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Dos entidades educativas tienen ítems para este oficio |
Hay ocho modelos profesionales de desnudos en La Paz |
|  | | Sesión: dos modelos posan en las aulas de la Carrera de Artes Plásticas | |
“En mi primera experiencia, el docente pidió que me desnudara, luego me ubicó en el colchón y empezó a darme instrucciones: doble el pie derecho, estire el izquierdo, ponga una mano sobre la cabeza y la otra en la pierna”.
Rosita es una de las más experimentadas modelos de desnudo artístico de La Paz. Trabaja desde hace 10 años en la Academia Nacional de Bellas Artes y cuatro en la Carrera de Artes Plásticas de la Facultad de Arquitectura y Artes.
El desnudo artístico es una materia básica en cualquier establecimiento de enseñanza de arte pictórica y, por consiguiente, los modelos son muy solicitados. En las dos entidades en la sede de gobierno trabajan ocho maniquíes que reciben sueldos de 550 y 900 bolivianos.
Según el director de la Carrera de Artes Plásticas, Mario Yujra, “es muy difícil encontrar gente para este oficio, tanto así que la gestión pasada no hubo postulantes”. “Este año —dice Yujra— hubo 10 candidatos, pero, como ocurre siempre, al momento de explicarles de qué se trataba la mayoría se retractó”.
Pero no cualquiera puede dedicarse a este oficio. Hay una selección en la que se descarta a los fisiculturistas por su exagerada musculatura que dificulta el estudio de la anatomía.
“Los requisitos mínimos son tener medidas enmarcadas en el canon clásico: siete cabezas y media de estatura, naturalidad en el movimiento y el desplazamiento, y algunos rasgos físicos e incluso psicológicos que nosotros evaluamos”.
Un trabajo más
La relación laboral, en el caso de los modelos de la Carrera de Artes Plásticas, consiste en hacer un contrato por uno o dos años, con un salario de 900 bolivianos.
El documento tiene cláusulas estrictas, como la prohibición de subir de peso y, en el caso de las mujeres, de embarazarse. En esta entidad, los modelos posan de lunes a viernes, de 08.00 a 12.00, y marcan tarjeta.
En la Academia de Bellas Artes, los cuatro modelos trabajan sólo tres horas y media por día, de 14.00 a 17.30. Desde el año pasado consiguieron ítems con el salario mínimo de 550 bolivianos.
Los que ya tienen experiencia en este oficio también manejan una tarifa personal, pues habitualmente tienen contratos fuera de aulas. Los precios, por una sesión de dos horas, oscilan entre 80 y 110 bolivianos.
El director de la Academia, Max Aruquipa, asegura que, con respecto al modelaje de desnudos, “entre los artistas y los alumnos existe una concepción diferente a lo común, ajena al morbo, netamente cultural; al final los modelos llegan a ser material didáctico”.
“El cuerpo humano es lo más natural”
La primera experiencia del desnudo artístico de Rosita fue delante de 20 alumnos, mujeres y hombres. “Estaba muy nerviosa —cuenta— pero después, al segundo día y tercer días uno se va ambientando, además los estudiantes te dan ánimos. Poco a poco se vuelve normal y se aprenden posturas y términos como contraposte, emposte, torso, escorsos y otros”.
Otra profesional en el rubro es Lorena, quien trabaja desde muy joven. “Maduré en los pasillos y aulas de la Academia, compartiendo con alumnos y docentes que me enseñaron que no hay nada más natural que el desnudo”. Ella actualmente tiene un embarazo de nueve meses, y pese a que ello la obligó a entrar en receso laboral, efectúa sesiones especiales, “porque para los alumnos es importante ver los cambios biológicos y anatómicos y plasmarlos en el lienzo”.
En la Carrera de Artes Plásticas hay una convocatoria anual de postulantes.
En ocasiones se hacen contratos ocasionales de gente con determinados rasgos.
Los modelos trabajan también de manera particular y cobran hasta Bs 110 por sesión. |