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Redacción Central

Cremas hidratantes y remedios caseros para las manos

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Quien más quien menos, ahora que debemos lavarnos constantemente las manos con jabón, todos tenemos las manos deshidratadas, incluso peladas y hasta con grietas. La mayoría recurre estos días a cremas hidratantes para repararlas, pero ni todas las cremas son iguales ni son útiles en todos los casos. ¿Cómo saber si estamos usando la adecuada? O si prefieran usar remedios caseros, les damos algunos tips para hidratar sus manos.

La capa más externa de la piel, que se llama capa córnea o manto hidrolipídico, es una barrera formada por unos 20 estratos de células epidérmicas, sebo natural y entre un 10 por ciento y un 15 por ciento de agua. Todo ello conforma una especie de chubasquero natural que consigue que ni se salga el agua de dentro ni entren sustancias extrañas de fuera.

El gel hidroalcohólico y el jabón matan microorganismos y deshacen virus como el coronavirus, pero también se llevan por delante la grasa protectora. Con la muralla debilitada, empezamos a perder más agua de lo normal y la piel se seca.

Si el proceso no se detiene a tiempo, la capa córnea se rompe y aparecen los pellejos, incluso las pequeñas heridas que suelen surgir en los nudillos y los dedos. Entonces llegan las preguntas. ¿Cómo se le da marcha atrás al desastre? ¿Cómo hacer para que no vuelva a pasar? ¿En qué hay que fijarse para elegir la mejor crema de manos?

La respuesta está en la etiqueta. ¿Sabes leerla?

Igual que cuando compramos alimentos, para elegir los mejores cosméticos hace falta acostumbrarse a leer los ingredientes. Figuran en el INCI, una lista de palabras ininteligibles que parecen estar en el envase por puro compromiso.

Hay que asumir que normalmente comprender esta lista no está a nuestro alcance, pero lo cierto es que hacerlo es muy útil. Vale la pena intentarlo. En el terreno concreto de las cremas hidratantes, según explica la química y autora del libro Inteligencia Cosmética Cristina Carvajal, el cosmético aportará hidratación, evitará que se pierda agua o ambas cosas en función de los que lleve.

La especialista distingue cuatro ingredientes fundamentales. Los primeros son los hidratantes, que llevan una emulsión de agua y grasa que aporta hidratación y protección a la piel. En ella podemos encontrar aceites, ésteres y siliconas (estos últimos son los compuestos cuyos nombres acaban en methicone, methiconol y siloxysilicate, o que contienen siloxane). Luego están los ingredientes oclusivos, que crean una capa física de grasa sobre la piel y ejercen las funciones de “cemento” para reforzar la unión entre las células. Esto ayuda a que el agua no se evapore.

Algunos ejemplos son la manteca de karité, las ceras, ceramidas (forman parte del “cemento natural” de la piel) y casi todos los aceites vegetales. En tercer lugar, figuran emolientes como el sorbitol y las siliconas, que suavizan y calman la piel.

  Por último, se encuentran los humectantes, como la glicerina, la urea y el ácido hialurónico, que retiene el agua equivalente a mil veces su peso.

Si queremos reparar, el pantenol, el bisabolol, un isómero procedente de la camomila que acelera la cicatrización; la vitamina E y la rosa mosqueta.

Remedios caseros

Para lograr que la piel agrietada mejore, quienes la sufren deberían evitar lavarse las manos con agua caliente. Los baños y duchas calientes pueden empeorar la piel seca o agrietada. En cambio, se recomienda utilizar agua tibia, cerrar la puerta del baño para mantener la humedad en la estancia y limitar el tiempo en la ducha a un máximo de 10 minutos.

En cuanto al gel es conveniente que este sea suave y sin perfume, para secar después la piel suavemente, sin frotar. A continuación se recomienda aplicar crema hidratante.

Por otra parte, los especialistas hablan de utilizar guantes cuando se utilicen productos químicos agresivos o desengrasantes.

Algunas telas pueden causar irritación en la piel seca. Por ello, usar telas suaves y transpirables, como algodón o seda, y evitar materiales con textura, como la lana puede resultar muy adecuado. El uso de detergentes hipoalergénicos y suavizantes de tejidos también ayuda a reducir la irritación.

Aunque en las farmacias existen diferentes  cosméticos que pueden ayudar a resolver esta situación, existen una serie de remedios caseros que pueden llegar a ser muy efectivos. Estos son algunos de ellos:

Aceite de coco

Es un producto muy seguro y efectivo para tratar la piel seca, que mejora significativamente la hidratación de la piel y aumenta la cantidad de lípidos (grasas) en la superficie de la misma. Contiene ácidos grasos saturados que tienen propiedades emolientes. Un emoliente es una grasa o aceite que actúa como humectante al rellenar huecos en la piel seca, haciéndola más suave y proporcionándole hidratación.

Avena

La avena es otro ingrediente natural que puede ayudar a tratar la piel seca. Se puede agregar en polvo para obtener beneficios inmediatos. Según los estudios, el extracto de este cereal tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, por lo que puede servir como tratamientos para aquellas personas que presentan ya descamación o prurito.

Miel

La ciencia ha demostrado que la miel es beneficiosa para muchos tipos de enfermedades de la piel. Tiene propiedades hidratantes, curativas y antiinflamatorias. Es un producto completamente natural que se puede aplicar directamente sobre la piel o diluida en agua y que produce un alivio inmediato cuando hay escozor.

Vaselina

Este aceite mineral, un clásico del botiquín familiar, se ha utilizado como humectante durante años. Se sabe que mejora la barrera cutánea en las personas mayores y que tiene beneficios probados para tratar la piel seca, especialmente cuando es causada por el envejecimiento.

Aloe vera

El gel de aloe vera puede ayudar a aliviar la piel seca y sus síntomas. Se puede aplicar en gel directamente sobre la piel y cubrir el área afectada con una tela, un calcetín si es en el pie o un guante si es en la mano. Una buena aplicación es la de hacerlo antes de acostarse y dejarlo actuar durante toda la noche.

Lo ideal sería poder extraer “la babosa” directamente de la planta, antes que usar cremas. Siempre es mejor aprovechar la planta medicinal sin procesamientos.

Agua de romero y menta

Puedes prepararla en casa. En una taza de agua coloca algunas ramitas de romero y unas hojas de menta. Deja reposar una hora y luego cuela. El líquido puedes dejarlo en un atomizador y aplicarlo con una suave lluviecita en el rostro. Ideal para eliminar el maquillaje.

Café, cacao y leche

Esta mascarilla es ideal para hidratar el rostro. Debes mezclar los tres ingredientes hasta formar una pasta, luego aplica sobre la piel y deja actuar 15 minutos. Después necesitas enjuagar con agua tibia y verás lo suave que queda.

Papaya, miel y avena

Esta mascarilla sirve para hidratar manos y pies, y mucho más si tienes la piel sensible. Sirve también como exfoliación. En primer lugar, mezcla los tres ingredientes y luego frota firmemente sobre tu piel la pasta. Deja actuar por 10 minutos y luego retira, así podrás abrir los poros de tu piel para que se oxigene.

Mascarilla palta y menta

La mascarilla de palta, té de menta frío y media cucharadita de barro en polvo te permitirá hidratarte con profundidad y evitar arrugas en los pies y las manos. También funciona para codos y rodillas. Se suele utilizar para pieles muy secas. Repite tres veces por semana.

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