Pasar al contenido principal
Carmen Challapa Cabezas

Alertan que el aislamiento puede aumentar violencia contra niños

Especialistas piden a los padres de familia y a todo su entorno agudizar sus sentidos y mantenerse alertas a las “pistas” que suelen dar los niños, niñas y adolescentes víctimas de agresiones sexuales y violación dentro del entorno familiar, sobre todo ahora en época de cuarentena.

Algunos niños mojan la cama, otros cambian su actitud (antes de la cuarentena eran dinámicos, pero poco a poco se retraen), muestran temor a quedarse solos con personas específicas. Éstos son los principales síntomas de los que debe estar pendiente cualquier adulto, tutor o padre de familia responsable de algún menor.

La psicóloga Leyla Mussre explicó que en la coyuntura actual, el silencio y la complicidad son los principales factores que perjudican a una víctima de violencia.

“Es difícil que el agresor no sea descubierto en el acto, en la mayoría de los casos se decide no denunciar por miedo a lo que puede pasar al agresor cuando sea enviado a la cárcel, se preocupan más en eso y no en lo que le ocurre a la víctima”, manifestó.

La profesional explicó que, por naturaleza, estos agresores sexuales tienen la habilidad de manipular y chantajear a la víctima y a su entorno familiar. “Entonces se hace un pacto de silencio en la casa y nadie dice nada”, dijo.

Según los datos proporcionados por la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), hasta el 20 de abril (datos relevados durante la cuarentena), se registraron 43 casos de violación a menores de edad en el país. Todos los casos se reportaron dentro del entorno familiar.

“Preocupa el incremento de casos de agresiones sexuales a niños, niñas y adolescentes. Los casos se dispararon cuando inició la cuarentena total”, dijo el director nacional de la Felcv, Juan Alarcón.

“Yo le dije a mi mamá que mi padrastro me tocaba, pero no me creyó; después empezó a violarme, pero tampoco me creían; entonces decidí escapar de casa y refugiarme en las calles, donde me siento más segura”, dijo Nadia, una mujer en situación de calle.

Nadia fue víctima de abuso sexual por más de 10 años en su hogar, tiempo en el que tuvo que vivir junto a su agresor, con el consentimiento de su familia.

Mussre recordó la importancia de denunciar las violaciones y abusos sexuales, y lograr que las víctimas reciban apoyo profesional para poder superar el trauma.

“Si las víctimas no son tratadas, ellas pueden recurrir al cutting, suicidio y drogadicción”, manifestó.

Comúnmente, estos delitos son denunciados por maestros, directores y otras personas externas al entorno familiar; cuando notan cambios en la personalidad de los menores de edad, investigan y denuncian a los agresores.

En Portada