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AGENCIAS

Jerusalén recibe a miles de peregrinos

El mundo católico comenzó la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesús con el Domingo de Ramos. En varios países la gente asistió a las iglesias con las palmas que representan la entrada triunfal de Cristo.

Uno de los puntos de celebración es Tierra Santa. El santuario de Betfagé fue el punto de encuentro de los miles de fieles, tanto palestinos como peregrinos extranjeros, que se dieron cita sobre las dos de la tarde y comenzaron el recorrido a pie hacia la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Bajo un estricto control de seguridad por parte de fuerzas israelíes, que cerraron múltiples calles en los alrededores de la ciudad, la procesión se desarrolló en un ambiente festivo y tranquilo.

Banderas de países decoraron el recorrido, que tuvo como banda sonora canciones en múltiples idiomas entonadas por grupos de devotos, muchos con sus propios instrumentos y hasta danzas, y todos unidos bajo el grito de “Jerusalén, Jerusalén, nos volvemos a ver” y “¡Jesús, Jesús!”.

La procesión, compuesta en su mayor parte por peregrinos extranjeros, contó con fieles de todo el mundo, incluyendo grandes grupos de Filipinas, Polonia, Alemania, Estados Unidos, España y congregaciones de América Latina.

“No puedo explicar sinceramente la alegría que siente mi corazón de estar aquí, en Jerusalén, la tierra de nuestro señor Jesucristo (…) espero que todos los católicos nos unamos”, expresó Patricia López Álvarez, que llegó desde México.

Mensaje

El papa Francisco, en su Homilía, criticó el triunfalismo que juzga a otros como fracasados y llamó a la oración por el medio oriente.

El Papa celebró los ritos en la plaza San Pedro ante miles de fieles y recordó: “De las aclamaciones de la entrada en Jerusalén se pasó a la humillación de Jesús” y “de los gritos de fiesta al ensañamiento feroz”.

La ceremonia comenzó con la procesión desde la plaza de San Pedro hasta el obelisco, donde Francisco, vestido con ornamentos rojos, bendijo las palmas y ramos de olivo que llevaron los fieles, símbolos de la paz.

Francisco reflexionó en su homilía cómo Jesús ante “la carta del triunfalismo” que le ofreció el diablo “respondió permaneciendo fiel a su camino, el camino de la humildad”.

Criticó entonces el triunfalismo que “trata de llegar a la meta mediante atajos, compromisos falsos” y que “busca subirse al carro del ganador”.

 

PAPA PIDE A JÓVENES “NO TENER MIEDO”

También se refirió a los jóvenes debido a que se celebraba la jornada de la juventud diocesana.

“No tengáis miedo de seguirlo por el camino de la cruz. Y cuando sintáis que os pide que renunciéis a vosotros mismos, que os despojéis de vuestras seguridades, que os confiéis por completo al Padre que está en los cielos, entonces alegraos y regocijaos”, añadió Francisco.

Además, ofreció a cada uno una corona de olivo realizada en Tierra Santa. Instó a que recen el Rosario por la paz, especialmente por la paz en Tierra Santa y en el Medio Oriente.

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