“Voy por el mundo”
El feng shui en el cuarto de los niños
Para celebrar una boda por lo religioso

Staff

 

Carbohidratos, picantes y grasas abundan en la comida paceña

Malos hábitos alimenticios

Comida: un grupo de personas degusta unos platillos paceños en la plaza Villarroel.

Según los especialistas, estos alimentos consumidos en exceso pueden afectar el organismo del individuo de forma negativa, provocando varias enfermedades.

En los restaurantes paceños a menudo se escucha decir a los comensales: “En vez de la ensalada, déme arroz o fideo”. Y es que los que habitan en esta ciudad acostumbran consumir más de un 70 por ciento de carbohidratos en un solo plato —por ejemplo, papa y chuño mezclados con arroz o fideo—, porcentaje que sobrepasa lo recomendado para una dieta equilibrada y nutritiva.

Como efecto de lo anterior, en La Paz se evidencia una alta incidencia de enfermedades gastrointestinales, cardiovasculares y hasta pancreáticas.

Sobre lo anterior se desconocen cifras oficiales; empero, el especialista Rafael Ortuño, del Instituto de Gastroenterología Boliviano-Japonés, se anima a decir que “por la mala alimentación, de diez personas que viven en La Paz, al menos ocho tienen problemas digestivos”.

Al igual que este especialista, tres nutricionistas y una dermatóloga consultados por La Prensa consideran que además de los carbohidratos, los picantes, los condimentos y las grasas abundan en el plato del paceño. Por el contrario, las verduras y las frutas, necesarias para una buena nutrición, son las grandes ausentes.

El excesivo consumo de estos alimentos puede derivar, según los estudiosos, en una inflamación o infección del estómago; en el caso particular de las grasas, su consumo por de más está asociado a la elevación del colesterol y ésta al riesgo de padecer un paro cardiaco.

De acuerdo con el nutricionista Boris Calle, de la Clínica del Sur, en el plato de un paceño “el 70 por ciento es rico en carbohidratos; se consume mucho fideo, papa, chuño, pan y otros, lo que hace que este tipo de comida aporte más calorías al organismo del ser humano”.

En principio, los carbohidratos son importantes en la alimentación del ser humano

—apunta el galeno—, pues representan la principal fuente de energía. En un clima frío como el de La Paz, las personas pierden más energía, razón por la que necesitan más de estos nutrientes.

Llamados también glúcidos, éstos proveen de energía al cerebro, a los músculos y a cada célula en nuestro cuerpo. Además ayudan al organismo a mantener todas sus funciones fisiológicas (metabolismo, respiración y digestión) para que éste se mantenga saludable.

Pero si son tan esenciales para el cuerpo, ¿donde radica el problema? En la cantidad que se consume y en la combinación con otros alimentos. Sigamos.

La nutricionista Vania Meneces, de Light Catering, coincide con Calle en que “por el clima el cuerpo va pidiendo más energía y una buena forma de aportar energía extra son los carbohidratos, pero lo que está muy mal en la alimentación paceña es que en la preparación de los platos se realiza mucha mezcla de carbohidratos”.

En un día común

Siguiendo los hábitos alimenticios de un paceño medio, en un día común, tendríamos el siguiente ejemplo: el desayuno consta, cuando menos, de un café (té o leche) con un pan. Este último contiene, básicamente, carbohidratos al igual que el azúcar que endulza la bebida.

A la hora del almuerzo: un plato de sopa (de arroz o fideo); el segundo puede ser un ají de fideo, un thimpu o una sajta. Sumados los ingredientes de estos dos platos se observa la abundancia de carbohidratos.

En la merienda: una taza de té (café o leche) con pan y queso, igual que en el desayuno.

Al finalizar el día, la cena, que comúnmente repite lo que se ha comido como segundo al mediodía o bien se opta por comida rápida, que tiene también abundancia en carbohidratos.

Independientemente del platillo que se trate, las papas, el arroz o el fideo y el chuño son infaltables en nuestras comidas diarias, incluso, todo en un mismo plato. ¿Y las verduras y frutas? Hay muy poco; sólo recuerde cuánto ha comido de ellas durante esta semana.

Quienes viven en esta ciudad —afirma Meneces— no están acostumbrados a consumir verduras y frutas, cuando lo aconsejable es tomar entre dos y tres porciones de verduras al día y entre dos y tres raciones de frutas.

Según la dermatóloga Mery Loredo, estos alimentos son una fuente importante de vitaminas A, B, C y E, aconsejables para tener una piel saludable.

“Si en un plato colocan una ensalada y se comen al día dos o tres porciones de fruta, las personas tendrán una piel tersa y saludable”. Siguiendo a Meneces, un platillo saludable debe contener un 50 por ciento de proteínas de origen vegetal (ensaladas, verduras u otros), 15 por ciento de proteínas de origen animal (carne de res, de pollo u otros) y un 15 por ciento de carbohidratos.

