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EFE

Escocia decide su futuro político y social en las urnas

Edimburgo |

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AR-SA">Sin grandes mítines ni apretones de manos en la calle, los candidatos a los comicios de este jueves al Parlamento de Edimburgo
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ES-BO;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA">afrontan el debate acerca de la convocatoria de otro referendo sobre la independencia de Escocia.

Las restricciones por la pandemia, vigentes hasta hace unos días en Escocia, han obligado a los candidatos a recurrir a las redes sociales y a los panfletos enviados por correo para hacer llegar su voz al electorado, que hoy votará a los 129 miembros del nuevo legislativo de Holyrood.

Los políticos consultados por Efe coincidieron en la necesidad de centrarse en la economía, mejorar la educación y la sanidad para sacar a Escocia de su crisis, aunque mantienen opiniones enfrentadas a la hora de hablar de un segundo referéndum sobre la escisión, después de que los escoceses votasen en contra de la separación en la consulta de septiembre de 2014.

Debate sobre otro referendo

El debate sobre un nuevo plebiscito está en la boca de todos los candidatos, ya sea los que están a favor - como el Partido Nacional Escocés (SNP) de Nicola Sturgeon, los Verdes o el Partido Alba de Alex Salmond- o los que se oponen de manera rotunda -como los conservadores, los laboristas y los liberal-demócratas-.

Para el líder de los Verdes, Patrick Harvie, Escocia "debería tener un referendo" si el pueblo de esta región vota este jueves por partidos favorables a la independencia.

Ante el gran edificio que alberga el Parlamento de Holyrood, establecido en 1999 tras la descentralización puesta en marcha por el entonces primer ministro laborista, Tony Blair, Harvie dijo que lo que "está en juego hoy" es el "principio democrático".

El futuro de Escocia "no es solo sobre nuestra economía, sino sobre en qué tipo de sociedad queremos vivir. Yo quiero vivir en un país que no tenga armas nucleares en aguas escocesas, insistió Harvie, que se presenta como candidato de los Verdes por la circunscripción de Glasgow Kelvin.

Al margen del debate constitucional, este político considera que los próximos años serán "críticos" para conseguir la recuperación, pero también para "afrontar la pobreza y la desigualdad" y "cómo respondemos a la crisis climática".

Oposición al plebiscito

A unos veinte minutos del centro de Edimburgo está el acomodado barrio de Morningside, donde el sentimiento contrario a la escisión de Escocia del Reino Unido es claro y donde uno de los candidatos conservadores, Miles Briggs, habló sobre la inconveniencia de hablar otra vez de un referendo en medio de una pandemia.

Alto, robusto y enfundado con una cazadora azul con el logotipo de los conservadores escoceses, Briggs dijo que los votantes no quieren otra consulta que "divida" a la población.

"Tuvimos un referéndum en 2014, fue increíblemente divisorio aquí en Escocia y queremos darle un impulso al país" a fin de que "Escocia pueda recuperarse de la pandemia" y "no otro referendo que divida y sitúe a un escocés en contra de otro", agregó.

En su opinión, separar a Escocia del resto del Reino Unido no es bueno para la región porque "compartimos recursos" y Escocia "se ha beneficiado durante la pandemia" de fondos adicionales, que Briggs estimó en 12.650 millones de euros.

"Necesitamos que cada político -dijo- se concentre en nuestro sistema educativo y nuestro servicio de salud".

En un antiguo edificio del centro de ciudad que utiliza la prestigiosa Universidad de Edimburgo, el candidato liberal-demócrata Fred Mackintosh también rechazó una hipotética consulta.

Abogado de profesión, este político -aspirante liberal-demócrata por la circunscripción de Edimburgo sur- afirmó que la gente está pensando en otros problemas más importantes, como la educación, la falta de empleos, la sanidad y el cambio climático.

"Queremos dar prioridad a la educación, el cambio climático y particularmente al servicio sanitario" porque "cada vez que hablamos de la independencia, no estamos hablado de otros problemas", dijo a Efe este político educado en la Universidad de Edimburgo.

En otra punta de la ciudad, una colega suya, Jill Reilly, candidata liberal-demócrata por Edimburgo este, coincidió, en su oposición a la hora de hablar sobre un segundo plebiscito, porque los nuevos legisladores deben "centrarse" en la recuperación y trabajar con el resto del Reino Unido.

"Trabajamos mejor juntos. La colaboración es la forma de hacer bien las cosas", agregó Reilly.


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