La Paz - Bolivia, Miércoles, 24 de junio de 2009
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Cultura
EL MINISTRO PABLO GROUX DICE QUE UNA LEY OTORGA AL ESTADO LA ADMINISTRACIÓN DEL SITIO

Culturas dice que la expulsión de Unar de Tiwanaku es ilegal

Actualizado 24/06/2009
Panorámica: arqueólogos y técnicos de la Unar durante una excavación en Akapana, en marzo de este año
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Luego de que autoridades de la población paceña despidieran a los arqueólogos de la Unidad Nacional de Arqueología y contrataran a otros, expertos ven en riesgo el título de Patrimonio de la HumanidadLuego de que autoridades de la población paceña despidieran a los arqueólogos de la Unidad Nacional de Arqueología y contrataran a otros, expertos ven en riesgo el título de Patrimonio de la Humanidad

“No es legal que la Alcaldía de Tiwanaku convoque a cargos y contrate personal de manera unilateral. Una ley nacional especifica que la Unidad Nacional de Arqueología (Unar) tiene a su cargo la administración de todos los sitios arqueológicos del país”.

Pablo Groux, ministro de Culturas, se refiere a la decisión de ese municipio paceño de echar a 12 especialistas de la Unar y contratar a otros para continuar con los trabajos de restauración de la Pirámide de Akapana.

Según técnicos de esta entidad, la determinación pone en riesgo no sólo la integridad de las ruinas, sino incluso el título de Patrimonio Tangible de la Humanidad que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación Ciencia y Cultura (UNESCO) concedió a Tiwanaku en 2000.

Un profesional de la Unar, que pidió mantener su nombre en reserva, comentó: “El 15 de junio, la Alcaldía nos informó que empezarían a efectuar contrataciones exclusivas y temporales para los trabajos; el lunes 22 nos comunicaron su decisión de expulsar a todos los miembros de la Unidad y ese mismo día el nuevo personal ya empezó a excavar”.

Junto a un colega suyo que también eligió el anonimato, la fuente de La Prensa advirtió: “Éstas son obras clandestinas porque no cuentan con supervisión ni autorización del Ministerio de Culturas”.

Al respecto, Groux comentó: “La única solución y por la que creo que optará la alcaldesa de Tiwanaku, Eulogia Quispe, es permitir el retorno de la Unar”. El Ministro dijo que la comunidad y autoridades del pueblo “tienen derecho a opinar” y seguramente se les puede dar más espacios.

Quispe y el director de Patrimonio de Culturas, David Aruquipa, que viajó al poblado altiplánico para encontrar una solución al problema, se reunieron la tarde de ayer en el despacho de la primera. La cita no concluyó hasta el cierre de esta edición (19.40).

Intereses

Según las fuentes de la Unar, “en el fondo” de este problema “hay una serie de intereses de competencia en la administración de los recursos”.

“Hemos llegado a un punto donde se requiere definir las capacidades y competencias entre la Alcaldía, el Estado y sus entidades especializadas y los organismos de cooperación”, opinó uno de los arqueólogos, que trabajó varios años en las ruinas.

Sobre las acusaciones de pobladores de Tiwanaku, de que gente de la repartición estatal habría robado piezas, el ministro Groux aseguró: “Son versiones que no hallan argumentos, que no tiene forma de comprobarse”, y el arqueólogo dijo que además de trabajar con supervisión de autoridades de Tiwanaku, “nuestros técnicos siempre entregaban informes de cada hallazgo y todas las piezas están almacenadas en un depósito en el mismo pueblo”.

Las excavaciones en Akapana empezaron en 2004 con un financiamiento de 320.000 dólares de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce). En 2006, el Gobierno de Venezuela entregó un aporte de 500.000 dólares para dar continuidad a las obras.

La fuente de la Unar comentó: “La CAF tenía una unidad administrativa que fiscalizó el uso de su dinero, pero Venezuela dio su aporte directamente al gobierno municipal del pueblo”. Groux agregó: “Aunque aún queda parte de estos fondos, el Gobierno de Japón, a través de la UNESCO, ya comprometió un desembolso de 800.000 dólares más”.

La autoridad dijo que el desentierro y restauración de Akapana requieren un presupuesto total de “aproximadamente dos millones de dólares”.

Más detalles

Los trabajos de excavación de la Pirámide de Akapana empezaron en 2004.

Desde entonces se trabajó en una superficie de 8.000 metros cuadrados.

Las ruinas fueron un templo ceremonial tiwanacota que datan de hace 1.200 años.

Hubo dos financiamientos por 820.000 dólares y ya se aseguró otro por 800.000.

Las obras de Akapana fueron financiadas por la CAF con $us 320.000 y por Venezuela con $us 500.000.

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