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En el país se tienen 63 casos sospechosos de la variedad hemorrágica |
Mientras Salud tiene acefalías, Cobija es un riesgo por el dengue |
|  | | Campaña: una uniformada entrega folletos de información sobre la enfermedad a una vecina en Santa Cruz | |
Pese a la situación de emergencia sanitaria en que se halla el país debido a más de 14.000 casos de dengue registrados, el Ministerio de Salud pidió renuncia de jefes y directores de unidades y programas
Pando se convierte en una amenaza a raíz del dengue. En Cobija, la ciudad capital de ese departamento, los casos del mal representan la tasa de incidencia más alta del país. Mientras esa emergencia está latente, el Ministerio de Salud presenta acefalías en la mayoría de sus jefaturas de programas y unidades.
El responsable de la Unidad de Epidemiología del Ministerio, Juan Carlos Arraya, comentó que viajar a Pando resulta más riesgoso que ir al departamento de Santa Cruz, pese a que en este último se presentan más casos de enfermos.
Hasta ayer, en el país se registraron 14.362 casos de esta enfermedad viral, de los que 1.529 fueron confirmados por laboratorio. Arraya lamentó: “Nuestra mayor preocupación son los casos de dengue hemorrágico”, pues es la fase más peligrosa del mal. Ya ocurrieron siete fallecimientos a raíz de ello, uno aún no fue confirmado por laboratorio, pero hay 63 enfermos sospechosos en Bolivia.
“Cobija tiene mayor riesgo porque los casos que tiene per cápita son mayores”. Es decir que si bien esa ciudad tiene 471 enfermos registrados en una población de 36.000 habitantes, la tasa de incidencia da como resultado que hay 130 enfermos por cada 10.000 personas.
Mientras que en Santa Cruz, donde viven un millón y medio de personas, hasta ayer se registraron 11.041 casos de dengue, por lo que la tasa de posibilidad de contagio se reduce a 73 enfermos por cada 10.000 habitantes. “Es que en el caso de Cobija el problema es la precariedad”.
Las razones
El responsable de Epidemiología recordó que el dengue tuvo índices controlados en las gestiones 2007 y 2008, cuando los casos no ascendieron a 50. “Jamás desapareció el mal, pero este año se elevó por la pobreza y la migración, ya que es la ciudad que más rápido crece en Bolivia”.
Informó que hace 20 años había 6.000 habitantes y hoy, 36.000. Observó que si bien se multiplica la población, el desarrollo urbano es lento, no todos cuentan con servicios básicos.
“Incluso Cobija es la única ciudad capital de departamento donde no hay agua potable todos los días, les dan cada tres
días, no cada día. Las familias juntan agua en tanques y pozos de hasta mil litros. Y se sabe que los estanques de agua son ideales para la formación de nichos de larvas del mosquito”.
Calcula que más del 90 por ciento de la gente se halla en esa situación y empeora considerando que la migración de occidente a esa región oriental es intensa. “La gente va a buscar trabajo, viven en situación precaria, sin servicios, hacinados, no usan repelente, mosquiteros ni ventanas con mallas milimétricas. Encima, la población en general no se preocupa por los desechos”.
En esa región se hace la “abatización” —echar abate, polvo larvicida— cada tres meses, ésa fue la prioridad y hoy se encuentra en etapa de fumigación. En Riberalta y Guayaramerín el dengue también estuvo controlado las dos gestiones anteriores y hoy presentan la epidemia.
Epidemiología desarrolla un proyecto para pedir más dinero a la cooperación y al Gobierno, a fin de encarar la emergencia sanitaria. Pero en el Ministerio de Salud hay jefaturas acéfalas, debido a un supuesto formalismo que exige la renuncia de funcionarios en cargos jerárquicos.
Renuncias en emergencia
El lunes, la circular 003/2009 del ministro de Salud, Ramiro Tapia, pidió a viceministros y jefes de Unidad y Programas que dejen sus cargos, ante un proceso de cambios debido a la nueva Constitución Política.
