Las negociaciones previas al encuentro en Copenhague no han arribado a un acuerdo, el Presidente de Brasil anunció que convocará a sus similares para que asistan a la reunión en diciembre
Pekín / EFE.- Los países más ricos deben asistir financiera y técnicamente a las naciones en desarrollo para que éstas puedan reducir sus gases contaminantes, dice un informe del Banco Mundial (BM) sobre cambio climático presentado ayer en Pekín.
“Controlar el cambio climático es posible”, sostuvo ayer Rosina Bierbaum, coautora del documento “Informe sobre desarrollo en el mundo 2010: Desarrollo y cambio climático”.
El desarrollo sostenible de los países más desfavorecidos puede ayudar a controlar el cambio climático, “pero tenemos que empezar ahora”, dijo Bierbaum. “No estamos diciendo que sea fácil”.
Bierbaum, decana de la Escuela de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Universidad de Michigan y asesora del Consejo de Ciencia y Tecnología del Gobierno de Barack Obama, apoyó las posturas que defienden los países emergentes para la Cumbre de Copenhague que se celebrará en diciembre.
“Los países desarrollados tienen que liderar el camino por completo. Debe haber una transferencia de tecnología y de finanzas para apoyar a los países menos desarrollados”, aseguró la ecologista, a pesar de que la anterior administración de Estados Unidos, del presidente George W. Bush, no ratificó el Protocolo de Kioto.
El informe del BM se publica un mes antes de Copenhague, donde se esperaba un documento que supla en 2013 al de Kioto, tras prescribir.
Sin embargo, la resistencia de potencias como Estados Unidos o Australia a reducir sus emisiones y la recesión global ha rebajado las expectativas a un consenso mínimo que sirva para proseguir el diálogo en México el año próximo.
El informe hace hincapié en el uso de nuevas tecnologías para reducir las emisiones de efecto invernadero, que generará catástrofes como sequías, inundación de costas y deshielo de glaciares, y propone una gestión sostenible de cultivos, bosques y recursos acuíferos.
Los países más desarrollados han sido responsables de la mayor parte de las emisiones que se han generado hasta ahora, y deben actuar ya para frenar el problema, sentenció Bierbaum.
El informe sostiene que los países en desarrollo son y serán los más afectados por los 2 grados Celsius que ha aumentado la temperatura del planeta desde la era industrial.
La ecologista calcula que el coste aproximado para adaptar y mitigar la actual situación ronda los 10.000 millones de dólares (6.670 millones de euros), una cuantía que cree posible, ya que supone entre un 0,4 y un 0,7 por ciento del Producto Interno Bruto mundial. La transformación de los recursos energéticos será también una pieza clave para revertir la tendencia, ya que un 70 por ciento de los gases de efecto invernadero proceden de ese sector, pero todavía 1.600 millones de personas viven sin electricidad, recordó Wang Xiaodong, coautora del informe y especialista en Energía del BM en Asia Oriental. “Tenemos la tecnología para lograrlo, pero requiere una voluntad política y financiera”, agregó esta experta.
Chile inicia una campaña nacional con un termómetro
Con la instalación de un simbólico termómetro de cartón frente al palacio presidencial de La Moneda, el Gobierno chileno lanzó ayer una campaña nacional para concienciar a la población sobre la necesidad de luchar contra el cambio climático.
La ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, presentó así la campaña “Chile necesita gente de otro planeta”, que se difundirá a través de anuncios en los medios de comunicación y en la vía pública, así como en el sitio en internet www.enfrentaelcambioclimatico.cl.
La iniciativa pretende explicar las causas y efectos del calentamiento global y mostrar pequeños consejos para combatirlo a través del empleo eficiente del agua y de la energía, así como del uso del transporte público.
Uriarte instó, además, a destrabar las negociaciones con miras a la Cumbre de Copenhague de diciembre, en la que Chile considera que se debe respetar el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas ante el cambio climático.
“Los países desarrollados tienen una responsabilidad histórica en este fenómeno y, en consecuencia, son ellos los que están obligados en primer término a reducir sus emisiones y, además, a cooperar económicamente para que los países en vías de desarrollo también puedan aportar en esta tarea”, afirmó. Esto es precisamente lo que el informe del Banco Mundial pide a los países más ricos.
La Ministra aseguró que Chile contribuye a esa lucha con la protección del bosque nativo y los programas de reforestación, así como con el fomento de las energías renovables y de la eficiencia energética, que el Gobierno pretende reforzar con esta campaña.
Lula convocará a los presidentes
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó ayer que el éxito de la Conferencia sobre Cambio Climático que se celebrará el próximo mes en Copenhague dependerá de que puedan estar presentes todos los jefes de Estado en esa reunión.
El éxito de la Cumbre “va a depender mucho de la presencia de todos los presidentes en Copenhague y yo estoy trabajando para que eso ocurra”, dijo Lula en su programa semanal de radio Desayuno con el Presidente.
Reiteró que telefoneará esta semana a sus homólogos de Estados Unidos, Barack Obama, y de China, Hu Jintao, para convencerlos de que acudan al encuentro.
“Asumí el compromiso de llamar esta semana al presidente Obama y al presidente Hu Jintao para ver si conseguimos construir una propuesta y, los días 16 y 17 de diciembre, estar todos en Copenhague para firmar un tratado que nos pueda dar garantías de que el mundo comenzará a ser descontaminado”, aseguró el brasileño.
Lula dijo que asumió ese compromiso en las conversaciones que tuvo la semana pasada en Londres con el primer ministro británico, Gordon Brown, y con la reina Isabel II de Inglaterra.
“Siempre he sido optimista y creo que podemos construir una buena propuesta”, aseveró el Presidente brasileño, para quien lo más importante es que todos los países asuman compromisos, pero “proporcionales a la responsabilidad de cada país”.
“El problema es que los países ricos, especialmente los más industrializados, aquellos que comenzaron su industrialización hace más de 200 años, esos países emitieron muchos más gases del efecto invernadero que los países que se están desarrollando en el siglo XX y el siglo XXI”, dijo.
Lula aseguró que en sus reuniones con Brown y con la reina Isabel reafirmó lo que Brasil está haciendo y los compromisos que asumió para reducir sus emisiones de gases contaminantes, como es bajar la deforestación de la amazonia en un 80% hasta 2020.
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