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Redacción M

El esplendor ecléctico de la pasarela parisina

París, París, ¡París! Una de las pasarelas de moda más importantes del mundo ha dejado una estela ecléctica en su semana de la moda. Te mostramos tres propuestas para satisfacer todos los gustos.

 

H&M APUESTA POR LA MONOCROMÍA

La firma H&M quiso mostrarse a lo grande. El grupo pop/R&B The Weeknd tocó al final de su desfile en directo. Al margen del programa oficial de la Semana de la Moda de Prêt-à-Porter, el gigante sueco presentó por primera vez una colección en “see now, buy now”, es decir, que ofrece la posibilidad de comprar al momento en vez de esperar los seis meses tradicionales.

Las supermodelos Gigi y Bella Hadid formaron parte del desfile, que fue mixto. H&M apostó para el verano por el negro, el blanco y el fucsia. Las chicas llevan trenzas y los chicos optan por una bandana negra en el pelo.

H&M Studio apuesta por la monocromía de tules, transparencias y prendas barrocas que ya puedes ir a comprar.

 

LANVIN, UN GOLPE DE ELEGANCIA

La francesa Bouchra Jarrar, de padre marroquí, presentó su segunda colección con Lanvin, la firma de costura gala más antigua en activo, fiel al estilo de la fundadora de la casa, Jeanne Lanvin.

Con sus vestidos de bailarina, sus trajes elegantes y sus abrigos a rayas, Jarrar afirmó a AFP que se trata de una “colección perfumada de costura”, de una elegancia ligera y poética. Pero no falta el toque de rock, con las botas puntiagudas, combinadas con joyas en forma de pájaro.

En una paleta de colores entre el blanco, el gris, el rosa pastel y el negro, la segunda colección de la francesa de origen marroquí para la histórica ‘maison’ trató de mezclar costura y practicidad a partes iguales para dar a la mujer Lanvin “belleza y gracia”.

 

SAINT LAURENT Y EL GLAMOUR SEXY

El director artístico de Saint Laurent, el belga Anthony Vaccarello, desplegó lo que había prometido al asumir el año pasado la dirección artística de la firma: glamour sexy.

Sus modelos revivieron el estilo de los años 1980, con hombreras marcadas y minifaldas. Las lentejuelas brillaron, las transparencias se exhibieron sin pudor y el cuero se impuso como elemento indispensable, por ejemplo, en unos guantes largos hasta los hombros.

Vaccarello imaginó además vestidos y faldas que evocaban más bien papel de regalo con el que presentar a sus modelos.

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