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Betty Rojas Rodríguez

Wilster depende de sí mismo para avanzar a los octavos

Wilstermann podría tocar el cielo en Chile el próximo 20 de octubre, pero también está la posibilidad de que pueda ir al infierno, porque así como puede lograr el pase a los octavos de la Copa Libertadores, podría quedarse incluso sin el premio consuelo, la Copa Sudamericana.

Si bien con el punto conquistado en Curitiba, Wilstermann aún no está clasificado a los octavos de la Copa, tal como lo dijo el técnico aviador, Cristian Díaz, “aún no hemos ganado nada”, si aseguró depender de sí mismo. 

Una victoria sobre Colo Colo en el estadio Monumental David Arellano llevará a Wilstermann a los octavos, sin importar que pueda pasar ese mismo día en el Campeón del Siglo entre Peñarol y Athletico Paranaense. E incluso si el plantel brasileño cae, podría avanzar a la siguiente fase como el primero del grupo, dependiendo de la diferencia de goles.

Pero también existen otros panoramas que podrían darse ese día y que aún pueden clasificar a Wilstermann a los octavos.

Si el aviador no logra romper con su historia y no suma su primera victoria en territorio chileno, un empate podría llevarlo a l a siguiente fase, siempre y cuando Paranaense derrote o iguale con Peñarol, en Uruguay.

En el caso que Wilstermann pierda, aún existe una opción para no quedarse con las manos vacías y lograr el premio consuelo, clasificar a la Copa Sudamericana. Para que esto suceda, Paranaense debe vencer a Peñarol.

Después de la derrota en el estadio Félix Capriles el 15 de septiembre, las esperanzas de avanzar a los octavos de final se redujeron en gran medida; sin embargo, estas revivieron con el empate ante Athletico Paranaense.

Más allá del logro deportivo que sería avanzar a octavos, para Wilstermann existe una gran necesidad económica. Avanzar significará un ingreso de $us 1,05 millones para el club, que sería un colchón económico importante para la sobrevivencia del plantel hasta el fin de esta temporada

 

Descanso

El plantel llegó la madrugada del miércoles a Cochabamba.

Una vez en Cochabamba los jugadores fueron desconcentrados.

El entrenamiento continuará, pero ya no todos concentrados en la burbuja del hotel, a la que deberán volver siete días antes del cotejo con Colo Colo.

 

 

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