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EFE

El acento latino se diluye en la nueva edición del Dakar en Arabia Saudí

El Dakar tuvo un fuerte acento latino durante los 11 años que estuvo en Sudamérica, pero esa amplia presencia se diluirá en la nueva versión del rally que se disputará desde este domingo en Arabia Saudí, donde habrá la mitad de sudamericanos que en años anteriores cuando eran anfitriones.

El cambio de correr el Dakar prácticamente en casa a hacerlo a más de 11.000 kilómetros de distancia ha implicado un aumento en el presupuesto de los participantes de entre un 15 % y un 20 %, lo que significa varios miles de euros o dólares, según indicó uno de los equipos de Sudamérica.

Sólo en billetes de avión han tenido que invertir más de 10.000 dólares, mientras que el flete del barco para llevar todos los equipos ha sido cubierto por la organización.

Por ello este año habrá 55 sudamericanos en el Dakar, entre ellos 42 pilotos y 13 copilotos, que suponen menos de la mitad de los 117 que se inscribieron en 2019, pero más del triple de los 12 vehículos sudamericanos que participaron la última vez que la carrera fue lejos de Sudamérica, cuando el Dakar se despidió de África en 2007.

Hay cuatro nombres que destacan por encima del resto por sus claras opciones de victoria en sus respectivas categorías: el argentino Kevin Benavides en motos, los chilenos Ignacio Casale en quads y Francisco “Chaleco” López en UTV (buggys ligeros) y el brasileño Reinaldo Varela, también en UTV.

Argentina es el país de Sudamérica que más representantes aporta a este Dakar con un total de 20, de ellos 12 pilotos y ocho copilotos. Son 17 participantes menos que de los 37 de 2019, lejos de los 68 de 2018, el último año que el Dakar pasó por territorio argentino.

Además de Benavides, que ya quedó segundo en la edición de 2018, no hay que perder de vista a su hermano menor Luciano Benavides (KTM) y a Franco Caimi (Yamaha).

Los quads, la categoría que más alegrías ha dado a Argentina, con cinco títulos, no tendrán a sus tres campeones argentinos, que son los hermanos Marcos y Alejandro Patronelli y Nicolás Cavigliasso.

El único piloto argentino en coches será Orlando Terranova (Mini), cuyo objetivo es mejorar la quinta posición de 2013 y 2014, mientras que en camiones, la categoría donde el argentino Federico Villagra se quedó hace dos años muy cerca de la gloria, no tendrá ningún representante latinoamericano.

A Argentina le sigue Chile con 12 inscritos, entre ellos 11 pilotos y un navegante. En 2019 fueron 18. Destaca el regreso de Ignacio Casale a los quads, categoría que ganó en 2014 y 2018, después de haber probado suerte sin éxito el año pasado en los UTV, cuyo título defenderá este año su compatriota Chaleco López.

En las motos, Chile depositará sus esperanzas en Pablo Quintanilla (Husqvarna), que terminó cuarto en la última edición, y en Nacho Cornejo (Honda), un piloto joven y en ascenso que buscará mejorar el octavo puesto obtenido en 2019.

 

FERNANDA KANNO,
LA ÚNICA MUJER

Perú, sede del último Dakar, pasó de 34 participantes a sólo ocho en Arabia, a bordo de cinco motos y dos coches, entre ellos el de Fernanda Kanno, única mujer de toda América en esta edición del rally. No estará Nicolás Fuchs, que en 2017 finalizó duodécimo en autos.

Por su parte, Bolivia tendrá en carrera a sólo dos participantes, lejos de los nueve del año pasado y de los doce que hubo en 2018.

De la familia Nosiglia sólo estará Daniel en motos, esta vez sin su hermano Walter en otra moto ni su padre Walter en quads, donde sí participará como lo hace desde 2013 Leonardo Martínez, actual viceministro de Deportes de Bolivia.

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