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Está sobre 4.486 metros sobre el nivel del mar, al pie del nevado Wilamanquilasan |
A 21 km, La Paz cuenta con un albergue ecoturístico en la laguna Pampalarama |
|  | | Malecón: Ximena, una de las operadoras comunitarias de turismo, camina por el circuito de madera | |
El sábado, la Alcaldía inaugurará la posada que costó 131.000 dólares, financiados por el BID con contraparte municipal y de los comunarios. Ofrece un restaurante, nueve habitaciones con dos y tres camas, navegación y pesca de truchas en la laguna, caminatas al pie del nevado y escalada sobre roca y nieve
Al pie del nevado Wilamanquilasan (piedra roja en el manto de la cordillera), a 21,6 kilómetros del centro de la ciudad, está el primer emprendimiento comunitario de la ciudad de La Paz: el albergue ecoturístico Pampalarama.
Una posada a 4.486 metros sobre el nivel del mar, en medio del gélido clima, el viento frío, la vista del nevado, la laguna de truchas y rodeado de llamas.
La Alcaldía estrenará este sábado el albergue que costó 131.000 dólares, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) —informó la jefa de la Unidad de Turismo, Jackeline Argote—, con contrapartes del municipio de La Paz y de los habitantes de la comunidad Chacaltaya.
El único problema es llegar hasta el sitio, pues el camino no está en buenas condiciones, deteriorado por el tránsito continuo de camiones de alto tonelaje que transportan arena, la que recogen del río Kaluyo, que es la naciente del Choqueyapu.
Para subir a la laguna se avanza por la autopista y se ingresa por la curva principal a la altura del Plan Autopista, luego se debe trepar por un camino de tierra que atraviesa Limanipata y un largo trecho al lado del río, donde se puede observar el trabajo de los areneros que desvían el afluente para lavar la piedra menuda.
Los atractivos
Al llegar, lo primero que se ve en el horizonte es el albergue construido sobre 370 metros cuadrados, con 10 habitaciones, nueve de las cuales tienen la capacidad de recibir a 20 visitantes.
Cuenta con varias características ecológicas: las piedras del revestimiento son laja, que abundan en la zona. Los baños son secos, pues no utilizan agua, y se limpian con cal y arena para botar los desechos en las alturas, a fin de no contaminar la laguna.
Cuenta con un restaurante que ofrecerá comida del lugar: charque, pues el sector se caracteriza por la crianza de camélidos, y trucha, que se cría en la laguna.
Al ingreso, está un espacio para convenciones o “meditaciones”. A decir, de Jorge Salinas, uno de los técnicos de la Unidad de Turismo, toda el área es ideal para relajarse y “encontrarse a sí mismo”.
Al llegar, deslumbra la laguna que tiene una extensión de 36.000 metros cuadrados de aguas cristalinas, donde se pueden divisar las algas marinas que crecen en su interior. A un costado se ha construido un malecón de madera, que bordea uno de los costados, encima de los bofedales.
La caminata por el lugar permite respirar aire puro, apreciar la laguna y mirar el nevado Wilamanquilasan, a cuya nieve se llega después de una caminata de dos horas por una pendiente pedregosa.
En sus aguas están cuatro barcazas de madera, que estará a disposición de los visitantes a partir del sábado. Al fondo hay una cabaña para el trasquilado de las llamas, que pastan apacibles por el lugar, especialmente en el atardecer.
Los comunarios, que administrarán el albergue (41 socios y 10 operadores) no sólo ofrecerán posada y comida, sino también caminatas al pie del nevado (dos horas a paso lento porque falta el aire), y escalada a la montaña. Para estos servicios fueron capacitados en hotelería, turismo y en técnicas de alpinismo.
La Alcaldía considera que será un punto estratégico, pues por esta vía también se llega al Huayna Potosí (por la izquierda) o al camino del Choro (por la derecha).
Consejos
El albergue comunitario está a 4.486 m.s.n.m., al pie del nevado Wilamanquilasan.
Como el clima es gélido, la Alcaldía recomienda utilizar ropa muy abrigada.
Por la presencia de la nieve, se aconseja llevar bloqueador solar y gafas oscuras.
Para llegar hasta el sitio hay que ingresar por el Plan Autopista.
Tiene nueve habitaciones con dos y tres camas para dar posada a 20 visitantes y caminantes.
La laguna tiene una extensión de 36.000 metros cuadrados de aguas cristalinas y con truchas. |