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Redacción Central

Marchan por Lula, pero su candidatura se ve cada vez más difícil

El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva aparece cada vez con menos posibilidades de ser nuevamente candidato a la presidencia de Brasil, con una sentencia en segunda instancia por corrupción y con el plazo hasta el próximo 15 de agosto para que se oficialicen las postulaciones.

El jueves por la noche tuvo lugar el primer debate televisivo en el que Lula no pudo participar por hallarse preso. Ayer, el Movimiento Sin Tierra (MST) inició una caravana en Goias que pretende llegar el próximo 15 a Brasilia en apoyo a la candidatura del expresidente, y en círculos del Partido de los

Trabajadores (PT) ya se maneja la posibilidad de que sea el “vicepresidenciable” Fernando Haddad, quien asuma la máxima postulación de la organización.

No obstante, Lula se encuentra virtualmente inhabilitado después de haber sido condenado en segunda instancia, por lo que la justicia electoral podría impedirle de disputar la carrera electoral.

El domingo pasado, el PT anunció que Haddad será el candidato a vicepresidente en la fórmula encabezada por Lula da Silva, que cumple una condena de 12 años en la Superintendencia de la Policía Federal en la sureña ciudad de Curitiba. Sin embargo, una fuente del mismo PT confirmó que

Haddad viajó ayer a Curitiba a reunirse con Lula y otros altos líderes de ese partido, lo que hace suponer el señalado relevo en la postulación.

Lula estuvo ausente el jueves en el primer debate televisivo, organizado por la cadena Bandeirantes, de los candidatos que disputarán las elecciones del 7 de octubre. “Ausencia del PT en el debate aumenta su ilegibilidad, dicen analistas”, publicó ayer el sitio del diario Estado.

El diario Folha también se refirió al debate y la crisis que se desató en el PT donde hay dirigentes que quieren revisar la estrategia en curso. Haddad participó en una mesa redonda transmitido por las redes sociales a la misma hora que Bandeirantes emitía el debate presidencial, pero la audiencia de esta última fue muy superior, según primeras informaciones.

Los postulantes

En cuanto al debate, que de hecho marcó el comienzo de la campaña, faltaron cruces encendidos y predominó un clima algo anodino, explican los analistas.

Probablemente el más beneficiado con esa situación haya sido Jair Bolsonaro (segundo en las encuestas), ya que mientras las cosas se mantengan como están él podrá afirmarse como uno de los favoritos, posición que se refuerza más aún debido a la ausencia de Lula.

Marina Silva, del partido Red de Sustentación, tercera en las encuestas, criticó, en el debate, a la política “tradicional” y los acuerdos de cúpula con el “centrao”, que es el grupo de partidos conservadores que apoyan al presidente Michel Temer.

También participaron Ciro Gomes, cuarto en las encuestas, del Partido Democrático Trabalhista (PDT), y Geraldo Alckmin, quinto, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB).

 

LEGALMENTE IMPOSIBLE

Desde el punto de vista legal, es prácticamente imposible que el Tribunal Superior Electoral (TSE) apruebe su candidatura, pues la Ley de Ficha Limpia excluye a condenados en segunda instancia.

Lula se declara inocente de todos los cargos y denuncia una conspiración político-judicial para impedirle volver al poder.

 

EL MST ESPERA REUNIR A 50 MIL PERSONAS

Movimientos sociales de izquierda iniciaron ayer una caravana de apoyo a Lula da Silva, que debe culminar en Brasilia el 15 de agosto, cuando el PT inscriba la candidatura. Para ese día, el PT organiza diversos actos en defensa de su máximo líder. No obstante, Lula está virtualmente inhabilitado tras haber sido condenado en segunda instancia. “Una elección sin Lula es fraude”, dijo el dirigente del Movimiento Sin Tierra Alexandre Conceicao.

El MST y otras organizaciones, como la Central Única de Trabajadores (CUT) y el Frente Brasil Popular esperan que la marcha reúna 50 mil personas en Brasilia.

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