Pasar al contenido principal
EL PAÍS

El miedo a la derrota en Argentina es superior al placer del triunfo

En una pared de Buenos Aires, una pintada futbolera le proclama amor eterno a su equipo: “No son 90 minutos, es toda una vida”. La final a doble partido de la Copa Libertadores que Boca Juniors y River Plate comienzan a jugar este sábado (16:00 HB) con la ida en la Bombonera y terminarán de definir dentro dos semanas en el Monumental rezuma ese halo de inmortalidad: pasará mucho tiempo y se seguirá hablando de lo que ocurra en 180 minutos de los que no cabe esperar un gran espectáculo deportivo, pero sí un géiser de emociones.

Argentina está en combustión. Hasta el pésimo año de la economía, con una inflación que rondará el 45% anual y una depreciación del peso cercana al 50%, quedará en segundo plano. El espectáculo cruza toda la sociedad. El presidente del país, Mauricio Macri, titular de Boca entre 1995 y 2007, intentó en vano que se levantara la prohibición para que los hinchas visitantes acudieran a los estadios; la comunidad judía pidió (también en vano) que los partidos no se jugaran un sábado por la tarde; y los enamorados que tenían fecha de boda para hoy y para dentro de dos semanas maldicen su mala suerte. Los encargados de organizar las bodas son testigos de acalorados entredichos: algunos novios piden una pantalla gigante para que la final pueda verse durante la fiesta y las novias se oponen a que el fútbol interfiera en un día tan esperado. También aumentaron las consultas a los cardiólogos y es frecuente escuchar a aficionados decir que tomarán un ansiolítico para hacer más llevadero el día.

Pero el partido que despertó interés en casi todo el mundo es el que ni River ni Boca querían jugar. El miedo a la derrota en el fútbol argentino es superior al placer del triunfo y nunca un segundo puesto tendrá semejante sabor a derrota.

Boca Juniors irá por su séptima Copa Libertadores de América, cifra que sólo tiene Independiente de Avellaneda. River Plate, por su cuarta.

Al final, uno de los dos se adjudicará la quincuagésima edición del torneo continental más importante del planeta.

Este sábado se para el mundo.

 

RÉCORD HISTÓRICO EN EL SUPERCLÁSICO ARGENTINO

EFE

Los pedidos de acreditaciones de prensa para cubrir la superfinal de la Copa Libertadores se duplicaron y conformaron un nuevo récord para la Bombonera. Además, hubo pedidos que llegaron desde Omán hasta Qatar.

El partido tendrá 858 acreditados sobre un total de 2.500 solicitudes que llegaron a la oficina de prensa del club. Entre los estados que mayor cantidad de pedidos tuvieron, se encuentran España, Japón, México, Alemania, Francia, Italia, Portugal, Cuba, Estados Unidos, Eslovenia, Rusia, China, Omán, Qatar y todos los países de Latinoamérica.

Las acreditaciones corresponden a 429 medios de los cuales 57 son digitales, 65 gráficos, 216 radiales y 91 televisivos.

 

En Portada