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Wilson Aguilar

España: Bolivia puso en riesgo a diplomáticos y atacó a GEO

A casi dos meses del incidente diplomático entre Bolivia y España por una visita a la residencia de México en La Paz, que derivó en la expulsión recíproca de diplomáticos, el Ministerio de Relaciones

Exteriores del país ibérico emitió su informe final sobre el caso en el que acusa a las autoridades bolivianas de dar crédito a noticias falsas “sobre un supuesto plan de fuga” de los asilados en la legación diplomática, además de poner en riesgo la integridad de su cuerpo diplomático acreditado en el país.

“El Gobierno de España lamenta profundamente que miembros del Ejecutivo interino boliviano dieran pábulo a las noticias falsas sobre un supuesto plan de fuga, en lugar de dar credibilidad al comunicado de este Ministerio de 28 de diciembre que desmentía esa afirmación”, señala parte del informe.

El documento fue elaborado por el Ministerio de Exteriores de España y se desarrolló con la Unión Europea y otras instituciones de cooperación.

El comunicado da cuenta de que, el 26 de diciembre, el Delegado de la Unión Europea en La Paz sugirió a las embajadas de los Estados miembros que visitaran la residencia de la Embajadora de México para intentar contribuir a mitigar la tensión entre Bolivia y México, tal y como ya lo había hecho la propia Delegación de la Unión Europea.

Detalla que para dar curso a este pedido se consultó a la instancia respectiva, que determinó acceder al pedido en el marco de las gestiones diplomáticas que realizaba España.

“En la visita del 27 de diciembre a las 10 de la mañana, los funcionarios españoles siguieron estrictamente las instrucciones recibidas. Estas instrucciones no consistían de ningún modo en sacar a asilados de la residencia ni en mantener contacto con ellos”, dice el reporte.

El documento explica que los funcionarios del GEO que acompañaron a los funcionarios diplomáticos a la visita se encontraban en La Paz desde el 14 de noviembre para reforzar el dispositivo de seguridad de la Embajada y del personal diplomático, en medio de la escalada de tensión de aquellos días.

Según un reporte del diario El País de España —que señala que tuvo acceso al informe—,  en la visita de cortesía, los efectivos del GEO fueron agredidos e incluso habrían sido embestidos varias veces por un vehículo de pertenencia de las fuerzas de seguridad de Bolivia.

Refiere que a la llegada de los diplomáticos españoles a la residencia de México no se presentaron inconvenientes; los problemas surgieron presumiblemente al intentar ingresar a recogerlos, por lo que los GEO tuvieron que cubrirse el rostro.

Sin embargo, se denunció que este cuerpo de élite pretendía ingresar a la residencia mexicana para sacar a Juan Ramón Quintana, exministro de la Presidencia. También se acusa de filtrar información y fotografías de los funcionarios españoles.

Sobre el tema, no se tuvo un pronunciamiento oficial de las autoridades de la Cancillería boliviana. Se prevé una conferencia de prensa de la titular del despacho, Karen Longaric, para el próximo miércoles 26, una vez que concluya su agenda en el exterior.

 

El Gobierno de España considera a Bolivia un país hermano y desea que las elecciones del 3 de mayo se celebren con plenas garantías.

 

ESPAÑA ESPERA RETOMAR RELACIÓN

El comunicado de España sostiene que ese país contribuyó en la pacificación de Bolivia y que espera que las elecciones del 3 de mayo se celebren con plenas garantías y permita superar las crisis.

“España aspira a mantener unas relaciones bilaterales que estén a la altura de los vínculos entre ambos países y que se sustenten en el respeto recíproco por los respectivos ordenamientos e instituciones nacionales”.

 

“LAS ACCIONES DE FUGA NO SE LAS COMUNICA”

REDACCIÓN CENTRAL

La presencia y vigilia del pueblo en la residencia mexicana no es hostigamiento, e indican que era  una visita de cortesía, pero custodiados con agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO), cuerpo de élite especializado en protección y rescate de civiles, no es actuar sobre noticias falsas, sostiene la especialista en derecho internacional Roxana Forteza.

“La Embajada española no tenía por qué intervenir de manera drástica con encapuchados, la forma en que se hizo no es diplomacia”, refiere.

Sobre el actuar con base a noticias falsas de una posible fuga, señala que “ese tipo de acciones de inteligencia no pasan por un comunicado, con una carta o prueba escrita, sino que uno las percibe, las siente cuando ya está en proceso”.

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