Pasar al contenido principal
PL

Llueven críticas contra el primer ministro británico tras tormenta Dennis

Londres |

Una lluvia de críticas cayó ayer sobre el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, por no recorrer las zonas inundadas ni convocar al comité de emergencias del Gobierno tras el paso de la tormenta Dennis.

El parlamentario laborista Luke Pollard, quien se desempeña como contraparte del ministro de Medioambiente en el llamado gabinete a la sombra (opositor), consideró una vergüenza que el gobernante conservador no fuera a constatar las afectaciones.

Johnson está desparecido, comentó el legislador, quien recordó que en noviembre pasado, en plena campaña electoral, el primer ministro sí se dejó ver en Yorkshire y otros lugares que quedaron inundados.

El colíder del también opositor Partido Liberal Demócrata, Edward Davey, opinó, por su parte, que Johnson debía convocar a una reunión del comité de emergencias, conocido como Cobra, y tomarse más en serio la crisis.

De su lado, la oficina del primer ministro en el número 10 de Downing Street informó que el gobernante está al tanto de la situación, pero que trabajará estos días desde Chevening, la residencia de descanso destinada al canciller del Reino Unido en el condado de Kent.

Tras el anuncio, la versión digital del diario Mirror publicó un titular en el que resalta que Johnson trabaja desde la casa de campo junto al lago, en lugar de ir a visitar a las víctimas de las inundaciones.

Hasta el momento, el único miembro del gabinete conservador que dio la cara al público fue el ministro de Medio Ambiente, George Eustice, quien anunció la activación de fondo de emergencia para ayudar a la recuperación de las zonas afectadas.

En declaraciones a la cadena Sky News, el funcionario, quien fue nombrado en el cargo el viernes pasado, negó que la tormenta haya tomado por sorpresa al Gobierno, aunque admitió que no todas las propiedades podían ser protegidas.

La tormenta invernal Dennis azotó este fin de semana con copiosas precipitaciones y fuertes vientos las regiones del Reino Unido que siete días antes sufrieron los embates de Ciara, otro ciclón de gran envergadura que, según los expertos, dejó saturados los suelos.

Ayer, todavía existían más de 500 alertas de inundación en Inglaterra y Gales, donde varios pueblos y ciudadanos estaban bajo las aguas, y los ríos seguían fuera de sus cauces.

También se reportan afectaciones en el servicio de transporte por carretera y ferroviario, como consecuencia de las inundaciones, que según las autoridades podrían continuar durante los próximos días.

En Portada