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AGENCIAS

Hospitales saturados y hogares devastados tras las explosiones en Beirut

Beirut y El Cairo |

Los hospitales de la capital libanesa están desbordados, algunos de ellos se encuentran dañados por las dos explosiones del martes y no pueden atender más heridos; mientras, las labores de rescate no cesan en la zona en busca de víctimas.

El número de víctimas mortales y desaparecidos por la explosión que sacudió el martes Beirut se eleva ya a 135 y a más de 5.000 los heridos, veinticuatro horas después de la deflagración que tuvo lugar en el puerto de la ciudad mediterránea, informó ayer a Efe una fuente del Ministerio de Salud.
La fuente, que pidió el anonimato, declaró que hay "135 entre muertos y desaparecidos" y que los heridos superan los 5.000.
Pocas horas antes, el ministro libanés de Salud, Mohamed Hasan, indicó a medios locales de que los fallecidos eran 113 y cerca de 4.000 los heridos.
"Se ha acordado instalar hospitales de campaña para tratar a los heridos de forma rápida y el Ministerio de Salud establecerá los lugares apropiados" para levantar estos, con la ayuda del Ejército, dijo Hasan al término de una reunión extraordinaria del gabinete, según la cadena de televisión local LBC.
Afirmó que las ayudas médicas que están siendo enviadas por varios países árabes y europeos tienen que ser canalizadas a través del Ministerio de Salud y bajo la supervisión del Ejército, cuando lleguen al Líbano.
Jordania anunció ayer que enviará un hospital de campo militar a Beirut completamente equipado para llevar a cabo cirugías, con 160 profesionales sanitarios de todos los ámbitos y casi 50 camas.
En su reunión extraordinaria, el Ejecutivo declaró el estado de emergencia durante dos semanas en Beirut, calificada de "zona catastrófica".
Además, anunció tres días de luto oficial a partir del 5 de agosto para honrar a las víctimas de una tragedia que ha sacudido a este pequeño país y ha devastado amplias áreas de la capital libanesa.

Sin viviendas

El gobernador de Beirut, Marwan Aboud, indicó que hasta 300.000 personas se quedaron sin domicilio debido a los enormes daños, que estimó en más de 3.000 millones de dólares y que, según él, afectaron a más de la mitad de la capital de unos 2 millones de habitantes.

Según las autoridades, unas 2.750 toneladas de nitrato de amonio, almacenado "sin medidas de seguridad" en el puerto de Beirut, son el origen de la potente explosión, las peores ocurridas en la capital libanesa.

"La situación es apocalíptica, Beirut jamás ha vivido esto en su historia", consideró el gobernador.

Parecía un tsunami, o Hiroshima. Fue un verdadero infierno, algo me golpeó en la cabeza, y todos los objetos comenzaron a volar a mi alrededor", contó a la AFP Elie Zakaria, un habitante del barrio de Mar Mikhail, famoso por sus bares nocturnos y que se encuentra frente al puerto.

"Es una masacre. Salí al balcón, vi gente gritando, ensangrentada, todo estaba destruido", añadió.

La potencia de estas explosiones, que se consideran accidentales, fue tal que los sensores del Instituto Geológico de EEUU (USGS) lo registraron como un sismo de magnitud 3,3. Y su onda de choque se sintió hasta en la isla de Chipre, a más de 200 kilómetros de distancia.

Zona “apocalíptica”

El panorama ayer seguía siendo desolador: los contenedores parecen latas de conserva retorcidas, los coches están calcinados, el suelo, alfombrado de maletas y papeles que salieron disparados de las oficinas cercanas. 

Socorristas, con la ayuda de agentes de seguridad, buscaron durante toda la noche a supervivientes o cadáveres atrapados bajo los escombros. Las operaciones continúan.

La explosión hizo saltar por los aires las ventanas de las casas en la mayoría de los barrios de Beirut y de su periferia, y las calles de la ciudad permanecen llenas de cristales rotos.

El primer ministro, Hasan Diab, cuyo gobierno es criticado por una parte de la población y está debilitado tras la dimisión el lunes del ministro de Relaciones Exteriores, prometió que los responsables "rendirán cuentas". 

"Es inadmisible que un cargamento de nitrato de amonio, estimado en 2.750 toneladas, se halle desde hace seis años en un almacén, sin medidas de precaución. Esto es inaceptable y no podemos permanecer en silencio", declaró el primer ministro ante el Consejo Superior de Defensa, según un portavoz. 

El nitrato de amonio es una sal blanca e inodora que se utiliza como base para muchos fertilizantes nitrogenados en forma de gránulos, aminonitratos, altamente solubles en agua. Pero también se usa para fabricar explosivos y ha causado varios accidentes industriales.

Una fuente de los servicios de seguridad indicó a la AFP que el nitrato de amonio había sido incautado en un barco averiado hace seis años y colocado en el almacén número 12 del puerto, "sin ningún seguimiento".

Varios cascos azules a bordo de un barco atracado en el puerto resultaron heridos graves, según la misión de la ONU en el Líbano.

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