|
Bolivia, Irán y el nuevo canal de televisión |
| Bolivia no debiera necesitar de las imposiciones o consejos de Estados Unidos ni tampoco de la ayuda de otros como Irán para colocar un canal de televisión.
Si el presidente Evo Morales quería sacar de sus casillas a Estados Unidos, lo ha logrado… Los congresistas estadounidenses ya no hablan de la coca o la droga cuando hoy se refieren a Bolivia, sino de las relaciones recientes de este país con Irán y la pretensión conjunta de estos dos de instalar en el país un canal de televisión con alcance internacional.
A mediados del año pasado, Irán ya anunció su pretensión de llevar la información más allá de sus fronteras a través de un canal de televisión en inglés por satélite. La decisión, según lo explicado entonces, tenía que ver con la necesidad de contrarrestar medios de comunicación como CNN y la BBC, considerados por el Presidente iraní como tergiversadores de la información.
Tal parece que ahora los ojos de Mahmoud Ahmadinejad están sobre Latinoamérica, hasta donde pretende llegar desde un canal instalado probablemente en el Chapare que extienda sus brazos hacia otros medios de comunicación que el representante de Negocios de la Embajada de Irán, Hojjatollah Soltani, anunció podría ser TeleSur.
Estas ideas que rondan por las cabezas gobernantes de Bolivia e Irán molestan a países como Estados Unidos no tanto porque alguien quiera hacer frente a cadenas de medios gigantescas, sino porque hasta ahora no se ha solucionado la disputa nuclear entre Irán y Occidente. Estados Unidos acusa a ese país de pretender equipar sus misiles con ojivas nucleares y éste insiste en que su programa nuclear está diseñado únicamente para generar electricidad y preservar su petróleo y gas de exportación.
En uno de sus últimos discursos por el aniversario de la revolución islámica, el Presidente Iraní advirtió que "no retrocederá ni una pizca en sus derechos nucleares" y anunció el lanzamiento de un satélite al espacio en los próximos meses. Esto cayó como un baldazo de agua fría.
Naturalmente, cualquier medio de comunicación vinculado con Irán no está siendo recibido con buenos ojos por cuanto no es ni será visto como un medio de comunicación más, sino como un instrumento político peligroso que puede ayudar a propagar las ideas de países rebeldes como es el caso de Irán.
¿Qué es lo correcto? Bolivia no debiera necesitar de las imposiciones ni consejos de Estados Unidos como tampoco debiera requerir la ayuda de Irán para colocar medio de comunicación alguno por cuanto se trata de un país con ideas muy lejanas a las que supuestamente se intenta ejercitar en una nación democrática, incluida, seguramente, su forma de hacer periodismo. Una muestra de ello es que recién el año pasado el Gobierno iraní comenzó a revisar las restricciones religiosas que impuso a las series de televisión.
|