Pasar al contenido principal
Imagen

Rusia supera a Egipto de Salah y lo deja casi fuera

Cuerpo

Un cúmulo de emociones superpuestas se vivieron ayer en el San Petersburgo Arena: el seleccionado de Rusia volvió a contagiar a todo un país al vencer por 3-1 al Egipto de Mohamed Salah, que con la segunda caída quedó al borde de la eliminación.

Con otra actuación que más de una potencia envidiaría, la selección anfitriona quedó a un paso de los octavos de final en su Mundial, a expensas de unos Faraones que prácticamente sentenciaron su suerte.

Salah, que no pudo jugar el primer partido por precaución, sólo puede esperar un milagro: que Uruguay pierda hoy con Arabia Saudí y con Rusia en el último partido, al tiempo que Egipto debería ganar abultadamente a los saudíes para eventualmente soñar con una clasificación por diferencia de gol.

En palabras del propio entrenador de Egipto, el argentino Héctor Cúper, parece imposible. "Hay que esperar hasta último momento. Aunque las posibilidades son mínimas, tenemos que jugar un partido más", dijo.

Si bien la receta del "equilibrio" que proclamaba el entrenador argentino logró mantener el cero en la primera parte, su equipo estuvo muy retrasado y se descompensaba cuando Said intentaba adelantarse para asociarse con Salah. Pases que no llegaban al crack dejaban luego un hueco en el centro de Egipto que los volantes rusos explotaron en contraataques peligrosos.

Egipto no registró disparos a puerta en la primera parte y apenas inquietó con un cabezazo anticipado en el primer palo de Mohsen, que antes del descanso desvió otro remate de cabeza tras una jugada asociada con Salah, muy pasivo en la primera parte.

En general, el equipo de Cúper no supo abastecer al "10", no consiguió generarle los espacios necesarios para que pudiera lucirse con su velocidad o sus gambetas, que estuvieron apagadas y seguramente condicionadas por un hombro izquierdo que no termina de sanarse del todo.

 

OPINIONES

"Marcar el 1-0 puso nervioso al rival y lo aprovechamos porque ellos necesitaban conseguir un resultado. Lo mejor son los tres puntos y la alegría de los seguidores". Stanislav Cherchesov. DT de Rusia

"Creo que hicimos un gran primer tiempo, pero a veces en un partido de 94 minutos hemos tenido entre 10 y 15 minutos fatales, y esa fue la causa de la derrota". Héctor Cúper. DT de Egipto

 

RUSIA HACE VIBRAR A SU AFICIÓN Y BUSCA AVANZAR

Rusia, selección anfitriona hizo explotar el San Petersburgo Arena con 64.468 personas: tras una preparación en la que nadie creía, ya lleva anotados ocho goles en dos partidos, en los que sumó los seis puntos. Si los saudíes no vencen a Uruguay, la "Sbornaya" ya puede ir pensando en un eventual cruce con el Grupo B de España o Portugal en octavos de final.

Tras haber goleado en el partido inaugural a Arabia Saudí por 5-0, ayer consiguió la victoria a través de Fathi en propia puerta (2'ST), Cheryshev (14'ST) y Dzyuba (17'ST), los dos últimos dignos de un sólido y efectivo equipo. El descuento de penal, a los 28'ST, de Salah sólo sirvió para la estadística.

Rusia fue punzante por la banda izquierda. La sociedad entre Golovin y Samedov estuvo aceitada en el arranque, generando centros peligrosos en busca de la figura de Dzyuba en el área rival. El Shenawy tuvo trabajo siempre por el aire. Los últimos minutos fueron un griterío ensordecedor ("¡Rossiya, Rossiya!"), mientras el menudo “10" de Egipto miraba desconsolado por no poder cumplir las expectativas para su selección, que todavía no pudo gritar un triunfo.

 

En Portada