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La Policía se sumó a los ataques contra la prensa y sacó a empujones a los medios |
Grupos afines al MAS agreden con violencia a 10 periodistas |
|  | | Agresión: la periodista Melisa Ibarra forcejea con manifestantes por el cable del micrófono | |
Los cabecillas de la agresión fueron Édgar Mora, Adolfo Cerrudo y un sujeto de nombre “Manuel”.
El Gobierno pidió presentar las denuncias ante la Fiscalía y lamentó los hechos de violencia.
La violencia contra los periodistas recrudece. El Comité Cívico Popular, grupo afín al Movimiento Al Socialismo (MAS), y los “ponchos rojos”, que hacen vigilia a las puertas de la cárcel de San Pedro para evitar la salida del ex prefecto Leopoldo Fernández, agredieron ayer a diez trabajadores de la prensa de diferentes medios asignados al hecho.
La comisión de delegados internacionales de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que visitó al ex prefecto Fernández tampoco se salvó de las agresiones. La turba concentrada en inmediaciones del recinto carcelario los abucheó.
El episodio de violencia contra los comunicadores comenzó el martes cuando la periodista de la red Unitel Roxana Lizárraga, otro de ATB y un equipo de Bolivisión fueron agredidos por activistas encabezados por Édgar Mora, líder del autodenominado Comité Cívico Popular, vinculado al MAS.
Esa jornada fue rematada por el presidente Evo Morales, quien en su residencia increpó a un comunicador de La Razón y le obligó a responder a una pregunta que la autoridad había formulado como “periodista”.
Ayer a las 13.15, la periodista de la red Uno Melisa Ibarra, mientras se preparaba para un despacho en vivo al estudio central sobre la vigilia de los sectores sociales que se oponen al traslado del ex prefecto Fernández a Sucre, fue confundida con una comunicadora de la red Unitel. En ese momento, ella y su camarógrafo fueron cercados por los activistas, quienes los sacaron a empellones del lugar.
El cable que conectaba el micrófono con la cámara fue arrancado por los agresores, y la periodista, mientras reclamaba la devolución de la pieza, fue insultada y pateada.
En esta agresión intentó mediar el periodista de Radio Erbol Jhonatan Condori. “Eso está mal, no lo hagan”, exclamó el reportero, pero la respuesta fueron patadas en la espalda y las piernas. En el acto también apareció el comunicador Gabriel Romano, de radio Laser 98, del Grupo Fides. Salió en defensa de sus colegas, pero también fue repelido a empujones.
Ibarra salió huyendo del lugar en el vehículo de su canal. Pasada una hora aproximadamente, la violencia retornó al lugar. Los periodistas que aguardaban a la puerta lateral de la cárcel de San Pedro, sobre en la calle Cañada Strongest, para entrevistar a los delegados de la Unasur que visitaron a Leopoldo Fernández sufrieron una segunda arremetida.
El mismo sujeto que había agredido el vehículo de la red Uno mientras huía Melisa Ibarra acusó al reportero Jhonatan Condori, de Erbol, de filmarle: “¿Por qué nos estás filmando? Ya te conocemos, te voy a sacar a patadas”, amenazó el hombre, que llevaba una gorra de tela camuflada y quien se identificó como “diputado del MAS” y periodista alteño de nombre “Manuel”.
Esa misma persona conminó a los trabajadores de la prensa a retirarse “por las buenas o por las malas”. Ante la resistencia de la periodista de este medio María Luisa Callejas, él le dijo “colla caprichosa” y le forzó a mostrar su credencial, por lo que la periodista también le pidió a él que se identificara. Entonces dijo: “Soy diputado, soy diputado”, y exhibió fugazmente una acreditación borrosa.
En la Cámara de Diputados negaron que este sujeto sea legislador.
Después, los activistas y “ponchos rojos” que protestaban contra Fernández volcaron la furia contra la prensa: “Que se vayan los periodistas”, “prensa vendida, prensa mentirosa, fuera de aquí”, vociferaron los manifestantes.
Una mujer de pollera que dijo pertenecer a los “ponchos rojos” hizo retroceder a los periodistas. Golpeó con un lazo el antebrazo izquierdo de Claudia Campanini, periodista de la red Uno. El nombre de la agresora es “Victoria” y, según averiguó este medio, es comerciante de papa en la calle Venancio Burgoa.
El instigador se acercó nuevamente a los periodistas y les espetó estas palabras: “Retírense de a buenas, porque los vamos a sacar, mi comandante ha dicho que la prensa tiene que estar a 20 metros de aquí”. De inmediato, un coronel de apellido Hinojosa, quien comandaba a los policías, ordenó sacar a empujones a los comunicadores hasta la plaza Sucre (San Pedro).
El Comandante departamental, coronel Raúl Mantilla, negó esta versión. Cerca de las 16.00, los periodistas de canales, radios y medios escritos todavía aguardaban la salida de los miembros de Unasur, y fue en ese instante cuando se volvió a arremeter contra la prensa, cuando el periodista de radio Laser 98 entrevistaba a su colega de Erbol por la agresión sufrida.
A Jhonatan Condori le sustrajeron su reportera digital.
Minutos después, el periodista de la red ATB Javier Alanoca fue golpeado con saña por Adolfo Cerrudo, un activista del Comité Cívico Popular sobre quien pesa una denuncia de tentativa de violación contra una periodista. De hecho, existe una orden judicial para que no se acerque a los periodistas.
