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Nelson Peredo

Congresista de EEUU ve “persecución” en Bolivia y pide sanciones contra los que cometan abusos

El congresista republicano de EEUU, Mario Díaz-Balart, envió una carta al secretario de Estado del país norteamericano, Antony Blinken, en la que manifiesta su “alarma por la persecución política” a opositores en Bolivia. Pidió sanciones para quienes "cometan abusos contra los derechos humanos".

El parlamentario expresó su “preocupación por la politización nociva, la falta de independencia judicial, la corrupción sistémica y los abusos a los derechos humanos en Bolivia”.

Díaz-Balart apuntó que en el país se vulneran varios derechos fundamentales. La carta fue publicada en la cuenta de Facebook de la expresidenta Jeanine Áñez.

“Varios miembros del gobierno anterior y otros líderes de oposición han sido encarcelados tras persecuciones que los observadores de derechos humanos han sostenido que tienen motivaciones políticas”, señaló.

Puso como ejemplo la situación de la expresidenta Jeanine Áñez, a quien “se le negó inicialmente tratamiento médico al ser arrestada, y desde entonces ha sido sometida a condiciones carcelarias inhumanas, incluida atención médica inadecuada”.

El congresista afirmó que la familia de Áñez le informó que su médico, un supuesto ciudadano cubano, “se ha negado a decir qué medicamentos le han dado después de semanas de continuo deterioro de su salud física y mental”.

“Estoy alarmado de que la politización se extienda a familiares de la oposición, como Rolando Cuéllar del partido gobernante, que pidió públicamente a la Fiscalía de Bolivia que arrestara a Carolina Ribera, la hija de Áñez, por plantear estas preocupaciones de salud mientras visitaba a miembros del Congreso en los Estados Unidos”, dijo.

Para el congresista la situación en Bolivia requiere una acción pronta y resuelta para promover la democracia y “responsabilizar a los abusadores” de derechos humanos.

“En consecuencia, solicito, dentro de todas las reglas y reglamentos aplicables, que el Departamento de Estado revise sus políticas relativas a Bolivia para promover el respeto a los derechos humanos y la gobernabilidad democrática en Bolivia. Esto incluye necesariamente una programación sólida a favor de la democracia, además de dura sanciones para quienes cometan abusos contra los derechos humanos y se involucren en actos de corrupción”, indicó.

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