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EFE

Francia vive séptima jornada protestas contra reforma de pensiones de Macron

PARÍS |

Francia vive hoy la séptima jornada de manifestaciones nacionales, con huelgas de impacto limitado en los transportes contra la reforma de pensiones que el Gobierno del presidente, Emmanuel Macron, adopta para dar paso a su tramitación parlamentaria desde el 17 de febrero.

El acto central de la movilización de los sindicatos que desde el 5 de diciembre exigen en la calle la retirada de la reforma es una manifestación en París que va de la plaza de la República a la de la Concordia, a unos cientos de metros del Palacio del Elíseo.

"Lo único que hemos entendido de esta reforma es que vamos a tener que trabajar más", declaró antes del inicio de la marcha el líder de la movilización, Philippe Martínez, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT).

Los paros en el transporte público se notan menos que en las primeras semanas de la protesta, pero aun así se han cancelado de media el 30 % de los trenes regionales y el 40 % de los cercanías en París.

Además, en el metro de la capital solo funcionan de forma normal las dos líneas automáticas, mientras que las 12 restantes están en servicio con menos trenes y algunas únicamente durante las horas punta.

Al margen de los transportes, las huelgas también afectan por ejemplo a las visitas a la torre Eiffel, que permanece cerrada toda la jornada.

Para el Consejo de Ministros que aprueba dos proyectos de ley sobre las pensiones con el propósito de que el Parlamento les dé el visto bueno antes del verano, el gran reto es la oposición de la opinión pública, que incluso se refuerza, como lo han dejado en evidencia las últimas encuestas.

Según una encuesta del instituto demoscópico BVA publicada este viernes, el 70 % de los franceses está a favor de que el movimiento de protesta continúe. Además, el 61 % estima que Macron debería tener en cuenta esa oposición y retirar su proyecto, de acuerdo con otra encuesta de Elabe. Son cuatro puntos porcentuales más que hace un mes.

Para la portavoz del Gobierno, Sibeth Ndiaye, esas cifras suponen "una cierta exasperación" y también una "falta de comprensión" de la reforma, que necesita mayor explicación.

Los dos proyectos de ley pretenden instaurar un sistema universal de pensiones por puntos que unificaría los 42 regímenes existentes actualmente y que se empezaría a aplicar progresivamente a los nacidos a partir de 1975 (a las generaciones de 1980 o 1985 en ciertos regímenes especiales como los ferroviarios).

Ndiaye insistió, en una entrevista al canal "BFMTV", en que el valor del punto no solo no bajará, sino que estará indexado sobre los salarios, que aumentan más rápido que la inflación.

Pero reconoció que habrá que trabajar más tiempo porque es "un imperativo demográfico" ante el envejecimiento de la población.

En cuanto al coste de la reforma, sobre el que hay muchas incertidumbres que el Ejecutivo no ha sabido o no ha querido despejar, la portavoz se limitó a indicar que las pensiones absorben actualmente el 14 % del producto interior bruto (PIB) y que ese porcentaje se mantendrá en el futuro.

La intersindical que lidera la CGT no tiene intención de abandonar las protestas y ha anunciado para este viernes una nueva "jornada masiva de huelga y de manifestaciones interprofesionales e intergeneracionales" el próximo día 29. 

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