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Alfredo Jiménez Pereyra

Pocas probabilidades para que Trump sea destituido de su cargo

En enero próximo, los 100 senadores que componen el Senado estadounidense decidirán si encuentran al presidente Donald Trump culpable de los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso en el “impeachment” (juicio político) que se abrió contra el mandatario.

Los legisladores de la Cámara de Representantes del Congreso acusaron a Trump de ejercer presión sobre Ucrania para obtener beneficios políticos personales y de intentar obstruir las investigaciones que el órgano llevaba a cabo.

Analistas estadounidenses y bolivianos consideran que debido a que los republicanos son mayoría en la Cámara Alta, la posibilidad de una destitución es poco probable.

Para separar al presidente Trump de su cargo se requieren dos tercios de los votos en el Senado norteamericano.

En ese sentido, el Partido Republicano controla 53 de los 100 escaños y, para ganar, los demócratas necesitarían que al menos 67 senadores votaran por la destitución del Presidente.

Esto significa que, además de los 45 votos de su propio partido y el apoyo de dos independientes, el Partido Demócrata necesita que 20 republicanos cambien de bando.

Manuel Alejandro Rayran, profesor de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, considera que el juicio sobre Trump “es más fuerte porque en últimas sí está contemplado en términos constitucionales, y tiene un peso político para hacer un enjuiciamiento”.

“Se especula que el ‘impeachment’ no pasaría en el Senado, pero sí tendría un efecto fuerte en las elecciones y podría pasarle factura al presidente Trump”, dijo.

Carl Tobias, de la Richmond School of Law, en Virginia, EEUU, expresó a la BBC su preocupación al calificar una marcada polarización partidistas al juicio político en el Senado.

En tanto, el analista político Roberto Covarrubias manifestó que prácticamente los senadores republicanos ya hicieron conocer su posición, por lo que no votarán en contra de la destitución del Presidente estadounidense.

“Llama la atención que, siendo miembros del jurado, los republicanos ya hayan decidido cómo debe ser el veredicto”, sostuvo Covarrubias.

Defensa de la Constitución

Julia Bryan, presidenta internacional del Partido Demócrata en el Extranjero, señaló a la BBC que el reto ahora de los políticos estadounidenses es defender la Constitución y el equilibrio de poderes.

“El Congreso no puede pasar por alto una evidencia que es tan clara y que nos ha sido presentada por personas en una posición neutral”, aseveró Bryan, quien también es miembro del Comité Nacional Demócrata.

A pesar de que los senadores deberían comportarse de manera imparcial durante el juicio, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, ha desestimado el “impeachment” como partidista y ha advertido que no será neutral al escuchar los argumentos en contra del mandatario estadounidense, según informó la agencia France Press.

Trump busca ser reelecto en noviembre del año que viene, pero el impacto de este procedimiento en su campaña aún es incierto.

En la última encuesta publicada el martes pasado por el diario Washington Post y el canal ABC, el 49 por ciento de los encuestados estuvieron a favor de la destitución y el 46 por ciento se opuso.
Datos: Agencias e Internet

 

AL IGUAL QUE UN JUICIO TRADICIONAL

Una vez que el “impeachment” arranque, transcurrirá de manera similar a un juicio tradicional: los fiscales comenzarán con una declaración inicial, seguida de la de los abogados del Presidente.

A lo largo del proceso, los senadores escucharán los argumentos, al igual que hace un jurado ordinario.

Después de que cada parte exponga sus argumentos finales, comenzarán las deliberaciones en una sesión a puerta cerrada y cuando acaben, el Senado votará en público y por separado cada cargo político: abuso de poder y obstrucción al Congreso.

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