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La FAM entregó un reporte |
Las lluvias y el granizo afectan 40 municipios de siete departamentos |
|  | | Naturaleza: en la comunidad de Tutimayu la granizada dañó cultivos | |
Las lluvias y granizadas ocasionaron desbordes de ríos en Cochabamba, Santa Cruz y Beni.
Si entre agosto, septiembre y especialmente octubre del pasado año 60 municipios fueron afectados por la sequía, desde noviembre, aunque con algún retraso de las lluvias, los reportes de emergencia en las comunas cambiaron a desbordes de ríos, riadas, mazamorras, inundaciones y granizadas, se concluye del seguimiento efectuado por la Federación de Asociaciones Municipales (FAM) de Bolivia.
El registro de los municipios afectados por la actual época de lluvias abarca de noviembre de 2008 al 22 de enero de 2009.
Los 40 municipios afectados, la mayor parte por los desbordes de ríos, se hallan en Cochabamba y, en menor medida, en Beni y Santa Cruz, según un reporte de Enlared.
Los municipios más castigados por el granizo y la helada, en cambio, se encuentran en los departamentos de Potosí y La Paz; en este último también se presentaron inundaciones.
La relativa sorpresa fueron los municipios de Chuquisaca y Tarija: aparte de sufrir sequía, especialmente los chaqueños, en algunos se presentaron inusuales granizadas.
Con todo, los daños causados a los municipios por las lluvias y las granizadas son menores con relación al año pasado.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) confirmó que es prácticamente inexistente la posibilidad de que este año en el país se presenten los fenómenos climáticos de El Niño y La Niña. Con ello disminuye considerablemente el riesgo para los municipios habitualmente amenazados por inundaciones.
El Senamhi también anunció que diciembre y enero serían los meses con mayor intensidad de precipitaciones pluviales.
Si bien el Gobierno nacional, a través del viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, anunció la declaratoria de alerta roja para el departamento de Santa Cruz, por los posibles desbordes de los ríos Grande y Piraí, las autoridades departamentales señalaron que esto no es necesario, que la crecida de los ríos aún es controlable y que en la región todavía está vigente la alerta naranja.
En las demás cuencas con riesgos, según un reporte del Servicio Nacional de Hidrología Naval, la alerta aún está entre verde y amarilla.
Defensa Civil recomienda a las comunidades asentadas en las riberas de los ríos tomar las máximas precauciones si los cauces de las aguas llegaran a desbordarse.
El Poder Ejecutivo, entre tanto, extrema esfuerzos para atender a las familias damnificadas con la provisión de vituallas para las comunidades más afectadas por los fenómenos climáticos en el país.
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