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EL PAÍS

Trump aún busca alternativas para subvertir elecciones

| Estados Unidos 

Donald Trump y sus aliados tratan de subvertir el proceso electoral utilizando el poder de la Casa Blanca y la impugnación al recuento de votos de las elecciones presidenciales.

En una iniciativa absolutamente insólita, el presidente convocó a una reunión en la Casa Blanca a una delegación de legisladores estatales de Michigan, Estado en el que Joe Biden se impuso en las elecciones. 

La idea, según fuentes citadas por diversos medios, era directamente presionar a los legisladores republicanos que tienen la mayoría en un Estado con gobernadora demócrata para subvertir el resultado de las elecciones. Sin embargo terminó siendo en un nuevo fracaso para Trump. 

Los legisladores republicanos del Estado de Michigan dijeron, tras la reunión, que no tenían conocimiento “de ninguna información que pudiera cambiar el resultado de las elecciones de Michigan”, según informa la cadena NBC. Seguirán, dijeron, “el proceso normal” en la certificación de los votos.

En otro giro de un guion de tintes no menos surrealistas, este viernes al mediodía Georgia certificaba la victoria de Biden en el Estado, sólo para rectificar a continuación atribuyendo el anuncio a que un empleado se había precipitado al enviar el comunicado. 

El viernes, a las cinco de la tarde, las autoridades certificaban, ahora sí, el resultado: después de volver a contar a mano cinco millones de votos, el recuento más grande en la historia del país, se ha corroborado que el presidente electo Joe Biden se impuso en ese territorio por más de 12.000 votos, una variación de un 0,0099% respecto el primer recuento.

Con la confirmación de Georgia, la posibilidad de disputar los resultados del 3 de noviembre se esfuma para Trump. Prácticamente descartada pues la vía matemática, la Casa Blanca puso en marcha una nueva fase en su estrategia de deslegitimar la elección. La de presionar directamente a los legisladores para subvertir las elecciones. Una ofensiva de una audacia sin precedentes, cuyas posibilidades de éxito son tan escasas como colosal es el potencial daño a la democracia.

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