Las proteínas tienen diferentes funciones metabólicas y reguladoras en el organismo, como la asimilación de nutrientes, transporte de oxígeno y de grasas en la sangre.

Para la nutricionista Mónica Burgoa, el individuo debe consumir cada día entre 50 y 60 por ciento de carbohidratos; entre un 15 y 20 por ciento de proteínas, y entre 15 y 30 por ciento de grasas.

“Los carbohidratos deben aportar entre el 20 y 25 por ciento de las calorías en el desayuno; entre el 35 y 40 por ciento en el almuerzo; de 10 a 20 por ciento en la merienda; y de 15 a 25 por ciento en la cena. Esto no ocurre en nuestro medio, más bien pasa lo contrario”.

Burgoa se refiere a que estas cantidades son, por lo normal, ampliamente superadas en la alimentación diaria.

Por otro lado, la excesiva condimentación y la demasía de picantes en los platillos son otros problemas recurrentes.

El gastroenterólogo Rafael Ortuño apunta: “Primero está el comino, la pimienta, el ajo; segundo, ajíes y locotos, todo esto hace que esta comida no sea muy sana (para el organismo)”.

Las grasas también son consumidas de manera desmedida en La Paz; el fricasé, el lechón y el pollo a la broaster la contienen en grandes cantidades.

Alimentación y salud

El excesivo consumo de carbohidratos, picantes, grasas y condimentos ocasiona en las personas diversas afecciones: inflamación del estómago, diabetes, obesidad, hasta puede provocar un paro cardiaco o una pancreatitis, para citar algunas.

Si a lo anterior se suma el sedentarismo, el riesgo es mayor.

La ingesta excesiva de picantes conlleva a la irritación del estómago o a una gastritis por elicobacter pylori (infección causada por esta bacteria); un alto consumo de grasas no tardará en manifestarse en el aumento del colesterol y los triglicéridos (un tipo de grasa que se mueve en el riesgo sanguíneo), que a su vez pueden derivar en problemas cardiovasculares. En cuanto a la obesidad, de acuerdo con Ortuño, cuando el perímetro abdominal excede 101 centímetros, el riesgo de sufrir un infarto cardiaco se triplica.

Si a la mala alimentación se suma un excesivo consumo de alcohol, la persona puede llegar a sufrir una pancreatitis (inflamación del páncreas) y cuando ésta es severa (necrotisante) puede causar la muerte.

En suma, si bien es poco conveniente fijar normas nutricionales que se adapten a todas las personas —varía según el clima, la actividad física que se desarrolle, la producción de los alimentos y otros—, los especialistas recomiendan una dieta equilibrada que contenga todos los requerimientos nutricionales necesarios; no deben producirse ni excesos ni carencias.

Recomendaciones

Cinco veces

Según la nutricionista Vania Meneces, las personas deben comer cinco veces al día: desayuno, merienda, almuerzo, merienda y cena.

Estas comidas deben efectuarse en horarios fijos; de lo contrario, se alienta la obesidad con la ingesta de alimentos de forma desordenada.

Cocidas

El nutricionista Boris Calle recomienda evitar las comidas ricas en grasas, como la carne de cerdo, de pollo con piel y las frituras, entre otras.

Es más conveniente preparar alimentos al vapor o usando el microondas. Las comidas cocidas así tienen más beneficios nutricionales.

Vegetales

En la dieta deben predominar los vegetales, sobre todo hortalizas, verduras, legumbres, cereales y frutas; cocinar con aceite de oliva y dar prioridad al pescado, con un buen suministro de pescado azul, rico en ácidos grasos cardiosaludables. El secreto está en saber combinarlos de manera adecuada.

Ejercicios

Si la persona consume demasiados carbohidratos habitualmente, es necesario que haga ejercicios, al menos 30 a 40 minutos diarios.

Se recomienda también consumir agua entre uno y dos litros al día, para vitalizar el organismo. Este consumo no debe ser exagerado.

Composición de dos platos típicos

Sajta de pollo

Ingredientes Calorías Proteínas Carbohidratos

Pollo (2 presas) 150 gr 40 gr —

Papa (2 medianas) 150 gr 3 gr 30 gr

Tunta (1/2 plato) 200 gr 1 gr 65 gr

Arveja (1 cucharada) 25 gr — 6 gr

Cebolla (1 cucharada) 15 gr — 3 gr

Total 540 gr 44 gr 104 gr

Thimpu

Ingredientes Calorías Proteínas Carbohidratos

Arroz (1/2 plato) 250 gr 3 gr 80 gr

Papa (2 medianas) 150 gr 3 gr 30 gr

Chuño (1/2 plato) 200 gr 1 gr 65 gr

Arveja (1 cucharada) 25 gr — 6 gr

Cebolla (1 cucharada) 15 gr — 3 gr

Cordero 200 gr 12 gr —

ENTEL USA
 
 
© 2006 - LA PRENSA - EDITORES ASOCIADOS S.A.
Derechos Reservados ®