Pasar al contenido principal
Redacción Central

La OMS admite que "quizás nunca haya una solución" para el Covid-19

Redacción Central |

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió ayer que quizás nunca haya una "solución" contra la pandemia de Covid-19, a pesar de la carrera en curso para obtener una vacuna.

"No hay solución y quizás nunca la haya. Los ensayos clínicos nos dan esperanza, pero esto no significa necesariamente que obtengamos una vacuna eficaz", declaró Adhanom Ghebreyesus, en una conferencia de prensa en línea.

"Todos esperamos tener un número de vacunas eficaces que puedan evitar que la gente se contagie", añadió Adhanom Ghebreyesus, quien insistió en que mientras tanto frenar los brotes depende del respeto de las medidas de salud pública.

El comité de urgencia de la OMS, que se reunió el viernes, "fue muy claro. Cuando los dirigentes trabajan en colaboración estrecha con la población, esta enfermedad puede ser controlada", recordó.

"Debemos contener las nuevas olas", defendió el director de la OMS y para ello recordó que "se deben hacer test, aislar y tratar a los enfermos y buscar y aislar a sus contactos", pero también se debe "informar" para que, según él, las poblaciones sigan respetando los gestos de distanciamiento y así romper las cadenas de transmisión.

"El mensaje a la gente y los gobiernos es: hagan todo esto. ¡Y continúen cuando (el virus) esté bajo control!, insistió Adhanom Ghebreyesus, tras haber recordado que en "varios países que parecían haber superado lo más duro, ahora conocen nuevas oleadas".

La pandemia causó 690.000 muertos desde finales de diciembre, y contagió a más de 18 millones de personas, de las cuales al menos 10,5 millones ya se curaron.

El director general de la agencia de Naciones Unidas anunció por otra parte que la misión de la OMS en China concluyó el trabajo preparatorio para su investigación sobre el origen de la pandemia de covid-19.

"El equipo de la OMS que viajó a China terminó su misión consistente en sentar las bases de los esfuerzos conjuntos para identificar los orígenes del virus", declaró el jefe de la organización.

"Estudios epidemiológicos comenzarán en Wuhan para identificar la fuente potencial de infección de los primeros casos", añadió.

La gran mayoría de los científicos coinciden en que el coronavirus se originó en un murciélago, pero que antes de ser transmitido al ser humano pasó por otro animal.

Francia
El repunte progresivo del coronavirus en Francia ha provocado que cada vez más ciudades hagan obligatorio el uso de la mascarilla en espacios públicos abiertos para contener la expansión de una pandemia ante la que el primer ministro del país, Jean Castex, pidió ayer no bajar la guardia.
"El virus no está de vacaciones y nosotros tampoco. Pido a todos los franceses que permanezcan muy alerta porque la lucha contra este virus y esta enfermedad obviamente depende del Estado, de las administraciones locales y de todas las instituciones movilizadas, pero también de cada uno de nosotros", dijo Castex en Lille.
Esa ciudad del norte de Francia impuso ayer el uso de la mascarilla en las calles peatonales y comerciales, los mercados al aire libre o los espacios verdes, entre otras zonas, una medida que estará en vigor durante un mes y cuyo incumplimiento será sancionado con una multa de 135 euros.

Vacuna rusa

Rusia aseguró ayer que pronto tendrá la capacidad de producir cada mes centenares de miles de dosis de la vacuna del coronavirus y que elevará su producción a "varios millones" desde principios del año que viene.

"Según las primeras estimaciones podremos proporcionar a partir de este año varios centenares de miles de dosis de la vacuna cada mes y luego varios millones desde principios del año que viene", declaró el ministro ruso de Comercio, Denis Maturov, a la agencia estatal TASS.

Maturov explicó que tres empresas biomédicas empezarán a partir de septiembre la producción industrial de la vacuna desarrollada por el laboratorio de investigación en epidemiología y microbiología Nikolái Gamaleia.

Rusia, como muchos otros países, trabaja desde hace meses en varios proyectos de vacunas del Covid-19 y por ahora se priorizó el del laboratorio Gamaleia, desarrollado en colaboración con el Ministerio de Defensa y cuyos detalles no fueron publicados, lo que impide certificar su eficacia.

El Centro estatal de investigación Vektor, en Siberia, trabaja en otra vacuna, cuyas primeras dosis deberían estar listas a partir de octubre, según las autoridades.

Rusia es el cuarto país en el mundo más afectado por la pandemia, por detrás de EEUU, Brasil e India, y desde abril expresó su voluntad de ser uno de los primeros países, o incluso el primero, en desarrollar la vacuna del Covid-19.

En Portada