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Wilson Aguilar

El debate es valioso en democracia, pero tiene poca incidencia en el voto

Los debates presidenciales son fundamentales en un proceso democrático, pero no decisorios en los resultados de los comicios generales; sin embargo, permite que los ciudadanos sepan de la capacidad de los candidatos, las propuestas para superar en este momento la crisis multidimensional que vive el país, además de las políticas de Estado, refieren expertos en procesos electorales.

En la actualidad, al menos tres debates presidenciales organizan diversas instituciones. Desde 2005, los debates entre los postulantes a la presidencia fueron evitados por el Gobierno del MAS, toda vez que el candidato ganador de este partido en tres elecciones sucesivas afimaba que “solo debatía con el pueblo”.

“Es parte de un ejercicio democrático que vamos a volver a recuperar, en qué sentido, en el que hasta el año 2002 fue la última vez en la que todos los candidatos, sin importar la ubicación en las encuestas, decían vamos a debatir, pero el debate perdió la esencia porque Evo Morales no quería”, sostiene el constitucionalista Paul Antonio Coca.

Para el politólogo Jorge Richter los debates son un hecho prioritario en el proceso democrático, más en este momento en Bolivia, donde la crisis multisectorial exige soluciones.

“En este momento en Bolivia esta crisis multisectorial, que es sanitaria, política, económica y educativa, exige una visión no solo de presentación de programas (...), sino una explicación y una mirada de lo que significa una resignificación del Estado producto de la pandemia, que ha evidenciado carencias muy críticas y producto de la crisis económica donde cada  uno de los candidatos debe mostrar sus capacidades para generar nueva riqueza en el país”, refiere el analista.

Para los analistas, este evento que tiene programadas hasta tres fechas, permite a los ciudadanos contrastar las diferentes capacidades que tienen los candidatos a la presidencia.

“Estoy muy de acuerdo con este debate ampliado a los ocho candidatos, de pronto ahí uno puede ver algunas capacidades de candidatos que pertenecen a tiendas menores, que no han encontrado el mecanismo y el canal para hacerlo conocer debidamente, entonces es importante escuchar a todos”, sostiene Richter.

Para Coca, este cónclave sirve a los candidatos para afianzarse sobre la militancia, seguidores y no perder ni un voto.

“Además para que cierta cantidad de esa masa de indecisos puedan apoyarme si es que yo soy ganador del debate”, indica el abogado constitucionalista Coca.

No decisorio

Si bien es un proceso que relegitima el proceso democrático, en su forma más elevada, por la existencia de una discusión plural y abierta, ésta no tiene mayor influencia en los resultados de los comicios electorales.

“Todos los estudios señalan que los debates no cambian el rumbo de una elección, ha habido casos muy excepcionales, por ejemplo, el caso Nixon y Kennedy a principio de los años 60, pero no es la constante, no es la lógica, son importantes, pero no modifican de manera sustancial el rumbo de una elección”, manifestó Richter.

Para el constitucionalista Coca, los debates tienen importancia en países de mayor cultura democrática como Estados Unidos, donde los debates definen elecciones.

“Ese es el nivel cultural que ellos tienen, en Bolivia un debate no define una elección pero sí puede definir si algún porcentaje de ese voto indeciso se incline por una u otra candidatura”, sostiene.

Respecto a los motivos de por qué los debates no influyen en los resultados de los comicios y en el voto duro que tienen algunos partidos, los analistas divergen.

“Hay que mirar el debate por supuesto, pero hay que mirar adicionalmente cuáles son los factores y la esencia de la composición del voto de cada uno de los partidos, esto es lo que en definitiva asegura el voto o modifica y también hay que mirar algunos otros votos”, manifestó Richter.

Según datos, la votación se considera por la base territorial con la cual está estructurado una agrupación política y la estructura política partidaria, entre otros.

Richter explicó que el MAS y Luis Fernando Camacho son las dos actores que cuentan con estos elementos.

“Por ejemplo, el señor Camacho no tiene base, estructura política partidaria, pero tiene las instituciones de Santa Cruz que sustituyen y no tiene base territorial propia, pero esas instituciones son el Comité Cívico que se extiende”, indicó.

Agregó que los debates van a ser mediáticamente la puesta en escena de un espectáculo político electoral, pero no es que van a conseguir se modifique el voto.

“Si no va el MAS a los debates no va a afectar a su electorado, el voto del MAS es identitario o voto corporativo a ese voto ni la narrativa de fraude, ni la narrativa de los problemas personales de un político del MAS ni la narrativa de las asociaciones con narcotráfico le afecta porque tiene otra composición ese voto”, refiere.

“NADIE DEBE EXCUSARSE”

Ante la duda de participación del candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce, los analistas consideran que debe participar del debate y no actuar como sus predecesores.

“El MAS sabe que va a recibir críticas, pero su candidato tiene la capacidad”, sostiene Paul Antonio Coca.

El politólogo Jorge Richter dijo que “no pueden repetir las recetas de los años pasados, el MAS tiene una obligación de mostrar una versión superadora por supuesto de lo que ha sido los años anteriores”.

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