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EFE

Constituyente chileno imputado por fingir cáncer renuncia a su escaño

Rodrigo Rojas Vade, el constituyente chileno que está imputado por fingir durante meses un cáncer, dijo este lunes que no volverá a hacer uso de su escaño en el órgano encargado de redactar la nueva Constitución y volvió a defender su inocencia.

"No volveré a asistir, conectarme de forma remota o participar de ninguna otra votación (en la Convención Constituyente), independiente de mi estado de salud. Su rol es demasiado importante como para ser una dificultad en su funcionamiento o resultado", afirmó en un video colgado en su cuenta de Instagram.

Rojas, conocido popularmente como "Pelao Vade" y quien saltó a la fama en las manifestaciones de 2019 por protestar con llamativos carteles contra los altos costos de los tratamientos de quimioterapia, reconoció a principios de septiembre que en realidad no padece cáncer, pese a haber basado en esa enfermedad su campaña para ser elegido constituyente el pasado mayo.

En su confesión pública, aclaró además que sufre de otra patología sobre la que existe un "gran estigma" social en Chile, un cuadro médico que días después se reveló que es sífilis, púrpura trombocitopenia inmunitaria y enfermedad de Behcet.

La propia Convención que redacta el nuevo texto constitucional fue la encargada de denunciar a Rojas por presuntamente haber mentido en la declaración de intereses y patrimonio que se exige a los constituyentes, en la que afirmó tener una deuda de 27 millones de pesos (sobre 35.000 dólares) por el financiamiento de un tratamiento contra el cáncer.

 

RENUNCIA SIMBÓLICA

"He cometido errores muy graves, pero ningún delito: mi enfermedad es real y el dinero que recibí en una actividad solidaria fueron destinados a solventar deudas adquiridas por mis problemas médicos. No soy delincuente, soy alguien que se equivocó", apuntó Rojas.

La renuncia de este lunes es simbólica porque actualmente no existe un mecanismo para abandonar la Convención, pero Rojas aseguró que "tan pronto como exista" hará uso del mismo.

"No trabajaré en la Convención y presentaré mi renuncia porque la nueva Constitución debe reflejar un país digno, donde quienes cometen errores, los reconozcan y asuman las consecuencias", agregó el constituyente, quien prestó declaración ante la Fiscalía la semana pasada.

Este órgano, formado en gran parte por ciudadanos independientes y de tendencia progresista, comenzó en julio a redactar la nueva Constitución chilena, que sustituirá a la actual, vigente desde la dictadura militar y concebida como el origen de las graves desigualdades del país.

El proceso constituyente fue la vía política para amainar la crisis social en la que estaba sumida el país a finales de 2019, la más grave en sus 31 años de democracia.

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