Pasar al contenido principal
AGENCIAS

Jefe del Pentágono se desmarca de Trump y rechaza despliegue militar

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, dijo ayer que se opone al uso de una ley que permite movilizar a los militares para frenar la ola de protestas contra el racismo y la brutalidad policial que sacude al país.

“No apoyo que se use la Ley de Insurrección”, indicó Esper en una rueda de prensa, dos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, indicase que podría desplegar a los militares para sofocar las movilizaciones.

El jefe del Pentágono indicó que el uso de fuerzas militares en activo “sólo deberían ser usadas como un último recurso y sólo en las situaciones más urgentes y graves”.

Esper también se refirió a la polémica después de que el lunes Trump reprimiera una manifestación pacífica delante de la Casa Blanca despejar la zona y posar con una biblia delante de una iglesia.  Admitió que fue un error posar junto a Trump.

Por el momento, el Presidente no se ha pronunciado respecto a las opiniones expresadas por el jefe del Pentágono, y se ha limitado a celebrar su respuesta a la mayor ola de protestas en el país en medio siglo.

Desde la Casa Blanca, la portavoz presidencial, Kayleigh McEnany, ofreció un tibio respaldo del actual secretario de Defensa e indicó que “ahora mismo” el cargo “lo ocupa el secretario Esper”.

Trump insistía desde su cuenta de Twitter en cargar contra los medios de comunicación y los manifestantes sin ahorrar calificativos.

“Si ves las Noticias Falsas, pensarías que asesinos, terroristas, incendiarios, anarquistas, matones, rufianes, saqueadores y miembros del grupo antifascista ANTIFA son las personas más maravillosas y amables en todo el mundo, No, son lo que son -muy malos para nuestro país”, recalcó desde su cuenta de Twitter.

Sin embargo, y según pudo constatar Efe, las manifestaciones representan un variado espectro social y en más de una ocasión han sido los propios protestantes quienes han abucheado y afeado el comportamiento agresivo de algunos de sus integrantes más agresivos.

Preocupación

La alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, denunció ayer que el coronavirus tiene un impacto mucho más grave entre los afrodescendientes.

“En EEUU, las protestas a raíz del asesinato de Floyd ponen a la luz no sólo la violencia policial contra las personas de color, sino también las desigualdades en el acceso a la salud, la educación y el empleo, y una discriminación racial endémica”, recalcó la alta comisionada.

En tanto, el papa Francisco expresó su preocupación por la situación en EEUU al afirmar que no se puede tolerar el racismo, pero condenó los episodios de violencia en este país a raíz del suceso.

“Queridos amigos, no podemos tolerar ni cerrar los ojos ante ningún tipo de racismo o exclusión”, dijo Francisco que agregó que “el racismo es un pecado”.

 

ENDURECEN CARGOS CONTRA POLICÍAS

El fiscal general de Minesota, Keith Ellison, endureció ayer los cargos contra Derek Chauvin, el expolicía que fue grabado con la rodilla presionando el cuello de Floyd, e incluyó en el caso a los otros tres exagentes presentes en la escena.

Ellison explicó que decidió elevar la acusación contra Chauvin al cargo de asesinato en segundo grado, tras haber sido imputado el 29 de mayo de asesinato en tercer grado y de homicidio imprudente.

El fiscal presentó cargos contra los expolicías Tou Thao, J. Alexander Kueng y Thomas Lane, presentes durante la detención de Floyd, por ayudar e instigar el asesinato en segundo grado.

En Portada