Según el organigrama de la institución, pese a la emergencia por dengue, al menos 48 encargados de área habían renunciado, cifra que no fue confirmada por el ente, pese a la insistencia de este medio.
El jefe de Epidemiología renunció y continúa ejerciendo sus funciones. Pero a diferencia de Epidemiología, La Prensa trató de conseguir información de otras dos jefaturas y debido a las acefalías no fue posible, pese a que Arraya comentó que se trataba de sólo un formalismo en entidades estatales.
El viceministro de Salud, Juan Alberto Nogales, explicó en contacto telefónico que con una nueva Constitución, el Presidente modifica su plantel ministerial, el que también propone viceministros y autoridades.
En el Ministerio se informó que el 100 por ciento de los responsables renunciaron el lunes, pero ayer al cierre de edición no habían sido reconfirmados en sus cargos. “Posiblemente hoy la mayoría será ratificada”.
No todos, porque habrá instancias que desaparecerán o serán fusionadas a otros niveles. Esos funcionarios no volverán. La fuente que informó a La Prensa añadió que aún se desconoce qué oficinas tendrán esas modificaciones.
Se precisan Bs 3 millones más para equipos de fumigación
Para hacer frente a la epidemia de dengue en el país se precisan 500 equipos más de fumigación individual en los domicilios de las zonas afectadas, hoy se tienen 70. Además se necesita equipo pesado para la fumigación espacial, la que se hace en las calles mientras la acción se ejecuta en una camioneta. En resumen: faltan tres millones de bolivianos más para controlar este mal y evitar que se llegue a 50.000 víctimas.
El responsable de la Unidad de Epidemiología del Ministerio de Salud, Juan Carlos Arraya, fue quien hizo la estimación del monto faltante para conseguir los equipos necesarios y para la campaña contra la enfermedad.
Precisó que de los ocho millones designados por el Tesoro General de la Nación (TGN) para las tareas contra el dengue, un millón estaba destinado para la compra de esos aparatos, “pero se hace un proyecto para conseguir el dinero y conseguir 50 máquinas más, que no son nada, necesitamos comprar más de 300. Estamos recurriendo a la cooperación, al TGN, las prefecturas y alcaldías. Falta harto”.
El problema es que particularmente en Santa Cruz se necesita el fumigado, pues es una ciudad urbanizada donde la gente no recurre tanto a tanques y pozos —como en urbes pequeñas, por ejemplo Cobija—. No obstante, las fases anteriores ya fueron realizadas: los estudios entomológicos, para saber el grado de susceptibilidad de contagio en la población; la eliminación de criaderos,como latas, botellas y llantas; la tercera fase es la recolección de inservibles que deben ser trasladados a un botadero; la cuarta acción es la “abatización”, se recurre a los larvicidas para tanques o reservas de agua. Y finalmente, la fumigación.
El ex ministro de Salud Wálter Sélum, según se publicó el viernes 6, observó el demorado accionar del Gobierno frente al mal, pues los casos ya se presentaron en septiembre de 2008 y era el momento para aplicar la limpieza y fumigación.
Cifras hasta ayer
Hay 14.362 casos registrados de enfermos de dengue en todo el país.
1.529 fueron confirmados mediante la prueba de
laboratorio.
Existen 63 enfermos sospechosos de dengue hemorrágico.
Siete fallecidos registran los datos, uno falta confirmar, murió hace una semana.
En Santa Cruz, 11.041 personas fueron registradas, 80 por ciento de todos.
Hay 807 enfermos detectados en el departamento de Cochabamba.
820 en Beni, de los que 49 ya fueron confirmados por examen de laboratorio.
497 contagiados en Tarija, donde existe una sospecha de dengue hemorrágico.
En Cobija hay 471 enfermos detectados, aunque ninguno confirmado.
El norte de La Paz presentó 363 casos de dengue en Caranavi y Palos Blancos.
Allí se registraron un fallecido de 12 años por hemorrágico más una sospecha.
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