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EFE

Hospitales holandeses denuncian escasez del antiviral Remdesivir para COVID

Los hospitales holandeses denunciaron este martes la escasez del antiviral Remdesivir, usado para tratar la COVID-19, algo que el Gobierno holandés trata de paliar en conversaciones con la Comisión Europea.

El Ejecutivo comunitario compra el medicamento de forma centralizada y regula su distribución entre los Estados miembros de la Unión Europea.

Los hospitales holandeses ya no pueden solicitar suministros del fármaco para tratar a los pacientes de coronavirus con neumonía grave, que requieren oxígeno suplementario, porque las reservas centrales en Países Bajos ya se han agotado, según han confirmado el Instituto de Salud Pública (RIVM) y el Ministerio holandés de Salud. 

Un portavoz de Sanidad subrayó que es "muy molesto" porque el Remdesivir se haya agotado, pero subrayó que las autoridades sanitarias están "en conversaciones" con la Comisión Europea para tratar de paliar la escasez, aunque no está claro si hay otros países europeos que también se están enfrentando a este mismo problema.

Según Annelies Verbon, presidenta de la asociación de internistas-infecciosos, "no está claro cuánto tiempo llevará" poder obtener más reservas del antiviral, pero los médicos aseguran que, aunque "sin él es difícil" tratar a los pacientes de COVID-19, la situación todavía "no es un desastre".

Tras la denuncia de los sanitarios, la Inspección de Sanidad ha autorizado este martes a las farmacias hospitalarias de Países Bajos a intercambiar el Remdesivir unas con otras como "excepción" hasta el 31 de diciembre de este año, aunque habitualmente está prohibido transferir medicamentos de una farmacia a otra.

 

EEUU ADQUIRIÓ EN JULIO 500.000 DOSIS

El Remdesivir es originalmente un fármaco contra el ébola, desarrollado por la farmacéutica estadounidense Gilead. El pasado junio, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) respaldó su uso en los pacientes con coronavirus hospitalizados en la Unión Europea con problemas severos de respiración.

Se trata de un antiviral que ralentiza la producción de nuevas partículas de virus y, como resultado, la infección viral se desarrolla con menos rapidez y los pacientes en estado grave se recuperan una media de cuatro días antes de lo habitual.

En Estados Unidos, el fármaco fue aprobado el pasado mayo y ese país adquirió dos meses después unas 500.000 dosis, lo que provocó una enorme escasez mundial del medicamento, cuya demanda continúa aumentando.

En julio, la Unión Europea anunció que iba a comprar, de forma centralizada para todos los Estados miembros, suficientes unidades para el tratamiento de 30.000 pacientes con coronavirus. 

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