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AFP

El Papa hace vibrar a miles de fieles en Abu Dabi

“Nosotros, cristianos de Yemen, te queremos”: esta pequeña pancarta, alzada durante una misa del papa Francisco ayer en Abu Dabi, simbolizó sin duda el carácter cosmopolita de esta asamblea religiosa, única en su género.

El estadio Zayed Sport City no pudo albergar a todos los fieles llegados de los cuatro rincones de Emiratos Árabes Unidos y de otros lugares.

Todos convergieron hacia la capital, que vive desde el domingo al ritmo de la visita papal, la primera de un pontífice a la península arábiga, cuna del islam.

El vecino Yemen, azotado desde hace cuatro años por una devastadora guerra a la que se añade una enorme crisis humanitaria, estuvo presente en los pensamientos de Francisco.

Un inmenso clamor se elevó en el estadio cuando llegó el Papa. El “papamóvil” se detuvo para permitir que Francisco bendijera a dos niñas que salieron de la muchedumbre y acudieron hacia él.

El número de participantes osciló entre 120.000 y 170.000 según las fuentes. Los organizadores esperaban a 135.000 asistentes.

Unos 4.000 musulmanes estaban presentes, y también se pudo ver a mujeres con sus abayas negros -mantos que usan las musulmanas-, y llevando tacones de aguja.

El Papa reconoció los abusos a algunas monjas por parte de curas y obispos y dijo que trabaja para buscar soluciones contra esta situación, que “viene de lejos”, en la rueda de prensa a bordo del avión que le trajo de regreso de Emiratos Árabes

“Es cierto, es un problema (...) Dentro de la Iglesia ha habido clérigos que han hecho esto (...) Ha habido sacerdotes y también obispos que han hecho esto”, dijo.

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