Pasar al contenido principal
Imagen

Desarrollan la primera urbanización impresa

Cuerpo

RICARDO SEGURA

La ciudad de Eindhoven (Brabante, Países Bajos), considerada como uno de los centros punteros de tecnología y diseño, cuna y sede de los gigantes industriales Philips y DAF Trucks, añade un nuevo hito tecnológico: la edificación de la primera urbanización de casas de hormigón o concreto impresas en 3D, todas ellas destinadas a ser viviendas.

La primera de las cinco, que forman parte del proyecto Milestone, comenzará a construirse este mismo año, según las seis partes involucradas en esta iniciativa: el municipio de Eindhoven, la Universidad de Tecnología de Eindhoven (TU/e) y las compañías Van Wijnen, Vesteda, Saint Gobain-Weber Beamix y Witteveen + Bos.

El proyecto se desarrollará en los próximos cinco años en Bosrijk, una zona residencial situada en el área de expansión de la ciudad de Meerhoven, según la TU/e (www.tue.nl/en).

Bosrijk se está desarrollando bajo el concepto de un “jardín de esculturas”, con proyectos arquitectónicos ambiciosos y de alta calidad colocados como esculturas en un paisaje continuo.

Muchas ventajas

Esta universidad calcula que la primera casa, que tendrá una sola planta, estará lista para ser ocupada en la primera mitad de 2019, e informa que las otras cuatro viviendas serán de varias plantas.

Consultado por Efe sobre qué altura máxima o cantidad de plantas podría tener un edificio construido con el sistema utilizado en Milestone, el ingeniero Ivo Jongsma, responsable de comunicación del proyecto, señala: “La primera casa proyectada tendrá un nivel, y la última tendrá tres niveles. Construiremos las casas consecutivamente, así que podremos aplicar las lecciones aprendidas al fabricar una vivienda en la construcción de la siguiente”, explica Jongsma.

En efecto, la TU/e informa que, durante el proyecto, se realizarán investigaciones para incorporar innovaciones a la impresión tridimensional de hormigón, un material que incluye una mezcla de agua, arena, grava y cemento o cal, y que, al fraguar, adquiere una consistencia pétrea y una gran resistencia.

El portavoz de este proyecto (www.3dprintedhouse.nl/en) declara a Efe que todavía tienen que pensar cómo van a construir casas de varios niveles, aunque, por supuesto, tienen ideas al respecto.

“Los edificios de gran altura impresos en 3D serían el siguiente paso, pero todavía están fuera de nuestro alcance”, asegura Jongsma.

“Las viviendas de concreto, diseñadas en colaboración con el estudio de arquitectura Houben & Van Mierlo Architecten, estarán sujetas a todas las normas de construcción vigentes y satisfarán las demandas de los ciudadanos en lo que respecta a su comodidad, diseño, calidad y precios”, señalan desde la TU/e.

Se basan en una serie de bloques dispersos en un paisaje verde que tendrán una configuración externa irregular gracias a una de las características clave de la impresión en 3D: su capacidad de construir elementos con casi cualquier tipo forma, añade el portavoz de esta universidad.

Serán también sostenibles medioambientalmente y los materiales serán fabricados mediante la impresora de hormigón de la universidad para, posteriormente, ir trasladándose de forma gradual todo el trabajo de construcción a Bosrijk, el lugar de la urbanización. La idea es que la última vivienda se construya completamente en ese lugar.

Eindhoven es un lugar puntero en la impresión de concreto 3D, y uno de sus protagonistas fundamentales es el grupo de investigación de la TU/e que dirige el profesor Theo Salet y con cuya máquina impresora se construyó recientemente el primer puente para ciclistas de hormigón impreso en 3D en el pueblo de Gemert, informa la TU/e.

La era del hormigón impreso

El grupo TU/e 3D Concrete Printing (3DCP) desarrolla y opera con su propia impresora 3D de concreto, que consiste en un robot de pórtico de cuatro ejes con una base de impresión de unos 9 por 4,5 por 3 metros, adosada a una bomba mezcladora de concreto, ambas máquinas controladas por un controlador numérico.

“La impresión de concreto en 3D representa un salto en la industria de la construcción, ya que esta tecnología permite a los arquitectos diseñar estructuras de hormigón de muchas formas y muy delgadas, de acuerdo a esta universidad”, informa Theo Salet.

“Esta tecnología también abre la posibilidad de imprimir concreto de todo tipo, calidad y color, e integrar distintas funciones en un mismo elemento de construcción, así como incorporar deseos individuales a cada casa con mínimos costos adicionales”, añade el profesor.

“Con las impresoras de concreto, los constructores podrán crear detalles tan pequeños como un guisante, y formas redondas, huecas o convexas, lo cual hará que los edificios de hormigón y las construcciones sean algo completamente nuevo”, apunta Salet.

 

Serán cinco casas impresas en 3D, colocadas como esculturas en un entorno arbolado.

En Portada