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OMS: Demasiadas personas se han hecho daño automedicándose con productos químicos tóxicos

Uno de los principales problemas en común que atravesaron decenas de países durante este escenario de pandemia de Covid-19 es la desinformación; ante esto Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), solicitó que los Estados pongan en marcha planes nacionales para combatir ese problema que incluso ha causado más pánico y la automedicación.

Durante la 75º Asamblea General de las Naciones Unidas, que se instó a los medios de comunicación, empresas tecnológicas, sociedad civil e investigadores a evitar la difusión de información falsa. 

"Así como la Covid-19 se ha extendido por todo el mundo, también lo han hecho los rumores, falsedades y la desinformación, los cuales pueden ser igualmente peligrosos. Demasiadas personas se han hecho daño basándose en falsedades, automedicándose con productos químicos tóxicos o con medicamentos peligrosos", afirmó Tedros Adhanom.

De toda la región, Bolivia es el único país que ha aprobado el uso de dióxido de cloro como medicamento de prevención del coronavirus, a través de normas departamentales y municipales. Universidades han encaminado también el envasado de este producto que fue descartado científicamente como medicamento.

La Asamblea Legislativa Plurinacional sancionó una ley que autoriza la elaboración, la comercialización, el suministro y el uso del dióxido de cloro, aunque no está en vigencia porque no se la ha promulgado desde el Ejecutivo.

Ya hace unas semanas un informe publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), estableció que la ingesta de dióxido de cloro y clorito de sodio provocan una reacción rápida en los tejidos humanos al ser ingeridos, de manera que pueden causar irritación en el esófago y estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones severas, entre otras complicaciones que pueden incluir graves trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales.

Tedros explicó que la información falsa también ha aumentado la estigmatización, que se convierte en una barrera para que quienes lo necesitan busquen atención.

"En algunos casos, ha provocado violencia contra los trabajadores de la salud, las personas o los grupos vulnerables, como las minorías o los refugiados", dijo.

Y mientras esto sucede, las vacunas aún no llegan y la principal, Oxford, registró imprevistos que preocupan más a la población.

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