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EL PAÍS

Tras superar los escándalos, se renueva Miss España

En los tiempos del #MeToo y de las reivindicaciones feministas, el certamen de Miss España vuelve después de siete años y tras superar un escándalo que ha tenido como consecuencia la desvinculación entre los títulos de Miss España, Miss Mundo y Miss Universo, en manos ahora de tres empresas distintas. Anuncian cambios revolucionarios con la promesa de haberse adaptado a los nuevos tiempos.

La vuelta de Miss & Mister España se produce tras un parón de siete años como consecuencia de una quiebra y problemas judiciales. Anteriormente, la empresa que gestionaba el certamen era propietaria también de las licencias de Miss Mundo y Miss Universo, de modo que las ganadoras acudían directamente a estos concursos. Ahora, tres empresas diferentes —todas dirigidas por hombres— han adquirido las licencias, de modo que habrá una Miss España, una Miss Mundo y una Miss Universo, cada una salida de un proceso independiente.

Cada certamen ha intentado distinguirse del resto. Miss Mundo, que eligió a su ganadora el sábado pasado, ha optado por vincular a cada candidata con un proyecto social. “Miss Mundo no se rige sólo por una cara bonita, es un concurso de belleza con un propósito. La candidata va por todo el mundo ayudando a asociaciones, es mucho más que un concurso de belleza”, expone su director, Cres del Olmo, que rechaza que estos concursos tengan una carga sexista. “Hacemos Miss World y Mister World, ahí está la igualdad. Cada candidata se presenta porque quiere, no tenemos pase de baño, no estamos denigrando a la mujer”, defiende.

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