Bolivia obtiene cuatro títulos en el torneo bolivariano de tenis. En singles, el duelo entre vallunos fue favorable a Mauricio Estívariz, que derrotó a SU “tocayo” Mauricio Doria Medina.
Sucre / El Deber.- Era una jornada para celebrar, si es que los tenistas nacionales no fallaban en sus respectivas finales, y así fue. Ayer Bolivia se adueñó de cuatro de las cinco medallas de oro, que estuvieron en disputa en el complejo La Madona. Los campeones son Mauricio Estívariz, en singles; Roberto Velasco y María Paula Deheza, en dobles mixtos; María Paula y María Inés Deheza, en dobles damas; y Estívariz y Federico Zeballos, en dobles varones.
De las cuatro finales, el partido que generó mayor expectativa fue el que enfrentó a dos bolivianos, Estívariz contra Mauricio Doria Medina, ambos considerados los mejores tenistas nacionales del momento. Al final, en un partido parejo se impuso Estívariz por 4-6, 6-3 y 6-2, no sin antes sufrir pues tuvo que rehacerse del un mal inicio para darle la vuelta al marcador. Además casi todos los puntos disputados se definieron con resultados apretados, después de quedar igualados 40-40. Por ese motivo, los dos tenistas, que son cochabambinos, salieron aplaudidos de la cancha 1 del complejo La Madona.
En el primer set, Doria Medina, que se tuvo que conformar con la medalla de plata, comenzó nervioso, factor que fue aprovechado por Estívariz que se puso arriba por 2-0; sin embargo, después bajó el ritmo y su rival se impuso con potentes saques y pelotas colocadas.
En el segundo set, el campeón estuvo más concentrado y consiguió salir airoso. En la cancha decisiva, Doria Medina jugó un desastre y Estívariz se puso arriba por 5-0. Con ese resultado, que lo alejaba del oro, Doria Medina reaccionó pero ya era demasiado tarde, y el set quedó 6-2. “El jugó mejor y me ganó bien, no hay excusas”, afirmó.
Estívariz, junto con Federico Zeballos, además ganaron la final de dobles ante los venezolanos Miguel Cicenia y Luis Martínez por 6-2, 1-6 y 6-3.
Las hermanas María Paula y María Inés también aportaron oro, al vencer a la dupla ecuatoriana Elice Casares y Alejandra Álvarez por 7-5 y 6-2. Las mellizas comenzaron perdiendo, pero después se tranquilizaron y terminaron celebrando.
El último festejo nacional se dio en dobles mixto, con la dupla Roberto Velasco y María Paula Deheza que venció a la pareja venezolana Pieri Luisi y Mariana Musi, por 6-2 y 7-5. Está modalidad contó sólo con dos participantes.
La única medalla dorada del tenis que se llevó otro país fue la de singles damas, que la definieron entre venezolanas. La campeona, Adriana Pérez, venció a su compatriota Andrea Gamiz por 6-1, 3-6 y 7-5.
Con la cuatro preseas de oro del tenis, Bolivia llegó a siete en el medallero general, pues antes subieron al podio más alto el ciclista Óscar Soliz, el boxeador Luis Mancilla y ayer, en Santa Cruz, el equipo boliviano de pistola de aire.
El tenis continuará hoy con la disputa de la modalidad por equipos, en la que Bolivia aspira a lograr su quinta medalla dorada.
Marca histórica en unos Juegos Bolivarianos
El tenis nacional ayer vivió un día de gloria porque por primera vez en su historia obtuvo cuatro medallas de oro en unos Juegos Bolivarianos. El país acumulaba hasta la fecha dos preseas de oro, pero en dos Juegos, la primera en 1977 en La Paz y la segunda en 2001, en la ciudad ecuatoriana de Ambato.
El título del 1977 fue obtenido en singles por Carlota Velasco, mientras que el de 2001 fue en la modalidad por equipos, que estaba integrado por Gonzalo Ulloa y Óscar Blacutt.
“Eso demuestra que Bolivia esta mejorando el nivel de sus jugadores”, sostuvo Orlando Sandagorda, subgerente del área de desarrollo de la Federación Boliviana de Tenis.
La afirmación de Sandagorda se sostiene también en el hecho de que este año el país consiguió con el equipo masculino ascender al grado 2 en la Copa Davis, mientras que la damas lograron ingresar al mismo nivel en la Copa Federación. A ello se agrega que se clasificó al Mundial sub 16 de tenis y se jugó la final del Sudamericano de 12 años. Ambos torneos en categoría varones.
La otra mirada
INCONSOLABLE
Terminó el encuentro final y Mauricio Doria Medina, que se quedó con la medalla de plata, comenzó a llorar sin parar, pues consideraba que jugó un mal partido y que la medalla de oro estuvo al alcance de sus manos.
TV VENEZOLANA
Con 50 personas, que llegaron a Sucre, y equipos de transmisión casi en todos los escenarios, la TV venezolana demuestra lo importante que es para ese país el deporte. Ayer el tenis no fue la excepción, pues varios de sus periodistas se dedicaron a realizar entrevistas en el complejo La Madona.
PELOTAS MALAS
En el partido entre Mauricio Estívariz y Mauricio Doria Medina llamó la atención el hecho de que se cambien varias pelotas, pues éstas, estaban en mal estado. Incluso, los jugadores al golpearlas destruyeron dos.
ESCENARIO REPLETO
Las graderías del complejo La Madona, con capacidad para 500 personas, estuvieron repletas en el partido principal de la jornada, entre Estívariz y Doria Medina. Luego, en las restantes finales, el escenario tuvo menos público.
La frase
Es el título más significativo, pues me colgué la primera presea de oro de mi carrera. Es una felicidad inmensa la que siento y ahora quiero seguir cosechando más logros para el país”
Mauricio Estívariz / Campeón bolivariano
|
|||||||||||