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AFP

Trump recorre EEUU y Obama sale al ruedo en apoyo a Biden

Washington |

El expresidente de Estados Unidos Barack Obama hará su aparición en la campaña el miércoles en Pensilvania cuando participe en su primer mitin de apoyo a Joe Biden, acusado de quedarse en casa a menos de dos semanas de las elecciones, mientras Donald Trump continúa su carrera frenética por el país. 

El republicano viaja a un ritmo acelerado, el demócrata apenas se mueve: las estrategias de los dos candidatos son, más que nunca, radicalmente opuestas.

Por segundo día consecutivo, Joe Biden, de 77 años y favorito en los sondeos, no tenía ningún evento público en su agenda el martes, probablemente para prepararse para el debate final de esta semana.

El apoyo de Barack Obama en el estado clave de Pensilvania levanta mucha expectación, pese a que muy pocos detalles han trascendido hasta ahora. La única pista: tendrá lugar en forma de "mitin de autos" en Filadelfia. 

Considerado como potencialmente crucial para una victoria el próximo 3 de noviembre, Trump conquistó Pensilvania por un estrecho margen en 2016 y allí regresó de nuevo el martes por la noche tras dos actos de campaña el lunes en Arizona. 

"Lo único que hace (Biden) es quedarse en casa", lanzó el magnate conservador, de 74 años, sobre el escenario de Erie. Se ha tomado "cinco días" de pausa, exageró ante las carcajadas de sus seguidores, antes de calificar una vez más a su adversario de "político corrupto".

En un revés para la campaña republicana, la primera dama, Melania Trump, que iba a acompañar a su marido a Pensilvania, canceló el viaje a último minuto debido a una "tos persistente". Iba a ser su primera aparición en el ruedo electoral desde hace más de un año.

Diagnosticada con Covid-19 el 1 de octubre, al mismo tiempo que su esposo, quien asegura estar recuperado, la primera dama dijo la semana pasada que había dado negativo. Según su portavoz, Stephanie Grisham, la visita a Pensilvania se anuló "por exceso de precaución".

Tenso debate

Antes de enfrentarse el jueves en un último debate decisivo, Donald Trump volvió a enfatizar sus ataques personales a la integridad de su adversario.

El tono del inquilino de la Casa Blanca, que teme ser presidente de un solo mandato, es más agresivo que nunca. 

El mandatario republicano insiste desde hace varias semanas, sin elementos concretos de apoyo, en que la familia Biden es una "empresa criminal". ¿Su ángulo de ataque? Los negocios del hijo de Biden, Hunter Biden, en Ucrania y China, cuando su padre era vicepresidente de Obama (2009-2017). 

En este contexto, el último debate entre los dos candidatos septuagenarios, que tendrá lugar el jueves en Nashville, Tennessee, promete ser tenso, después de un primer duelo televisado particularmente caótico plagado de interrupciones y golpes bajos.

"No hay nada justo en este debate", dijo Trump en Fox News, reiterando sus virulentas críticas a la moderadora, la periodista de NBC Kristen Welker, así como a la Comisión de Debates Presidenciales (CPD), la entidad independiente a cargo de su organización. 

Para evitar la cacofonía del primer enfrentamiento, la CPD decidió silenciar los micrófonos de los dos candidatos cuando no tengan la palabra. 

"Lo haré pase lo que pase, pero es injusto", afirmó Trump.

¿Cambiará el magnate conservador su táctica del primer debate, durante el cual interrumpió permanentemente a su rival demócrata? 

"Algunos dicen que hay que dejarlo hablar porque siempre termina perdiendo el hilo", respondió Trump en alusión a Biden, luego de meses en los que busca retratar a su oponente como un anciano senil.

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