Pasar al contenido principal
EFE

Berlín, ante el dilema de proteger el medioambiente o la industria del motor

BERLÍN |

El escándalo del fraude en las emisiones de motores diésel ha puesto al gobierno alemán ante una incómoda situación: seguir presentándose como líder de la lucha contra el cambio climático o mantener su protección a los grandes exportadores de su industria automovilística.

Berlín se mueve con pies de plomo en este terreno, embarrado desde que estalló el escándalo Volkswagen en 2015, para no dejar su liderazgo en materia medioambiental y a la vez, no dañar al sector del motor, que emplea a 800.000 personas y es responsable de un 24 % de las exportaciones alemanas.

Grupos ecologistas y la oposición acusan de inacción a la gran coalición de conservadores y socialdemócratas en el Ejecutivo desde 2013, y exigen medidas urgentes para reducir las emisiones de los vehículos y que los fabricantes asuman su coste.

"El comportamiento del gobierno durante y después del escándalo de las emisiones parece ser el de proteger a la industria automovilística de todo lo que suponga afrontar responsabilidades financieras", afirmó en un encuentro con medios internacionales, Jens Hilgenberg, experto del colectivo ecologista BUND.

En su opinión y en la de muchos ecologistas, el gobierno alemán podría tomar decisiones que tuviesen un claro efecto para atajar la polución, especialmente después de que la Comisión Europea le reclamara a Berlín, porque unas 80 ciudades del país superan los límites de contaminación atmosférica.

Entre estas opciones destaca la de establecer zonas de bajas emisiones, áreas principalmente urbanas en las que sólo podrían circular los vehículos menos contaminantes, los que obtuviesen el denominado "distintivo azul", que impediría circular dentro de estas zonas a millones de automóviles diésel.

Pero tanto el actual ministro de Transporte, el conservador Andreas Scheuer, como la ministra de Medioambiente, la socialdemócrata Svenja Schulze, se han mostrado en contra de esta propuesta, alegando que afectaría negativamente a muchos ciudadanos y negocios.

"No lo puedo entender", asegura Hilgenberg, que considera que los "distintivos azules" para los vehículos limpios sería una medida "razonable", viable y uniforme en todo el país, además de facilitar la revisión desde el exterior.

El Ejecutivo, a cambio, se ha mostrado a favor de reparar los vehículos diésel afectados por el escándalo de la manipulación de emisiones, aunque queda concretar el cómo.

El fraude en algunos coches puede repararse con una actualización del programa informático del motor, pero en otros sería precisa una sustitución de componentes, una actuación que la propia canciller alemana calificó con recelo de "intensiva en coste".

Scheuer anunció esta semana que para final de año los fabricantes deberían haber realizado todas las actualizaciones de "software", pero aún no se ha decidido qué hacer con los vehículos que precisan cambios de "hardware", evidenciando las reticencias del gobierno alemán.

Schulze sugirió recientemente una llamada a talleres "escalonada" de los vehículos que precisan una sustitución de componentes para cumplir con los límites de emisiones, empezando por los de las ciudades más contaminadas.

Mientras tanto, la justicia ha intervenido: el pasado febrero el Tribunal Superior de lo Contencioso administrativo abrió la puerta a que las ciudades, por razones medioambientales, prohíban circular a los vehículos más contaminantes, una sentencia que el gobierno trataba de evitar.

Hamburgo ha sido pionera a esta medida y a partir de este viernes ha prohibido a todos los vehículos diésel que no cumplan el estándar comunitario "Euro 6", la circulación por dos calles en una primera prueba piloto que Hilgenberg aplaude, aunque califica de simbólica.

Además, el gobierno alemán ha aprobado medidas a medio y largo plazo para reducir la contaminación, incluso algunas que le suponen un importante desembolso.

Este año va a dedicar 750 millones de euros a promover el salto al autobús público eléctrico, digitalizar el tráfico y reducir las emisiones de los motores diésel en el transporte urbano a través de un fondo al que el sector automovilístico debe aportar por su parte 250 millones.

En Portada

  • Falta de vuelos será el problema a la hora de volver a las prácticas
    Wilstermann y Bolívar tienen planificado volver a los entrenamientos máximo a fin de mes para poder enfrentar la Copa Libertadores, pero la falta de vuelos internacionales será un gran problema que deberán resolver, porque varios de sus jugadores extranjeros están fuera del país. En el caso...
  • Exportaciones “no tradicionales” de Cochabamba caen 38% en volumen
    Las exportaciones de los productos cochabambinos no tradicionales cayeron en 38,43 por ciento entre enero y mayo de 2020, con relación al mismo período del año pasado, aunque también subieron en 5 por ciento en valor, según datos de la Cámara de Exportadores de Cochabamba (Cadexco). Los rubros...
  • Cifra de muertos en penales sube a 17 y no hay plan contra la Covid-19
    Con hierbas medicinales, así tratan de apalear su malestar los privados de libertad de diferentes centros penitenciarios del país. Según los datos actualizados, 17 presos perdieron la vida, tres en Palmasola,  tres en San Roque, siete en el penal de San Pedro de La Paz (falta confirmación de...
  • Al menos 5 fármacos contra Covid-19 suben de precio hasta en 300%
    Al menos cinco medicamentos destinados al tratamiento contra la Covid-19 registraron en los últimos días incrementos de más de 50 por ciento en sus precios y en algunos casos de hasta 300 por ciento. La Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnología en Salud (Agemed) indicó que el aumento se...
  • Estados Unidos supera los tres millones de casos de coronavirus
    Estados Unidos, el país del mundo más afectado por la pandemia, superó ayer los 3 millones de casos confirmados de coronavirus, en medio de un repunte en varios estados como California, Arizona, Texas y Florida. Según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins, EEUU ha registrado...