Venezuela dice que la acusación de desvío de armas es una cortina para tapar el tema militar con EEUU.
Brasilia / Agencias.- Brasil y Chile piden que el Consejo de Seguridad de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) analice la instalación de bases militares de Estados Unidos en Colombia, pues es de preocupación para la región.
Para ello, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo ayer que la Unasur invitará a los ministros de Defensa de Sudamérica a su próxima Cumbre, prevista para el 10 de agosto, a fin de que den su opinión sobre el acuerdo militar que Colombia negocia con Estados Unidos y que permitiría a Washington el uso de bases militares en ese país.
El Jefe de Estado de Brasil, que ayer se reunió en Sao Paulo con su homóloga chilena, Michelle Bachelet, dijo que el objetivo es que los ministros del Consejo de Defensa Sudamericano “nos informen sobre el problema que podría traer una base estadounidense en Colombia”.
Lula y Bachelet expresaron su preocupación por la posibilidad de que la administración de Barack Obama pueda usar las bases militares colombianas de Apiay, Palanquero y Malambo, pero reiteraron su respeto a los asuntos internos de otros países.
El acuerdo militar que negocia el Gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, con Estados Unidos ha sido duramente criticado por el gobernante venezolano, Hugo Chávez, quien alega que Washington pretende que Colombia “sea el Israel de Latinoamérica”.
Lula da Silva comentó: “La soberanía es intocable y a mí no me agrada nada una base estadounidense en la región, pero así como no quiero que (Álvaro) Uribe se entrometa en mi Gobierno, prefiero no dar opiniones en las decisiones de Uribe”.
Bachelet afirmó que comparte “completamente” la posición expresada por Da Silva en cuanto a la no injerencia en asuntos internos de otros Estados, y que espera que el convenio que negocia Colombia no afecte al resto de la región.
La Mandataria chilena recalcó, por su parte, que se respeta “la soberanía internacional y las decisiones de cada país, pero en la reunión (de Quito) vamos a ver cómo esas decisiones afectan al resto de los países, que estamos inquietos”.
La Presidenta añadió que “Chile nunca tuvo una base norteamericana, pero considero que el momento para hablar sobre eso será en Quito. Ciertamente, muchos países están inquietos con esa situación”.
Entretanto, el Gobierno de Venezuela dijo ayer que las acusaciones del Gobierno de Uribe, de que habría suministrado armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), son un excusa para desviar la atención sobre la instalación de las bases militares estadounidenses.
Un comunicado de la Cancillería venezolana indica que “el Gobierno colombiano, rehuyendo a sus propias responsabilidades, quiere justificar la instalación en su territorio de hasta cinco bases militares de la principal potencia bélica mundial, alegando que tres lanzacohetes supuestamente propiedad del ejército venezolano habrían llegado a manos de un grupo irregular”.
Hace algunos días, la administración de Bogotá acusó al Gobierno venezolano de haber desviado armas a las FARC, las que habrían sido compradas en 1996 a Suecia.
A raíz de esas sindicaciones, el presidente Chávez decidió congelar sus relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia y amenazó con un rompimiento definitivo, que implicaría la expropiación de empresas que tienen capitales colombianos invertidos en ese país, lo que dejó afligidos a los empresarios.
Otros puntos
Venezuela congeló sus relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia.
El Gobierno colombiano denuncio que halló armas venezolanas en poder de las FARC.
Ese armamento habría sido adquirido en 1996 por Hugo Chávez a Suecia.
Ese conflicto se suma al cuestionamiento a Colombia por la instalación de bases estadounidenses.
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