Pasar al contenido principal
Lorena Amurrio Montes

Ideología, polarización y servicios básicos dividen a cochabambinos

Las “dos Cochabambas” es una frase que mucha gente usa para explicar la situación que se vive en la ciudad. Una zona norte con servicios básicos y árboles, y una zona sur sin agua ni plantas. Un sector opositor al Movimiento Al Socialismo (MAS) y otro que lo defiende a como dé lugar. Pero ¿qué sucede en realidad?

Quien vive en la zona norte siente que las necesidades de este sector quedaron relegadas por darle énfasis a la zona sur. Mientras los habitantes del sur consideran que existen demasiados problemas que no están pudiendo resolverse. Para otros, hay dificultades en todos los distritos y en realidad Cochabamba está más fragmentada todavía.

“En esta gestión creo que se acentuaron más las diferencias entre norte y sur. Como vecino de la zona norte, veo con mucha preocupación la postergación a estos distritos por atender al sur. Dicen que tenemos todo, pero no es así.

Desde la Circunvalación hacia arriba hay varios problemas que se acrecientan hacia el Tunari”, señaló el dirigente vecinal Jhonson León. 

Estas diferencias políticas no sólo tienen relación con el Gobierno central, sino también con el municipal y departamental, según León. Observa que la situación para Cochabamba no fue muy diferente si se comparan las gestiones de Edwin Castellanos, del MAS, y José María Leyes, de Demócratas. 

“Pienso que hemos tocado fondo en el tema de principios de autoridad y la única forma de unir a todos los sectores es resolviendo los problemas de todos por igual y dejar de cuotear las representaciones en el Concejo por ser comerciantes o transportistas”, agregó el vecino de la zona norte de la ciudad.

La visión es distinta y similar a la vez en la zona sur. El presidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fedjuve), Pedro Luna, explicó que el tema del agua y los servicios básicos son una gran deuda pendiente con el sector. Sin embargo, cualquier gestión o trabajo se encuentra con el obstáculo de la politización y beneficio para algunos. 

“Cochabamba es un desastre por culpa de los politiqueros que no han resuelto los problemas de la ciudad. Como dirigente, tropecé con muchos problemas políticos. Incluso cuando quise investigar los loteamientos, mi vida estaba en peligro, porque es una mafia con autoridades involucradas”, dijo Luna.

El dirigente lamentó que la zona sur se vea desértica por la falta de árboles. Además, considera que los servicios básicos son la primera necesidad pendiente y que nadie tiene la verdadera voluntad para resolver ese tema. 

“De una vez se debería resolver el problema de servicios básicos, pero no hay voluntad y prefieren pintar postes y parques. Cuando venga la campaña para las elecciones subnacionales, todos van a prometer agua para el sur”, aseveró Luna. 

En efecto, las últimas tres gestiones tuvieron en su agenda de campaña el agua para la zona sur, pero aún no se concretó. “Cochabamba está secuestrado por la clase política podrida”, reclamó el dirigente. 

Estas diferencias no sólo están en los servicios básicos, sino también en la ideología política. El analista César Cabrera considera que la polarización se hizo más evidente con los conflictos poselectoral de octubre de 2019. 

“La zona sud es del MAS y por eso también se convirtió en zona de bloqueos. Las diferencias sí se agravaron luego de los conflictos de octubre por las elecciones. Ahora vemos coerción y chantaje con temas como el bloqueo de K’ara K’ara. Los excluidos de ayer resultaron ser los excluyentes de hoy”, manifestó Cabrera.

Por su parte, el analista Fernando Salazar ve que hay numerosas y diferentes necesidades incluso en cada distrito. Esto lleva a que existan grandes diferencias de desarrollo entre una y otra zona. 

“Por ejemplo, el centro de la ciudad tiene más de 200 años y sus redes de agua se construyeron a pedazos y ya no aguantan. Poco a poco, Cochabamba fue creciendo, pero con problemas que aún no se resolvieron en varias zonas”, dijo Salazar. 

El analista considera que en muchos barrios se consiguieron recursos, pero para construir estadios o asfalto, sin que exista lo básico. A esto se suma la política inmersa en todas estas acciones. 

“Esa división ideológica comenzó con las propuestas de los alcaldes que no se pusieron la camiseta de Cochabamba para resolver de manera equitativa los problemas serios que afrontan todas las zonas”, agregó Salazar.

¿Cómo resolver estas diferencias? La respuesta a esta pregunta es bastante difícil. Todos los entrevistados coinciden en que se debe pensar a largo plazo y es una tarea que debe partir de todos y desde las bases. 

Según Cabrera, las elecciones nacionales van a apaciguar las diferencias, pero no las van a resolver. Luna sugiere que se trabaje desde las bases en un mejor control de quien asuma cualquier puesto de poder. Salazar considera que debe existir un principio de autoridad y trabajar para que una red de agua no divida Cochabamba.

¿Cuál es la verdadera división en Cochabamba? Al parecer, no es el río Rocha el que divide el norte del sur, sino 30 kilómetros de redes de agua potable que no se instalan y la poca tolerancia.

 

SUGIEREN CONVERTIR EL SUR EN UN NUEVO MUNICIPIO

REDACCIÓN CENTRAL

La división en Cochabamba está llevando al punto de que muchas personas sugieren convertir esta zona en un nuevo municipio. Esta idea generó apoyo de algunos y absoluto rechazo de otros, ¿cuáles son los argumentos? 

La zona sur representa el 40 por ciento del municipio de Cochabamba. Muchos de sus pobladores consideran que tener una alcaldía propia les permitiría gestionar recursos para proyectos de los distritos en temas de servicios básicos. 

Asimismo, consideran que podrían gestionar normativas más acordes a las realidades que viven en los diferentes barrios. 

Los analistas consideran que no debería existir una idea divisoria para el municipio y que, además, es bastante complicado a nivel legislativo, por los requisitos que se deben cumplir. 

 

VECINOS CONSIDERAN QUE LAS ELECCIONES APACIGUAN PERO NO RESUELVEN PROBLEMAS

En un mes, Bolivia irá a las urnas a elegir a los representantes nacionales. Para algunos analistas, es la oportunidad para apaciguar las diferencias que dividen a los cochabambinos en estos momentos; otros consideran que pueden generar mayor odio. 

“Estas elecciones pueden ahondar más las diferencias, porque hay un enojo de un sector por lo ocurrido con su caudillo Evo Morales. Pero dependerá de los resultados de las elecciones”, observó el abogado analista César Cabrera. 

Asimismo, el experto considera que la solución no es de corto plazo y pasa por “hacer una reforma constitucional que rompa estas diferencias tan marcadas entre citadinos y no citadinos”, aseveró.

Para el analista Fernando Salazar, la vía de resolución de conflictos es la democracia. “Se debe aprovechar de empezar a resolver algunos problemas y diferencias”, señaló. 

Meses después se tendrán las elecciones subnacionales y será otro momento para debatir las propuestas y ver cuál permite resolver estos conflictos de la mejor manera posible entre cochabambinos.

 

En Portada