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COPA LIBERTADORES • Bolívar cedió dos puntos en casa al sólo igualar con boca |
Un mal comienzo que pudo haber sido peor |
|  | | El gol anulado. Se jugaban 45 minutos del primer tiempo, Sillero metió la cabeza en una clara posición adelantada. | |
Bolívar tuvo ayer, frente a Boca (0-0), el peor comienzo como local que se recuerde en sus últimas participaciones en la Copa Libertadores de América, no sólo por el resultado, que si bien es un empate tiene sabor a derrota, sino por su juego colectivo e individual, tan distante al que lo llevó a ser el equipo más exitoso del balompié boliviano.
Por supuesto que los “celestes” no quedaron nada conformes con la igualdad, que en el arranque mismo del grupo siete copero les hizo perder dos puntos en casa, pero interiormente han debido sentir un alivio con sólo acordarse que en el primer tiempo se salvaron de una derrota y que, si Boca embocaba todo lo que generó, o la mitad, ésa pudo ser incluso por goleada.
Es también cierto que la “Academia” tuvo alguna opción de ganar, que no hubiera sido sorprendente a partir del equilibrio que se produjo en la segunda mitad, en la que Boca aflojó un poco, a la vez que Bolívar subió su juego, aunque fue más producto del esfuerzo individual que del conjunto mismo, porque en ese aspecto futbolísticamente fue casi nulo.
Después de haber pasado todo lo que pasó en el primer tiempo, el cuadro paceño vio tan cerca la victoria, por las opciones que tuvo en la segunda mitad, que quizás esa imagen les quedó a sus integrantes cuando el árbitro pitó el final; pero en realidad no hay que perder de vista que Boca, al comienzo y durante casi todo el cotejo, fue el que siempre estuvo más cerca, el que mejor se desplazó en el terreno de juego y el que, vaya cosa, erró goles incluso de manera increíble.
Los “xeneizes”, que han venido unas cuantas veces a La Paz, tienen que estar conscientes de que en ésta la tuvieron más fácil, porque desde el arranque mismo del partido jugaron con comodidad, se desplazaron sin sentir ningún rigor ajeno (en alusión a la altura) y menos el de Bolívar, que amenazó con presionar, con jugar con velocidad, con intentar “ahogar” a su adversario, y que, contrariamente, fue llevado contra las cuerdas.
Entre Palermo —incluido un disparo suyo al travesaño—, Cardozo y Palacio, Boca “se comió” lo que —en los primeros 45 minutos— pudo haber sido una histórica goleada, que también evitó el golero Zayas, quien a medida que transcurrían los minutos se hacía más grande en la custodia de su arco.
El paraguayo fue todavía más fundamental en el segundo periodo, porque Boca, a pesar de haber cedido un poco en su juego, volvió a tener las mejores opciones, y en este periodo no fue tanto su mala puntería, sino la presencia del guardameta que impidió que el arco “celeste” fuera vulnerado.
Bolívar logró rescatar el balón por pasajes y llevar algún peligro hasta el pórtico de Caranta, pero el volumen ofensivo fue magro si se toma en cuenta su condición de local, no terminó de soltarse nunca de las amarras que le puso Boca Juniors y al final tuvo que conformarse con el empate, y no lamentar una derrota.
El dato
En 1970, River Plate se llevó un empate de La Paz jugando con Bolívar por la Copa Libertadores de América. Desde entonces los equipos argentinos sólo habían soportado derrotas en La Paz: nueve consecutivas ante Bolívar y The Strongest. Esa mala racha para los visitantes fue interrumpida ayer por Boca con el 0-0 frente a la “Academia”.
La otra mirada
NI LA VIO
Por lo menos durante los primeros 20 minutos dio la impresión de que el local era Boca y el visitante, Bolívar. El cuadro “celeste”, que se había propuesto “ahogar” a los “xeneizes” desde el comienzo, jugó aturdido y no pudo tener el control de la pelota; en esas circunstancias soportó las primeras —alguna clara— opciones de ataque generadas por el adversario. Quiso recuperarse luego, pero fue Boca el que siempre llevó la iniciativa y el que más cerca —con merecimientos de por medio— estuvo del gol.
