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EFE

Detienen a 1.200 personas por los altercados en Los Ángeles

Cerca de 1.200 personas fueron arrestadas este domingo en todo el condado de Los Ángeles por actos vandálicos durante las manifestaciones contra la excesiva violencia policial, informaron hoy las autoridades locales. 

Además del destrozo de establecimientos en zonas como Santa Mónica y Long Beach, también se registraron algunos tiroteos en otros puntos de la ciudad, aunque no se confirmó si estaban directamente relacionados con las protestas. 

"El domingo fue uno de los días más angustiantes en la historia de Santa Mónica", dijo el alcalde de esa localidad, Kevin McKeown, en un comunicado divulgado por los medios locales. 

De hecho, más de 400 personas fueron arrestadas en Santa Mónica bajo sospecha de delitos que incluyeron saqueos, robos, asalto con un arma mortal, agresión a un agente de policía y varias violaciones del toque de queda, explicó en rueda de prensa la jefa de policía de Santa Mónica, Cynthia Renaud. 

Ante esta situación, la ciudad de Los Ángeles adelantó el toque de queda a las seis de la tarde, previsto inicialmente a las ocho, después de que grupos organizados iniciaran saqueos de negocios mientras se celebraban manifestaciones pacíficas. 

Se trata del tercer día que se aplica esta medida de seguridad en la ciudad californiana, que ha sido uno de los escenarios con más disturbios por la ola de protestas en Estados Unidos contra la muerte de George Floyd a manos de la Policía de Mineápolis hace una semana. 

Desde la mañana del domingo, efectivos de la Guardia Nacional se desplegaron por la ciudad y en puntos estratégicos como la sede del Ayuntamiento, tras tres noches con escenas de saqueos, batallas campales y barricadas en las avenidas principales. 

Otras ciudades estadounidenses como Atlanta (Georgia), Filadelfia (Pensilvania) y Portland (Oregón) han impuesto medidas similares, pero en el caso de Los Ángeles la tensa situación recuerda a los violentos disturbios que en 1992 se saldaron con más de 50 muertos y 2.000 heridos, tras otro sonado caso de brutalidad policial contra un ciudadano afroamericano. 

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