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La noticia de perfil |
Versión sueca de la marcha |
| Por: Paulovich |
| La marcha al Congreso que comenzó en Caracollo con el presidente de la República, Evo Morales, fue ampliamente difundida en Europa, según me comunica mi tía Restituta viuda de Batistuta, noble viuda de un guerrero, quien reside actualmente en Estocolmo (Suecia) y es gerente-propietaria de la Empresa Nabos Escandinavos.
—Querido sobrino, hablas con tu tía cochabambina-escandinava que te extraña mucho y sigue tus pasos a través de la prensa y la televisión sueca.
—¡Mi tía inolvidable! Te cuento que en este momento me encuentro en Patacamaya y pronto llegaré a La Paz, donde pienso comer en el Congreso un “chicharrón de senador” y unos “chinchulines de diputada”.
—He visto tu fotografía en un periódico de Estocolmo y también he visto tu imagen en la televisión sueca y me alegró mucho saber que estás haciendo deporte como si fueras un globe-troter. No hay nada mejor que caminar para conservar la salud.
—Yo no estoy haciendo deporte, querida tía, yo estoy haciendo patria para que nuestro presidente Evo gobierne Bolivia durante 50 años, lo mismo que Fidel.
—Perdón, sobrino, no te calientes con tu tía. La verdad es que me ha costado mucho reconocerte en la foto que salió en los periódicos porque los bolivianos somos como los chinos, todos igualitos. Dice la crónica que tu marcha la iniciaste en Caracoño, qué nombre tan raro, ¿dónde está pues Caracoño?
—No es Caracoño de donde salió la marcha, sino Caracollo, una población altiplánica situada al norte de Oruro.
—Es que los periodistas suecos no saben quechua ni aymara. También dicen que los marchistas recorrerán 200 kilómetros a pata.
—Los periodistas siempre exageramos las cosas. Te cuento que hay buses que acompañan a los marchistas y cuando alguno se siente muy cansado se hace trasladar en el bus. Además, gran parte de mi recorrido lo hice “a lomo de chola”.
—¡Cómo es eso? No te entiendo, sobrino, explícame por favor.
—Muy sencillo, tía: Es que realizo mi marcha acompañado por mi comadre Macacha, quien es una chola cochabambina fuerte y robusta y ella me carga en su k’epi cuando me ve muy cansado.
—¡Qué maravilla es Bolivia, sobrino! A ningún sueco se le habría ocurrido recorrer Europa cargado en los lomos de una walkiria. También dicen los periódicos que se trata de una marcha pacífica.
—Eso lo veremos más adelante, tía querida, y prometo enviarte fotografías mías ingresando en el Congreso al lado de mi comadre cochabambina, paisana tuya y descendientes ambas de las famosas heroínas de la Coronilla.
—Estoy segura de que te reconoceré después de tantos años de ausencia.
—Hasta pronto, tía. Skol.
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