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EL DEBER

Familiares de Gómez acusan al Gobierno por su muerte

“Él temía por su vida y pensaba que cualquier cosa mala podía pasarle y pasó. Pedimos que lo dejemos en paz, ya está, ya pasó, está muerto”, manifestó Carlos Alberto Padilla, amigo de la víctima, cuando los restos mortales de su amigo eran trasladados a un salón velatorio tras su llegada a Santa Cruz.

La familia de Gómez responsabiliza a las autoridades del Gobierno por no haber dado cumplimiento a un fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), en el que se ordenó trasladar al reo de Chonchocoro de La Paz a Palmasola de Santa Cruz.

El abogado de la familia, Franz Menacho, dijo que fueron categóricos al señalar que Gómez estaría vivo si es que las autoridades de la Dirección Nacional de Régimen Penitenciario y de la Policía, dependientes del Ministerio de Gobierno, hubieran cumplido la resolución constitucional.

El 3 de abril de 2018, el Tribunal Constitucional declaró probado el pedido de traslado de la familia y especificó que el sentenciado por asesinato tenía que regresar a Santa Cruz en un tiempo razonable; para Franz Menacho, ese término no debió pasar de los tres días, pero dijo que nunca se cumplió hasta que fue asesinado.

“La familia pide el procesamiento, no solamente de los brasileños reclusos de Chonchocoro e identificados como los autores materiales del crimen, sino también de las autoridades de Régimen Penitenciario, así como de la Policía, porque el gobernador de la cárcel tampoco cumplió el fallo”, dijo.

Traslado y muerte

Hardy Gómez fue trasladado a La Paz el 29 de marzo de 2017 por decisión de Régimen Penitenciario. “Ese traslado no debió pasar de los 90 días y estuvo más de un año”, indicó Menacho.

“Los tres sospechosos del asesinato de Hardy están aislados con fines investigativos. Están plenamente identificados y se trata del boliviano Martin Álvarez Chávez y de los brasileños Oscar Junior Guerra Díaz y Elías de Araujo Rodríguez”, dijo el viceministro de Régimen Interior y Policía, José Luis Quiroga.

Sobre la agresión que acabó con la vida de Gómez, Quiroga detalló: “Hardy falleció con al menos 20 puñaladas con arma punzocortante en el tórax, fue degollado y recibió luego un golpe brutal, contundente, que le destrozo el cráneo. Fue muy violenta la forma en la que murió este preso”.

 

ANALIZAN CAMBIOS EN RÉGIMEN

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, señaló ayer que, tras la muerte del reo de Chonchocoro Hardy Gómez (33), está analizando hacer cambios en el Régimen Penitenciario, los cuales serían ejecutados en los siguientes días.

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