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Redacción Central

Arce utiliza discurso patrio para atacar y acusar a la oposición

El presidente del Estado, Luis Arce, emitió ayer un discurso a la nación centrado en el supuesto “golpe de Estado” de 2019 y en acusaciones contra el Gobierno transitorio, sobre el que echó toda la responsabilidad de la crisis económica, política y sanitaria que vive el país.

Durante su mensaje por los 196 años de independencia de Bolivia, Arce no escatimó en acusaciones contra la “derecha” y lanzó advertencias contra “pequeños grupos” que quieren “desestabilizar”.

Arce estrenó así el nuevo edificio de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), en La Paz, con un áspero discurso de aproximadamente 45 minutos, en su primer mensaje patrio como presidente del país, tras ganar las elecciones de octubre de 2020.

Comenzó su alocución con un repaso de la historia de Bolivia, destacando la independencia de 1925, las luchas indígenas y los movimientos antineoliberales. Luego lanzó loas a los 14 años de gobierno de Evo Morales, entre 2006 y 2019.

El Mandatario aguzó su discurso cuando se refirió al gobierno transitorio de Jeanine Áñez. Aseguró que la gestión transitoria causó “una crisis de varias dimensiones que azotaba duramente a nuestro país: política, económica, social, sanitaria, educativa y cultural”.

Arce aseveró que en 2019 “hubo una ruptura constitucional” apoyada por “actores internacionales” que por la vía de una “golpe” escamotearon “la voluntad popular al desconocer el triunfo del MAS”.

Arce fue más allá y dijo que su victoria electoral “recuperó la democracia” y que ello no hubiera sido posible “ sin el bloqueo nacional de caminos y la huelga general declaradas por la Central Obrera Boliviana (COB) y el Pacto de Unidad en agosto del mismo año”.

El jefe de Estado lanzó una dura advertencia: “No descansaremos, desde el ámbito de nuestras competencias, de exigir el procesamiento y sanción de los autores del golpe de Estado, quienes deben responder ante la justicia por los actos ilegales, ilegítimos y violentos que perpetraron contra el pueblo”.

“Los 11 meses del gobierno de facto nos demostraron de manera clara y contundente los objetivos que tuvo el golpe de Estado: restituir la República colonial y volver al fracasado modelo neoliberal”, dijo.

Sin embargo, para gran parte del país, lo ocurrido en 2019 fue un movimiento ciudadano denominado “revolución de las pititas”, que logró la renuncia de Morales en medio de protestas por fraude electoral.

El primer mandatario dijo que el país debe “cerrar” la crisis política creada por “quienes, a través de golpe de Estado y con cómplices internacionales para reprimir al pueblo, siempre quieren conseguir con violencia lo que no consiguen por las urnas”

No dejó pasar la oportunidad para referirse a las movilizaciones anunciadas por comités cívicos y plataformas ciudadanas que rechazan el cierre del caso fraude electoral.

“Estos grupos minoritarios quieren volver a paralizar nuestro país, volver a desestabilizarlo, volver a enfrentarnos entre bolivianas y bolivianos”, aseguró.

Un posible retorno a los días de confrontación y actos de violencia implicaría, según Arce, un perjuicio económico y un “terrible impacto” en la generación de empleo que se viene impulsando tras la pandemia del coronavirus.

“Por eso tengo la absoluta confianza en la sabiduría del pueblo boliviano que había recuperado nuestra democracia, así como el camino a la estabilidad política económica y social que no permitirá que la derecha vuelva a destruir los avances del pueblo trabajador”, dijo.

Su discurso causó polémica y molestia en sectores de oposición, que en pasados días reactivaron las protestas por el denominado fraude electoral de 2019.

Arce también defendió las decisiones económicas de su Gobierno, así como las gestiones frente a la pandemia y la crisis educativa.

Dijo que se tiene previsto vacunar al 90 por ciento de la población mayor de 18 años hasta fin de año.

 

CHOQUEHUANCA FUE MÁS CONCILIADOR

Al contrario del discurso del presidente Luis Arce, la intervención del vicepresidente David Choquehuanca fue en tono conciliador e instó a lograr complementariedad entre oficialistas y opositores. A la vez, afirmó que la justicia debe ser para todos por igual.

La segunda autoridad del Estado convocó a sanar heridas, pero con justicia, construir un país que albergue a todos. También dijo que reparar una injusticia con otra es una señal de no haber establecido cambios estructurales en el país.

“Reparar una injusticia con otra injusticia es una señal de no haber logrado cambios estructurales profundos. Propongo una justicia para la vida sin impunidad, sin corrupción, con reparación de daños para sanar heridas, construir una vida digna y justa”, precisó.

En su discurso evitó referirse al expresidente Evo Morales, tal como lo hizo Luis Arce. Tampoco mencionó los hechos del supuesto “golpe de Estado”.

En ese sentido, Choquehuanca consideró que la democracia es ponerse de acuerdo entre todos y respetar a quienes piensen diferente.

 

FRASES

“Tenemos que terminar de cerrar la crisis política abierta por quienes a través de golpes de Estado, y con cómplices internacionales para reprimir al pueblo”

Luis Arce

Presidente de Bolivia

 

“Estos grupos minoritarios quieren volver a paralizar nuestro país, volver a desestabilizarlo, volver a enfrentarnos entre bolivianas y bolivianos”

Luis Arce

Presidente de Bolivia

 

“Reparar una injusticia con otra injusticia es señal de no haber logrado cambios estructurales profundos”

David Choquehuanca

Vicepresidente

 

“Democracia es buscar acuerdos, y si no somos capaces de consensos es que no convencemos o no tenemos razón y es cuando la patria se pone en riesgo, cuando se busca vencer en lugar de convencer”

David Choquehuanca

Vicepresidente

 

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