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EL DEBER

Paul Arano le da la victoria a Blooming

Se “tatuó” el 6 hasta en la cabeza. Fue el héroe, el deprerador celeste, el responsable de un Blooming que se sacude de los problemas institucionales y que además, le arranca una sonrisa a sus hinchas. Paul Arano, quizá, no olvide jamás la noche de clásico que se vivió en el Tahuichi, ya que con sus dos goles la Academia despachó a un Oriente (2-0) en crisis, que esperaba un alivio tras la renuncia de su presidente y darse un regalo en el día de su aniversario. Nada de eso pasó.

Es que el héroe fue Arano, el “as” que utiliza Erwin Sánchez cuando las cosas no salen en ofensiva. Apostó por desprenderse desde la mitad de la cancha y definió como un buen delantero las dos pelotas que le llegaron prácticamente limpias.

La primera tras centro de Pereyra y la segunda también tras un desborde -esta vez de Leo Vaca- que peinó Britos y que luego liquidó zambulléndose ante Viscarra.

“Es gracias al apoyo de mi familia”, dijo con la emoción a flor de piel.

En las tribunas los hinchas no paraban, saltos, gritos, abrazos y elogios hacia el volante que ya lleva siete goles con la Academia. Cumplió tapando la salida de Zampiery, apoyó en la marca para que Vidal, primero, y Ribera, después, no lograran desbordar por su sector. Blooming tenía más aplomo al defenderse y al atacar y eso terminó marcando diferencias.

Gran primer tiempo de Arano, de Júnior Sánchez, de Leo Vaca y del arquero Cordano que ahogó varias del rival.

En la etapa inicial Blooming logró irse en ventaja gracias a una definición tranquila de Arano (8’) tras un centro del “Picante” y luego de una espectacular corrida de Júnior Sánchez. Premio por cómo comenzó la Academia, siendo más ordenada en velocidad con jugadores que acompañaron bien las arremetidas.

Ese gol afianzó la confianza y en esa etapa pudo irse con mayor ventaja, pero en el mano a mano que tuvo Leo Vaca con Viscarra (30’), el 11 acabó perdiendo.

Lo de Oriente se resumió en puro nervios, con Jorge Paredes intentando tomar la lanza para apoyar a un Freitas que buscaba abrirse espacio en medio de la maraña celeste.

No tuvo en Deni Bejarano a la dupla ideal, pero además, él tampoco lució fino.

Sin sociedad, el uruguayo buscó apoyarse en Paredes a quien a los 18’ habilitó de cabeza, pero el paraguayo le pegó mal.

En realidad para Oriente, la más clara se dio a los 24’ vía Deni Bejarano, que definió mal tras bajada de Freitas. Remató al costado.

¿Dónde estaba la diferencia? En que Blooming apostó por el desborde de Leo Vaca por derecha, sabiendo las falencias que mostraba Carlos Roca, que no tenía la ayuda de Paredes que se había ido en busca del arco rival. Y no sólo fue Vaca, también Pereyra que aprovechó para inquietar.

No tuvo argumentos o idea claras Oriente ya que no bastó el empuje de Freitas muy distante de Deni. En el complemento, a los 3’ST, el uruguayo intentó sorprender, pero otra vez se topó con un Cordano inexpugnable.

Ahí la Academia comenzó a tener todo bajo control porque era quitar, rechazar hacia Britos o hacia Vaca para que hicieran daño a una defensa expuesta.

Bajo ese panorama el 2-0 no tardó en llegar porque a los 34’ST la fórmula funcionó: desborde por derecha de Leo Vaca, centro para que  Britos la peine y otra vez, solo ante Viscarra, apareció Paúl Arano para liquidar de cabeza.

 

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