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EFE

La personalidad y la compañía intervienen en la forma de procesar el lenguaje

Madrid |

La presencia de un observador cambia la forma en la que comprendemos el lenguaje, pero también depende de la personalidad, así la compañía influye más en las personas introvertidas que en las extrovertidas.

Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid y del Centro Mixto (UCM-Instituto de Salud Carlos III) de Evolución y Comportamiento Humanos, indica que en las personas introvertidas el procesamiento del lenguaje ante personas desconocidas se realiza de forma más integradora y creativa y la comprensión es más detallada que si la lectura se produjese en solitario.

Sin embargo, para los más extrovertidos, la compañía les "resultará irrelevante y la estrategia será igual de detallada y de sistemática tanto solo como acompañado".

La comprensión del lenguaje es fundamental tanto en el desempeño profesional como escolar. En este caso, "un introvertido se vería más influenciado por el ambiente social, que un extrovertido", según Laura Jiménez Ortega, investigadora del departamento de Psicobiología y Metodología en Ciencias del Comportamiento.

Además, "las personas con un nivel de responsabilidad alto tendrían más facilidad para realizar tareas más sistemáticas y que requieren atención a los detalles".

Generalmente la comprensión de lenguaje, y la actividad cerebral ligada al mismo, se estudia en el laboratorio con participantes aislados sin tener en cuenta la personalidad de los participantes ni la presencia social, señala la Universidad Complutense en un comunicado.

Pero, "probablemente tanto el lenguaje como la inteligencia evolucionaron como respuesta a las demandas de la vida en sociedad de los primeros homínidos", indica Jiménez Ortega.

El estudio, que publica Language, Cognition and Neuroscience, también explica que independientemente de la situación social, aquellos individuos con sentido de responsabilidad alto (niveles altos de competencia, orden, necesidad de logro, sentido del deber, deliberación y autodisciplina) procesan con mayor facilidad y rapidez los errores sintácticos.

Para comprobar el efecto de la compañía y de la personalidad en la comprensión del lenguaje se midió la actividad eléctrica cerebral mediante un electroencefalograma.

Los participantes leían oraciones correctas o que contenían errores sintácticos, la mitad del tiempo solos y la otra mitad acompañados. Al final del experimento rellenaban un cuestionario de personalidad.

Para los participantes introvertidos, en la situación social, ante errores sintácticos apareció un patrón de actividad eléctrica característico del procesamiento semántico que se concibe como más creativo e integrado.

Sin embargo, en la situación de aislamiento apareció un patrón de activad eléctrica cerebral (LAN) más automático y temprano, mientras que los extrovertidos presentaban una LAN tanto solos como acompañados.

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