EL PIE CAMBIADO
Martín Palermo es un goleador notable, pero ayer en Miraflores, si bien su “olfato” funcionó, no así su resolución. Tuvo unas cuantas ocasiones y las desaprovechó. Tampoco tuvo suerte, si hay que tomar en cuenta un disparo suyo, dentro del área, que mandó el esférico al travesaño.
No fue el único, también Cardozo y Palacio erraron en el disparo final. Si estos tres jugadores y en alguna ocasión Orteman hubieran metido la mitad de las opciones que tuvieron, estaríamos haciendo alusión a una goleada parcial, sin que esto sea ninguna exageración.
¿DOBLA LA PELOTA?
La famosa frase de Pasarella, referida a que en la altura la pelota “no dobla”, tuvo reflejo en dos disparos de tiro libre ejecutados por los boquenses. Díaz, que habitualmente le pega fuerte y bien, mandó el esférico muy alto; y Morel, que el sábado ante Banfield hizo un notable gol, de esa misma posición ayer mandó el balón —que no bajó— al menos un metro por encima del travesaño.
ALBRICIAS
El primer ataque de Bolívar que llevó verdadero riesgo sobre el arco de Caranta fue a los 31 minutos, cuando Thiago se animó y remató fuerte. El golero se sorprendió y tapó apenas, el rebote no fue alcanzado por ningún otro atacante local.
BIEN ANULADO
El reclamo de la gente de Bolívar no tuvo sustento cuando a los 45 minutos Sillero convirtió el gol. El delantero “celeste” estaba claramente adelantado, después de un centro de Baldivieso y un cabezazo de Reyes.
El árbitro
Al paraguayo Ricardo Grance le costó, sobre todo en el primer tiempo, sancionar con amonestación algunas jugadas muy fuertes; en el segundo dejó de ser tan bondadoso. Tuvo imprecisiones en detalles tan sencillos como las barreras —muy cercanas a la pelota— en los tiros libres y dejó ver que no es amigo de dar la ley de la ventaja.
La figura
El que el arquero de Bolívar haya sido el mejor del partido es una demostración fehaciente de que Boca atacó mucho y, más allá de sus definiciones defectuosas, cuando tuvo puntería encontró una muralla en la custodia del arco. Zayas jugó muy concentrado y con estupendos reflejos que salvaron al local de una derrota.
Dio la impresión de que si el argentino no intervenía, la pelota igual se hubiera colado en el arco y, entonces sí, el gol hubiera sido convalidado.
MEJOR
En el segundo periodo el juego de Boca declinó, a la vez que el de Bolívar mejoró. Los dos tuvieron ocasiones de gol, pero mientras las del local fueron esporádicas, el juego ofensivo de la visita fue más consistente, y por eso el golero “celeste” Joel Zayas —firme ante un bombardeo— terminó siendo la figura del cotejo.
EN OTRO RITMO
Julio César Baldivieso es un talentoso, pero físicamente ya no responde a la exigencia de una competición internacional. Con el balón en sus pies el “10” puede hacer grandes pases, aunque ayer exageró en el centrito. Ir a la lucha le cuesta y, como ocurrió frente a Boca, por lo general pierde. Mientras él corre a “10 por hora” los demás vuelan.
PUDO SER
A propósito de Baldivieso. Un centro suyo, a los 42 minutos del segundo tiempo, fue complementado con un taco de Sillero que casi se convierte en un golazo. El argentino había tenido otra chance en esa etapa, virtualmente solo ante el arquero, pero remató muy mal.
Síntesis del Partido
Bolívar
Joel Zayas
Zackary Flores
Doile Vaca
Carlos Tordoya
Ignacio García
Leonel Reyes
Gabriel Viglianti
Julio César Baldivieso
Thiago Leitao
Luis Sillero
Carlos Saucedo
(26" ST Justo Meza)
DT
Víctor Hugo Antelo
Boca Juniors
Mauricio Caranta
Hugo Ibarra
Claudio Morel
Daniel Díaz
Morel Rodríguez
Éver Banega
(24" ST Pablo Ledesma)
Sebastián Battaglia
Sergio Orteman
Nery Cardozo
(39" ST Guillermo Barros Schelotto)
Rodrigo Palacio
(18" ST Bruno Marioni)
Martín Palermo
DT
Miguel Ángel Russo
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