La Federación de Trabajadores de La Prensa de La Paz (FTPLP) anunció anoche que presentará una denuncia ante la Policía contra los “ponchos rojos” y los grupos de choque por agresiones y hurto del equipo digital.
Esa organización solicitó garantías al Gobierno para la seguridad física de reporteros, camarógrafos y fotógrafos.
Édgar Mora dice que la mayoría manda a la minoría
El presidente del Comité Cívico Popular, Édgar Mora, estuvo anoche en el programa Que no me pierda, de la red Uno, y habló con el periodista Jhon Arandia sobre la libertad de expresión y el trabajo de los medios de comunicación. Mora dijo que era oriundo de Siglo XX (Potosí) y cuestionó la falta de liderazgo en La Paz. A continuación, un pequeño fragmento de ese diálogo.
—¿Qué es la verdad?
—Nada es verdad porque todos tienen su verdad.
—Entonces ¿no tergiversamos (las noticias)?
—Pero depende de la cobertura que algunos le dan y yo espero que usted, así como está siendo con mi persona, dé la oportunidad a otros, porque si yo estoy en este momento aquí, qué dirán de los que han manejado en Santa Cruz, la Unión Juvenil Cruceñista, los prefectos (de la “media luna”), el Comité Cívico de Branko Marinkovic, del señor Rubén Costas, de Reynaldo Bayard. De esos, qué se dirá.
—Ahora, señor Mora, ¿qué pasa con quienes piensan diferente a uno, dónde está el tema de la tolerancia?
—Yo tengo una forma de pensar. Donde la mayoría manda, la minoría acata, y tal vez me digas radical, pero más bien en el colegio desde que estaba en básico me ensañaron eso, y cuando yo era dirigente, era presidente de mi curso en tercero (de primaria). (Entonces) siempre mandaba y todos acataban, y porque ahora hay dos tercios.
—¿Por opinar y pensar diferente merecen ser agredidos?
—Ah… depende de qué piensa… Hermano, si hay un grupo de quiere dividir el país, ¿lo permitirías vos? Yo creo que tendrías que hacer algo.
Percepción
Waldo Albarracín
“Condenamos todo hecho de violencia, amedrentamiento o de afectación del principio básico para el trabajo de los periodistas que es la libertad de prensa. Acompañaremos la denuncia ante el Ministerio Público, pero el hecho no tiene por qué variar tratándose de uno u otro periodista. Ahora los políticos hacen eso, primero preguntan para quién trabaja el periodista y de acuerdo con eso recién ven si apoyan o no su demanda.
En el caso de un abuso contra una periodista, independientemente del medio para el que trabaja o de quién sea, es un hecho que tiene que merecer una sanción respectiva. Ahora, es muy importante la denuncia, es que muchas veces protestan por el hecho pero no denuncian, y no me refiero a la denuncia pública mediática; me refiero a la denuncia formal ante el Ministerio Público, ya sea a través del propio canal donde trabaja la colega o el colega (agredido) o mediante un memorial señalando a los autores. El día en que tengamos una sanción por esos abusos es cuando van a empezar a reducir los abusos a reporteros y camarógrafos. Yo enfatizo en los que están en el ‘campo de batalla’; a veces el presentador (en el set) vierte una opinión y lo manda a su reportero, y es él quien tiene que sopesar las consecuencias de esa opinión”.
Las voces de las víctimas de la violencia
“Estuvimos en la puerta de la cárcel de San Pedro, donde aguardaba a que la comisión de Unasur salga para conocer el resultado de su contacto con el ex prefecto Leopoldo Fernández. El hombre que instigaba a la gente para que agreda a los periodistas me llamó ‘colla caprichosa’. Cuando sacaba fotografías, se me acercó y me pidió que me identifique. Yo le pedí lo mismo y me dijo que era un diputado”.
María Luisa Callejas
La Prensa
“Yo me acerqué para defender a una colega que estaba siendo agredida y de inmediato recibí una patada por detrás. Yo les dije que por favor no lo hagan, pero cuando nos sacaron a empujones no podía creer que la Policía simplemente intentaba apaciguar, pero los que estaban en el lugar agredían con palabras soezes y con empujones. Me sorprendió la pasividad de la Policía ante el hecho”.
Jhonatan Condori
Radio Erbol
“La turba, por una persona agitadora, bien identificada, empezó a insultarnos y a patearnos y nos retiramos. Yo recibí simplemente empujones; a la persona que patearon fue el compañero de la red Erbol. Fueron agresiones verbales también hacia otros colegas, y empujones. Arrancaron los audífonos del compañero de Erbol, le quitaron la reportera. La Policía dejó que se agrave la situación”.
Gabriel Romano
Radio Laser 98
“Yo estaba haciendo mi trabajo, me acerqué un poco para mandar un despacho desde el lugar y me empezaron a vociferar algunos adjetivos, me decían ‘vendida’, hasta ‘flaca de mierda’, ‘vendida, ¿cuánto recibes?’, ‘¿cuánta plata te da Leopoldo?’ y ese tipo de cosas. Después empezaron a empujarme y me quitaron el micrófono. Yo me acerqué al policía que estaba en el lugar y le reclamé”.
Melisa Ibarra
Red Uno
Los detalles
Los comunicadores atendían la vigilia instalada fuera de la cárcel de San Pedro.
El martes fueron agredidos en ese lugar dos periodistas, y ayer, diez comunicadores.
La FTPLP sentará denuncia por agresiones y hurto de una grabadora digital.
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