Pasar al contenido principal
EFE

España anuncia acuerdo sobre Gibraltar y desbloquea cumbre del Brexit

MADRID |

España desbloqueó hoy la crucial cumbre del Brexit prevista en Bruselas para aprobar el acuerdo de divorcio con Reino Unido, al obtener "garantías suficientes" sobre su papel decisorio en la futura relación entre la Unión Europea (UE) y Gibraltar.

"España ha alcanzado un acuerdo sobre Gibraltar", anunció en Madrid el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, quien precisó que "levantará el veto y votará a favor del Brexit" en la cumbre de mandatarios del domingo en Bruselas, al obtener las "garantías suficientes" a su reclamo.

Poco antes, el gobierno británico respondía a una exigencia de Madrid y hacía pública una carta dirigida al Consejo Europeo, asegurando que en la futura relación que deben negociar la UE y Reino Unido "no existe ninguna obligación" sobre su "ámbito territorial", es decir sobre Gibraltar.

Madrid quiere blindar en los textos negociados entre Londres y Bruselas el principio, aceptado por sus socios en abril de 2017, de que, tras el Brexit "ningún acuerdo entre la UE y Reino Unido podrá aplicarse al territorio de Gibraltar sin el acuerdo" de España.

Después de varios días de contactos entre la Comisión Europea, Madrid y Londres para evitar un eventual aplazamiento de la cumbre, las exigencias de España parecen cumplidas. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, envió poco antes del discurso de Sánchez su carta de invitación al encuentro.

Aunque, en términos jurídicos, el visto bueno de España no era necesario en la cumbre del domingo en Bruselas para formalizar el acuerdo del Brexit, políticamente era muy delicado porque el resto de países de la Unión Europea romperían su unidad en la primera separación de uno de sus miembros.

Tras hallar una solución para evitar una frontera para bienes en la isla de Irlanda, Gibraltar, un territorio británico desde 1713 situado en el extremo sur de la península ibérica y cuya soberanía reclama Madrid, se había convertido en el último escollo por solventar en la negociación.

Esta es una cuestión sensible en España. El diario conservador español ABC defendía en un editorial el pulso lanzado por Madrid en este "asunto clave de su política exterior" y lamenta que Bruselas premie "a quienes decidieron dar un portazo a sus socios" en lugar de un europeísta Sánchez.

'Ajustar los mensajes'

El tiempo apremia. Reino Unido pone fin a más de cuatro décadas de pertenencia al proyecto europeo el próximo 29 de marzo y, para entonces, ambas partes necesitan el visto bueno para inciar la ratificación del tratado de retirada y alejar así los temidos nubarrones de un divorcio sin acuerdo.

La 'premier' británica logró el 14 de noviembre el aval de su gobierno al texto negociado durante 17 meses con Bruselas, por el que dimitieron varios de sus ministros, y aún debe lograr una mayoría en un parlamento británico, donde el malestar cunde entre sus propias filas y en la oposición.

"Si nos fuéramos de la UE sin un acuerdo, no tengo ninguna duda de que las consecuencias para la economía británica serían muy graves (...) y muy negativas para los puestos de trabajo", advirtió en la BBC el ministro de Finanzas británico, Philip Hammond, defendiendo el acuerdo negociado. 

En este contexto, Theresa May viaja este sábado a Bruselas para seguir las conversaciones con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, a las 18:00, antes de reunirse con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, encargado de presidir la cumbre.

Una fuente diplomática europea aseguró que este sábado "ya no se trata de negociar nada". Esta última visita, después de la realizada por la dirigente británica el miércoles, es para "ajustar juntos los mensajes políticos que se darán públicamente el domingo", agregó.

La UE y Reino Unido se encaminan a ultimar el primer divorcio de un país miembro en la historia del proyecto europeo tras resolver cuestiones como los derechos de los ciudadanos a ambos lados del Canal de la Mancha o la factura que debe abonar Londres.

A partir del 29 de marzo, ambas partes deberán negociar un ambicioso acuerdo comercial durante un período de transición previsto como máximo hasta finales de 2022, y durante el cual Reino Unido seguirá manteniendo el 'statu quo' actual pero sin participar en la toma de decisiones en la UE.

En Portada