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Redacción Central

Potosinos dialogarán con el Gobierno sin levantar paro

El Comité Cívico Potosinista (Comcipo) aceptó ayer la propuesta de diálogo con el Gobierno, pero sin levantar las medidas de presión que forman parte de la huelga general indefinida iniciada el pasado lunes.

El gobernador Juan Carlos Cejas, que entregó personalmente la invitación a Comcipo, dijo que la cita será con el presidente Evo Morales, además del ministro de Minería, César Navarro, el lunes, a partir de las 6:30, en el nuevo palacio presidencial Casa Grande del Pueblo.

El dirigente de Comcipo Juan Carlos Manuel informó que se asistirá al diálogo con las mejores intenciones, pero sin que se levanten las medidas de presión.

El pasado lunes, Comcipo inició un paro indefinido de actividades en Potosí en demanda de regalías por la explotación del litio y la abrogación del Decreto Supremo 3738, mediante el cual se creó Yacimientos del Litio Boliviano, con la participación de la alemana ACI Systems, mientras que el principal dirigente Marco Pumari mantiene un ayuno voluntario en la ciudad de La Paz desde el martes 1 de octubre.

Ante esa medida, autoridades del Ejecutivo y Comcipo sostuvieron, un día después, el martes, una reunión en la localidad de Uyuni para abordar ese tema.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, planteó la conformación de una mesa técnica de trabajo para analizar la situación del litio, una propuesta que los cívicos estuvieron analizando hasta ayer.

La propuesta, sin embargo, fue rechazada hasta lograr la invitación a dialogar en La Paz, el próximo lunes, directamente con el presidente Evo Morales.

 

RADICALIZAN MEDIDAS

La radicalización de la huelga general indefinida decidida el jueves por la noche por el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) se tradujo ayer en bloqueos, marchas y presión para el cierre de mercados.

La reunión ampliada de dirigentes de Comcipo decidió proseguir con la huelga, exigiendo mayores beneficios por el litio y radicalizar las protestas.

Se anunció el cierre de las garitas con la incorporación del transporte pesado, cuyos dirigentes dispusieron sus camiones en los puntos de bloqueo.

Las presiones de los grupos llegaron incluso a los vendedores de periódicos.

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